Bienvenida

‘Dijo Elokim: Haya luz y hubo luz.’ Génesis 1:3

Que la gran luz del entendimiento ilumine nuestros cerebros y purifique nuestros corazones , a fin de que en un ambiente de intelectualidad y de perfecta fraternidad , nos entreguemos a buscar los senderos de nuestra propia superación. Eusebio Baños Gómez

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LA LUZ PRESTADA - El Espía de DIOS

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viernes, 25 de julio de 2014

CANTICO DEL AMOR FRATERNO.SALMO 133


La lectura del Volumen de la Ley Sagrada, relacionada con el Primer Grado, es  un Cántico gradual o Cántico de Ascensión. En Hebreo se conocen como Shir HaMa´aloth y son solo 15, de los Himnos (Mizmor) atribuidos al Rey  David. Según la versión Septuagenita de la Biblia, son los salmos 119 a 133. El origen de esta denominación se relaciona con la tradición judía de peregrinación hacia Jerusalén para participar en las celebraciones de Pesach (Pascua), Shavuot (Recepción de la Tora) y Sukkot (Tabernáculos). En estas fechas mientras se asciende al templo, los sacerdotes entonan los canticum graduum. El  salmo 133 es conocido como una canción de peregrinos que añoran encontrarse y unidos subir hacia la montaña fortificada (Ophel) que es una imagen de la Jerusalén Celestial.
 
El análisis cabalístico revela que  este salmo tiene alusiones ocultas al proceso mediante el cual son derramadas las bendiciones celestiales a través de los sacerdotes, y como estos, cumplen con la  función de Pontífices que permiten la unión de las dimensiones divinas con las humanas.
 
El primer verso es una invitación al reconocimiento de las cualidades de la Unión (Yachad). Para los cabalistas el mayor propósito y el objeto de su búsqueda, tienen que ver con lograr  contacto con las dimensiones espirituales y el restablecimiento de la condición de creador que hay en cada criatura. A este proceso se le llama Tikun y se asocia  a  la restitución de lo Uno (Echad)
 
Habitar (Yashab), como hermanos, implica abandonar un estado fragmentario y establecer un lugar de comunión, un espacio en el que las diferencias no impiden el acercamiento y en el que se propicia el establecimiento de la  fraternidad. La palabra ´ach, mas que referida a hermano, tienen que ver con el otro que me complementa y figurativamente con lo que me es semejante.
 

1.      ecce quam bonum et quam decorum habitare fratres in uno

133:1 shiyr hamma`aloth ledhâvidh hinnêh mah-thob umah-nâ`iymshebheth 'achiym gam-yâchad
 
Cuan bueno. Tob  (Bueno), es un término para definir una cualidad de la Luz. (Gen 1:4).y se asocia a algo que da plena satisfacción, pues en los versículos siguientes del primer libro de la Tora, se narra  el proceso de Creación, y luego de cada fase se dice  “Y Dios vio que era bueno”. Según el Zohar, la Buena Luz, ha sido guardada para los justos y “para ellos fue sembrada” (Salmos 97:11).
 
Cuan dulce. Naíym (dulce, placentero, agradable), esta es una alusión a la deleitable sensación que surge de la participación en un trabajo que lleva hacia la unidad. En todos los planos.


2.      sicut unguentum optimum in capite quod descendit in barbam barbam Aaron quod descendit super oram vestimentorum eius

133:2 kashemen hathob `al-hâro'sh yorêdh `al-hazzâqân zeqan-'aharon sheyyorêdh `al-piy middothâyv

Oloroso perfume .En el libro del Éxodo, El Eterno da a Moisés las instrucciones para preparar la unción de santidad, con las mejores especias. Este  Shemen (ungüento), tiene como base el aceite de oliva, que entre otras cosas representa a la conciencia ya que es un elemento que tiene el potencial de iluminación. La clara luz que se genera con la combustión de este aceite es una de las razones por las que se le utiliza en el encendido del candelabro sagrado (Menorah).
 
Que desciende También este oloroso perfume, es un símbolo de las bendiciones que se vierten (Yarad) como abundantes ríos desde el mundo por venir (Binah)  Este flujo del supremo ungüento que fluye desde el rió profundo de Binah se distribuye en trece corrientes, llamadas los trece atributos de la Misericordia.

La Cabeza  Rosh El primer punto de contacto es el lugar en donde inicia,  Resh (Principio)  la conexión con las energías sutiles. La cabeza es el sitio de conexión con lo celeste y por ello es asimilada a la parte del cuerpo que sostiene la Corona (Keter). En esta, tal como esta consignado en la tradición hindú, se activa el “Loto de los Mil pétalos” (Sahasrara), o Chakra Coronario, que es el foco de percepción de lo divino. Según el Zohar, El nombre divino mas importante, Eheyieh  Asher Eheyieh  esta asociado a esta sephirah, y “la palabra Asher posee las mismas letras que Rosh”.
 
La barba   Zaqan esta tradicionalmente asociada “al influjo que desciende desde la primera sephira y  recorre los Sephirots restantes”.  Tiene trece bucles  y este numero es un símbolo de unidad (Echad), pues la suma de los valores de esta palabra da 13.(Aleph=1,Chet=8,Dalet=4 = 13)
En el esquema cabalístico el Anciano de los Días (Atik Yomín), es la representación del Adam primordial, y este posee una barba (Dikna) a la que se  llama El Santo Mazal.  De esta surge una fuerza sustentadora que con generosidad alimenta tanto  los seres celestiales como los terrestres. En el “Libro del Misterio Oculto”; se dice que”Esta es la barba del ornamento, verdadera, preciosa y perfecta, desde la cual fluyen hacia abajo trece fuentes, salpicando el mas precioso bálsamo del esplendor”
Aaron es la imagen terrestre del sacerdote celeste Zeir Anpin, y tal como lo expresa el Rav Yehuda Ashlag, “El sacerdote de abajo es como el sacerdote de arriba”. Ambos tienen un papel fundamental en unir los mundos, y en servir de contacto y de modulador entre las comunicaciones que se establecen entre los reinos espirituales y los de la realidad cotidiana.
 
Este versículo se refiere al poder sacerdotal que hay en cada uno de nosotros para conectarnos con el flujo de bendiciones que proviene de los mundos espirituales y hacer que encarnen en el mundo de todos los días.
 
Las vestiduras   Middah , son una referencia al mundo físico, a Maljuth   y cuando los Mochin  (Niveles espirituales de Luz), se vierten  como perfumado aceite sobre el mundo, se genera una oportunidad de lograr la Unidad con la Divinidad.
 
Según la tradición, ocho son las vestiduras del Sumo Sacerdote y corresponden a los componentes de los Querubines del Tabernáculo. Estas ocho prendas sacerdotales, según la cábalah tienen una intima conexión con el Aceite de unción (Shemen) que se escribe: shin-mem-nun. Y deletreado en forma completa: shin-iud-nun, mem-mem, nun-vav-nun, da un conjunto de ocho letras. El numero ocho  Shmone tiene la misma raíz que aceite y por Guematria, este numero es el resultado de la suma de las letras del Tetragrámaton (Yod=10,Hei=5,Vau=6,Hei=5. = 26= 8), por tanto, el oloroso aceite como las vestiduras contienen un potencial de conexión con la realidad trascendente  y sobrenatural. Y cuando uno se vierte sobre el otro, se extiende la luz de la Unidad por toda la extensión de lo real, “hasta la orla de sus vestiduras”.

3.      sicut ros Hermon qui descendit super montana Sion quoniam ibi mandavit Dominus benedictionem vitam usque in aeternum

133:3 kethal-chermon sheyyorêdh `al-harerêy tsiyyon kiy shâm tsivvâh Adonay.'eth-habberâkhâh chayyiym `adh-hâ`olâm

Rocío  La frescura reconfortante de las aguas celestiales que descienden como rocío (Tal), hace referencia al alimento Manna con que la Shechinah (La Presencia Divina), nutre a los hijos en el exilio. Este lugar alejado en el que se pierde la conexión con las raíces, también tiene relación con  el Har (Monte) Hermon   , una montaña fría y seca, por ello requiere  de la misma Luz de Jasidim (Misericordia) que como rocío, se posa sobre el Monte Sion (Tziyon), que es el Monte sagrado; Omphalos (Ombligo) que conecta los mundos superiores con los inferiores. Y es allí en donde el Señor, “derrama sus bendiciones” y en donde la vida se vuelve (eterna) Olam. El significado cabalístico de Olam que también significa (Mundo) se relaciona con el lugar en el que se realiza la reparación de las vasijas y en el que paradójicamente también se obtiene la condición de eternidad de las criaturas que realizan el Tikum Olam, la restitución de la Unidad primordial a la que invita este Salmo Ascensional.


Gracias al Q:.H:. J.Enrique L.N. M:.M:. Gran Logia Occidental de Colombia.

                        

 E.B.G. Jacob Uriel Escalera  M.:.M.:. 
 A.·. L.·. MMXIII   Shalom aleijem 

martes, 8 de octubre de 2013

ENSEÑAME GRAN ARQUITECTO....

Enséñame a mí, Gran Arquitecto del Universo, a usar bien del tiempo que me das para trabajar y a emplearlo bien sin perder nada.

Enséñame a mí a sacar provecho de errores pasados sin caer en el escrúpulo que corroe.

Enséñame a mí a prever el plan sin atormentarme, a imaginar la obra sin afligirme, si brota de otro modo.

Enséñame a mí a unir la prisa y la lentitud, la serenidad y el fervor, el celo y la paz.

Ayúdame al principio de la obra, allí dónde soy el más débil.

Ayúdame en el corazón del trabajo que tiene apretado el hilo de la atención. Y sobre todo colma Tú mismo los vacíos de mi obra: Gran Arquitecto del Universo, en todo el trabajo de mis manos deja una gracia de Ti para hablar a otros y un defecto de mí para hablarme a mí mismo.

Guarda en mí la esperanza de la perfección, sin que pierda el corazón.

Guárdame en la impotencia de la perfección, sin que yo me pierda en el orgullo.

Purifica mi mirada: Cuando haga daño, no estando seguro que haya sido malo y cuando haga el bien, no estando seguro que haya sido bueno: Gran Arquitecto del Universo, jamás me dejes olvidar que todo saber es vano, salvo allí dónde existe el trabajo. Y que todo trabajo es vano, salvo allí dónde existe amor. Y que todo amor es hueco si no me vincula a mismo y a otros como a Ti: Gran Arquitecto del Universo, enséñame a rezar con mis manos, mis brazos y con todas mis fuerzas.

Recuérdame que la obra de mis manos te pertenece y que me incumbe devolvértela con generosidad. Que si realizo algo por el solo gusto del provecho, como un fruto olvidado me pudriré en otoño. Que si hago algo por únicamente gustar a otros, como la flor de la hierba me marchitaré por la tarde. Pero si lo ejecuto para el amor de la bondad, quedaré con la bondad. Y el tiempo de hacer el bien en tu gloria, es inmediato.

Amen



E.B.G. Jacob Uriel Escalera  M.:.M.:. 
A.·. L.·. MMXIII
  Shalom aleijem 

lunes, 8 de julio de 2013

EL RETEJADOR....

Desarrollo
“El Ser no se manifiesta sino por la acción: no trabajar equivale a no ser: también lo que es se encuentra en perpetuo trabajo. Nada está inerte o muerto, todo vive, los minerales y los cuerpos celestes, así como los vegetales y los animales”.

(El Libro del Compañero, p. 104).

Como ya dijimos en otra parte (Contreras 2003, El Símbolo) respecto de las particularidades del simbolismo masónico, podemos establecer una clasificación entre símbolos visuales y gráficos, gestuales y ritos y sonoros y vocales . Dentro de los primeros, hallamos todos aquellos referidos a la Geometría y al Arte constructivo; en los segundos, se hallan los ritos que son "una serie de gestos y posturas corporales que 'fijan' en el plano psicosomático del ser la energía-fuerza que precisamente el símbolo geométrico vehicula" (González et al. 1985-1988); mientras que en los últimos, encontramos las palabras sagradas y las palabras de paso, así como las leyendas iniciáticas. En este ensayo trataremos de los dos últimos, agregando, además, dentro del grupo de símbolos gestuales que éstos se hallan referidos al corazón y al número 5.

En el primer grupo, tenemos la batería del grado, la posición al orden, el toque y la marcha, como ya dijimos, símbolos referidos al corazón y al número 5. La batería, aparte de su acompasamiento y solemnidad ritual, constituye uno de los signos del grado, dedicado a comunicar al Guarda Templo la calidad iniciática de quien solicita ser admitido en los trabajos, por medio de aquellos 5 golpes que se dan a la entrada del templo. Del mismo modo, la marcha del grado se encuentra en este mismo conjunto de símbolos: los 3 pasos del A\ y los 2 siguientes del Com\, hacia el Sur, para avanzar a la columna de M\ y recibir allí más luz, yendo al encuentro de nuevas disciplinas con las cuales adentrarse en la búsqueda de la Verdad, haciendo un esfuerzo consciente, luego, para retornar a la línea primigenia, lo que ocurre con el quinto paso, el cual corresponde, precisamente, al número sagrado, al símbolo del Centro, del Sol naciente y del movimiento, y con este paso el Com\ queda “situado” en su lugar de trabajo y en la posición correcta. Señala respecto de la marcha, Ortega (1980:105) que: “Los ecos de sus Pasos resuenan como los Golpes misteriosos de la Batería. De esta manera anuncia a los Hermanos de las Columnas que es un Iniciado en el Segundo Grado y que conoce el número 5”.

En cuanto al Toque, éste contempla 2 fases e indica la relación con el número 5 que es, como dijimos, el número del centro y del corazón, ya que se efectúa precisamente en el dedo cordial. Debe recordar al Com\ su edad, o mejor dicho, sus edades, ya que el Com\M\ tiene 5 edades: la cronológica (años de vida), la fisiológica (desarrollo físico), la intelectual (desarrollo mental), la masónica (número de años que ha permanecido en la Institución) y la mística o simbólica (representada por el Número Sagrado).

Tal vez la mayor interrogante para un reciente Com\– al menos eso me ha sucedido en lo personal – se refiere al simbolismo que encierra la posición al orden del grado, aún a pesar de las explicaciones que se dan en el momento de la ceremonia de aumento de salario. En una breve referencia, Adoum (2002:25) señala lo siguiente:

El poner la mano derecha sobre el corazón, órgano de Vida y Altar de Dios, significa “Prometo, como Dios Hombre o Hijo de Dios, y reafirmo mi promesa de cooperar en la obra del G.A.D.U.”. La mano izquierda abierta y levantada forma la Estrella de Cinco Puntas, que es el símbolo del hombre triunfante en sus pruebas.

Básicamente, seguiremos esta línea argumentativa, analizando el porqué de la relevancia del corazón y de su conexión con el número 5, como forma de explicar todos los símbolos pertenecientes a este grupo.

Partimos señalando que el corazón, como ya muchos sabrán, no es una representación de lo sentimental, como se le hace parecer contemporáneamente, sino que constituye el centro del ser, elemento que se halla presente en las más diversas tradiciones. Este hecho permite que, esotéricamente, este órgano se constituya como el receptor de las ‘emanaciones celestes’ que vivifican al ser en su totalidad; de allí que se le considere como el punto de establecimiento del principio divino del hombre, esto es, el espíritu universal o “quintaesencia” que permite alcanzar al ser humano el resplandor del Logos, disipando la oscuridad de los instintos. Desde ese momento, disipadas las tinieblas que reinaban en su interior, brilla la estrella flamígera.

Guénon (1949), refiriéndose a la instancia “etérea” del corazón, cita el siguiente texto: “En esa residencia de Brahma (es decir, en el centro vital de que tratamos) hay un pequeño loto, una morada en la cual está una pequeña cavidad (dáhara) ocupada por el Éter (Âkâça); ha de buscarse lo que hay en ese lugar, y se lo conocerá”. A esta morada se le conoce, también, como el centro de la cruz elemental –“cavidad del corazón” – , símbolo de todo lo manifestado, por cuanto aquí vemos representados a los cuatro elementos, dispuestos formando parejas, en cada extremo de esta cruz, según la disposición aristotélica de sus características fundamentales; en el centro, la quinta essentia, el quinto elemento o Éter que es, como dice Guénon, “primero en el orden de desarrollo de la manifestación, pero último en el orden inverso que es el de la reabsorción o del retorno a la homogeneidad primordial”. Esta quintaesencia es representada, habitualmente, como una rosa de cinco pétalos en el centro de la cruz, equivalente al loto de las tradiciones orientales. Si ya vamos vislumbrando algunas semejanzas, podremos apreciar que este simbolismo se corresponde con nuestro pentagrama pitagórico de la estrella flamígera, cuyo centro es, precisamente, el hombre, desde donde se irradia toda su capacidad e inteligencia.


Precisamente, desde aquí conectamos, brevemente, con la relación numérica: el 5 es, por una parte, el eje de los primeros nueve números; por otro lado, es la unidad que se formaliza en el centro del cuadrado y de la cruz (cfr. González 1985-1988).




Esta unidad cumple la función de síntesis. En nuestra simbología dicho número se ve representado por la mano en el corazón y, además, por la mano en la sien izquierda. Demás está decir aquí la coincidencia que esto tiene con la piedra piramidal. Asimismo, como ya se ha deducido, el 5 se representa geométricamente por el pentagrama, al cual hemos hecho alusión anteriormente. Del mismo modo, debemos recordar que el Com\M\ debe efectuar cinco viajes misteriosos, con diversos instrumentos que representarán sus características: el primero, con mazo y cincel (voluntad e inteligencia); el segundo, con regla y compás (lo absoluto y lo relativo); el tercero, con la palanca (voluntad inquebrantable, inteligente y desinteresada); el cuarto, con regla y escuadra (rectitud y perfeccionamiento) y el quinto, con las manos vacías (intelectualización iniciática).

En la P\ al O\ de Com\, por ejemplo, si la mano a la altura de la sien izquierda representa el pentagrama que nos indica el número esencial del grado, no es menos cierto que la mano en el corazón nos deja entrever lo que será el anhelo propio del Com\. En la ejecución del signo, la mano se proyecta desde el corazón que irradia, hacia el exterior que recibe las luces de la inteligencia, por medio de la quintaesencia, o mejor, de la actividad benéfica del ser humano, producto de la transmutación alquímica de los elementos, la cual se realiza en el athanor que constituye el propio hombre. No es un proceso externo ni que involucre elementos materiales en sí, es la naturaleza del propio individuo la que, mediante diversos trabajos y purificaciones, debe dar paso al “oro” de los alquimistas.

Esta irradiación del corazón y su lugar central, en todas las tradiciones antiguas, decía relación con el Sol. No por nada al Sol se le llama “corazón del cielo”. Así, Proclo (cit. en Guénon 1946) señala: “Ocupando por sobre el éter el trono del medio, y teniendo por figura un círculo deslumbrante que es el Corazón del Mundo, tú colmas todo de una providencia apta para despertar la inteligencia”. Esta última corresponde a la inteligencia pura, universal, trascendente, no a la razón que se asimila con el cerebro, y sobre la cual ya haremos alusión. Este corazón irradia tanto calor como luz, lo que lleva a Guénon (1946) a decir que:



si el “hálito” está allí referido a la luz, se debe a que es propiamente el símbolo del espíritu, esencialmente idéntico a la inteligencia; en cuanto a la sangre, es evidentemente el vehículo del “calor vivificante”, lo que se refiere más en particular al papel “vital” del principio que es centro del ser. /.../ Por otra parte, cabe observar que la irradiación, incluso cuando están reunidos los dos aspectos, parece sugerir, de modo general, una preponderancia reconocida al aspecto luminoso; esta interpretación se ve confirmada por el hecho de que las representaciones del corazón irradiante, con distinción o no de ambas clases de rayos, son las más antiguas, pues datan en su mayoría de épocas en que la inteligencia estaba aún referida tradicionalmente al corazón

Inteligencia y razonamiento es lo que distingue al ser humano de otros seres biológicamente similares; maravillosa síntesis representada en el simbolismo de la posición al orden del grado de Com\, puesto que es el hombre, en su acción conjunta con los elementos, es el que ejecuta el trabajo interior que lo llevará a irradiar sus luces a la sociedad, pues, como dice el texto bíblico (Mateo 5, 14:16):

Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse ciudad asentada sobre un monte, ni se enciende una lámpara y se la pone bajo el celemín, sino sobre el candelero, para que alumbre a cuantos hay en la casa. Así ha de lucir vuestra luz ante los hombres, para que, viendo vuestras buenas obras, glorifiquen a vuestro Padre, que está en los cielos.

No por nada los masones se consideran “hijos de la luz”. Ahora bien, ¿cómo se conecta la inteligencia y el razonamiento en la posición al orden del grado? Dijimos que con la acción del hombre, quien es representado por la mano derecha en el corazón, con sus cinco dedos abiertos – en esta caso en forma de garra – y con la mano izquierda en posición a la altura de la sien izquierda. Es la conexión, además, de dos chakras esenciales del ser humano, considerando que el último, el que reside en la cabeza, representa precisamente la conexión con la divinidad, simbolizada mediante la flor de loto.

En todo caso, Darel (cit. en Guénon 1927) señala que: “El cerebro, instrumento del pensamiento encerrado en el mundo, y transformador, para uso del hombre y del mundo, de ese pensamiento latente, hace a éste realizable por intermedio suyo. Pero solo el corazón, por un aspir y un expir secreto, permite al hombre, permaneciendo unido a su Dios, ser pensamiento vivo.”.

Como quiera que sea, sólo en un ser humano “desintegrado” puede considerarse ambos puntos como una dualidad, una oposición o como términos antagónicos de una relación, lo cual pasa, en todo caso, por un cierto carácter adámico de la explicación de la génesis humana. Con todo, debemos dejar en claro que, de todas maneras, el aspecto involucrado aquí es de subordinación, no de complementariedad. Para aclarar algo más este concepto, convengamos en que el corazón se representa por medio del sol y, el cerebro, a través de la luna (como ya vislumbramos en el Oriente de la Lo\, en el sitial del V\M\). Si proyectamos las características de estos cuerpos celestes, podemos apreciar que el sol es fuente de luz, mientras que la luna refleja aquella luz solar, esto es, desde el punto de vista de la irradiación luminosa, la luna existe en función del sol. El mismo principio alquímico es válido para la relación que pretendemos establecer, esto es, entre la intgeligencia intuitiva y la discursiva o racional. No por nada, también, la actividad del pensamiento es una reflexión, es decir, un proceso de transmisión o tranformación, a manera del reflejo que produce un espejo.

El mismo Tomás de Aquino nos recuerda en De Veritate (quaestio 15, arg. 1) que: “Intellectus enim simplicem et absolutam cognitionem designare videtur. /.../ Ratio vero discursum quemdam designat, quo ex uno in aliud cognoscendum anima humana pertingit vel pervenit” (El intelecto parece designar un conocimiento simple y absoluto. /.../ La Razón designa un discurrir por el cual el alma humana llega a conocer una cosa a partir de otra”.).

En cuanto al otro grupo de símbolos, los sonoros y vocales, se halla constituido por las palabras sagradas y las palabras de paso. Las primeras dicen relación con la "búsqueda de la Palabra perdida", que constituye la armonía del ser en la unidad trascendental, el Verbo creador de los orígenes, con lo cual su articulación sonora tiene una finalidad similar a la de los mantras. En tanto, las segundas, se refieren más bien a una interioridad hermética que es develada y permite la apertura de un espacio y tiempo interior sagrado y cualitativo, vinculado al principio valorativo de los números y de la ciencia de los nombres. En el caso del Com\, éstas son J\ y shi\, respectivamente.

J\ hace alusión a una de las columnas del Templo de Salomón, y significa estabilidad, pero más lejanamente en el tiempo, y representando este mismo principio, la hallamos como símbolo de uno de los reinos egipcios, de cuya unión surgía el establecimiento, esto es, la unidad en un solo Reino del Alto y Bajo Egipto. Cada una de las columnas sagradas se hallaba instalada en la sede de los respectivos reinados y se proyectaban en el espacio sagrado para “constituir” la base de asentamiento de todo el sistema. Ese mismo significado nos fue legado a través de las columnas del místico Templo y es por ello que las consideramos como representación de los límites del mundo creado, del mundo profano.

Según el Catecismo del Grado, el Com\ inicia la secuencia de la Palabra Sagrada, ya que, a diferencia del A\, está en condiciones de dar antes que de recibir, por cuanto ha mostrado pruebas suficientes de su iniciativa intelectual.

Shi\, en tanto, se ha traducido como “numerosos como las espigas de trigo”, en referencia a los Mas\ esparcidos por la faz de la tierra. Pero en su sentido alegórico, simbólico, nos recuerda los más profundos misterios de la Madre Tierra y de nuestra procedencia de sus entrañas: el grano de trigo que es el A\ ha madurado y es hora que comience a dar sus frutos. No es casual que en este símbolo se encuentre representado uno de los aspectos más fundamentales de todo ciclo: el del nacimiento, muerte y resurgimiento, ya que el grano de trigo, para dar paso a la espiga fecunda, amarilla y abundante, debe primero visitar el interior de la tierra y, tras su muerte – tras nuestra muerte alquímica, expresada por el acróstico VITRIOL (Visita Interiora Terrae Rectificando Invenies Occultum Lapidem) – recién se verán sus verdaderos frutos.

El Com\M\ debe, con esta maduración en los misterios del grado, ser capaz de proyectarse hacia el exterior y entregar la fecundidad de la espiga a quienes de ella necesiten. No está demás recordar aquí que, en la tradición egipcia, la espiga de trigo era el símbolo de Osiris y representaba su muerte y resurrección.

¿Tiene algún sentido vincular J\ y Shi\ como las palabras del grado? Al parecer, al menos desde la óptica de este análisis, debieran tener una significado más que profundo y, por lo tanto, poco perceptible. Me atrevo a sugerir algunas ideas al respecto, en el entendido de que sólo sigo por la vía de la especulación simbólica.

El reino vegetal, por su propia naturaleza, se halla más fuertemente vinculado al fluir de los ritmos y ciclos cósmicos, tal como dice González et al. (1985-1988): “reflejados en la renovación periódica y anual de las plantas, en la regeneración de la potencia fértil y fecunda de su savia, propiciando de esta manera la alimentación y el sustento necesario a hombres y animales.”

En este sentido, la simbólica de las espigas de trigo participa del principio de las leyes universales de correspondencia y analogía – armonía, en suma – entre lo terrestre y lo celeste, entre el orden de lo visible y de lo invisible. El proceso que experimenta se manifiesta como una combinación entre las fuerzas telúricas y cósmicas, entre las energías activas y pasivas, masculinas y femeninas, para re-crear el principio armónico, el mismo que encontramos como indicio en la columna J\, ya que la unión de la estabilidad con la fuerza permiten el asentamiento o establecimiento de las energías motrices.

Particularmente, el trigo, además, viene a representar a la substancia y esencia reunidad en el Hombre Universal, el iniciado o neófito (el “nuevo nacido” o “nueva planta”) quien, como bien pone de relieve González (1985-1988) es:

comparado a una semilla o germen que ha de "morir" en el interior de la tierra para renacer al mundo de arriba y de la luz, que es su verdadero origen, pues al contrario que el vegetal el hombre tiene sus "raíces" en el Cielo, tal y como nos relata Platón en el Timeo cuando dice que "el hombre es una planta celeste, lo que significa que es como un árbol invertido, cuyas raíces tienden hacia el cielo, y las ramas hacia abajo, hacia la tierra".

En ambos símbolos, lo que se recalca, por cierto, son vías para alcanzar el Conocimiento. Vías simbólicas, por cierto, que tendremos que ir develando por medio del esfuerzo, del estudio, de la praxis y del asentamiento axiológico al que nos llama la Orden, para luego poder proyectarnos cabalmente a la sociedad que requiere constantemente de nuestros mayores afanes.

Conclusiones

Aunque nuestra obra se perfecciona de nuestro solo mercurio, a pesar de eso necesita de fermento rojo o blanco, pues se mezcla más fácilmente con el sol y con la luna, y se hace una sola cosa con él, siendo así que estos dos cuerpos participan más de su naturaleza, luego son más perfectos que los demás.

La razón es porque los cuerpos son de tanta mayor perfección cuanto más contienen de Mercurio. El sol, pues, y la luna, teniendo más de él, se conmezclan para la rubio y para lo blanco, se fijan estando en el fuego, porque el mismo mercurio solo es el que perfecciona la obra y en él hallamos todas las cosas de que necesitamos para la Obra, al cual no se debe juntar cosa extraña.

(Tomás de Aquino, Tratado en el Arte de Alquimia)

El trabajo del Com\M\, a diferencia del trabajo profano, debe tener una finalidad que sea coherente con “nuestras prácticas y doctrinas”, como solemos decir. Esto significa que ya no basta la labor de cantería, sino que el proceso ahora se complejiza y se dinamiza. Si recordamos el viejo adagio, aquél de que “el hábito no hace al monje”, bien podremos darnos cuenta que el actualizar un cierto ritual –unas determinadas prácticas–, junto con los símbolos a los que haga alusión – en el caso en comento, la posición al orden del grado –, no hace Mas\ de por sí. La “doctrina” a la cual hacen referencia, además, es una primera luz, creo, para ir develando lo que está más allá de lo visible.

En las líneas que precedieron, se trató de hacer una referencia a unos símbolos particularmente complejos, en cuanto a su red de relaciones, que nos presenta la Orden, sin pretender, por cierto, hacerlo de manera exhaustiva. Lo central en este sentido, se ha podido apreciar en la tríada corazón – cerebro – hombre, a la cual aludimos.

Si bien es cierto el trabajo masónico se hace con las luces de la razón, de acuerdo con lo que hemos dicho, no podría un cuerpo secundario o “accidente” estar por sobre un cuerpo primario o “esencial”. El desequilibrio en nuestra realidad como seres integrales se debe, precisamente, al predominio lunar ante el solar. La conjunción de la naturaleza alquímica de los trabajos, de este modo, queda alterada y los elementos dejan incompleta su amalgama en el athanor humano.

Los símbolos analizados nos muestran la interacción que se produce en el ser humano mismo, eje y principio de la Gran Obra, a fin de poner en acción las fuerzas vitales que le son propias, para que el pentagrama estelar realmente se transforme en una estrella flamígera. El Com\, si recordamos bien, es reconocido como tal por conocer la letra G, la que se nos presenta, en la ceremonia de aumento de salario, precisamente inscrita en el pentáculo radiante. Esto no es una casualidad; se trata de recalcar las potencialidades que deben actualizarse en el hombre para que se transforme en un instrumento de reflexión.

La inteligencia que nos conecta con nosotros mismos, con los demás y con la vibración universal, materializa su acción a través de la razón. En este sentido entendemos el cogito, ergo sum cartesiano. No porque el pensamiento racional sea anterior o conditio sine qua non de la existencia, sino más bien porque la naturaleza propia del ser humano, condición sin velos puestos por delante, se concreta en la acción dentro de la sociedad, la que a su vez se mediatiza por la acción de la voluntad guiada por el entendimiento razonado.

La conjunción de estas características permite al Com\ entregarse a los trabajos para los cuales ha sido llamado y de los cuales deberá rendir cuentas, pues el aumento de salario no es una mera formalidad que nos pone por sobre otros, sino que es la asignación de nuevas responsabilidades, la conducción por nuevos caminos y la comprensión de otros conocimientos, todo lo cual nos hace más conscientes de nuestra propia ignorancia y de la enorme labor que aún queda por delante. Sin embargo, como señala el dicho medieval, ora et labora, esto es, concentremos las energías vitales de la inteligencia y la reflexión para actuar sobre el mundo, irradiando paulatinamente las luces que permitan el desarrollo humano de la sociedad.

Termino esta exposición, recordando algunas palabras de Guénon (1927):

El “conocimiento del corazón” es la percepción directa de la luz inteligible, esa Luz del Verbo de que habla San Juan al comienzo de su Evangelio, Luz irradiante del “Sol espiritual” que es el verdadero “Corazón del Mundo”.


Bibliografía
Adoum, Jorge (2002). El Compañero y sus misterios, Kier, Buenos Aires.

Aquino, Tomás de. (ed. 1953) “De veritate”, en Quaestio disputata de spiritualibus creaturis, Textum Taurini 1953 editum ac automato translatum a Roberto Busa SJ in taenias magneticas denuo recognovit Enrique Alarcón atque instruxit. En Corpus Thomisticum (http://www.corpusthomisticum.org/qds.html)

Béresniak, Daniel (2000). Symbols of Freemasonry, Assouline, New York.

Contreras Seitz, Manuel (2003). “El símbolo”, en Piedra-Stones-Pietre, Revista de Masonería, http://www.freemasons-freemasonry.com/seitz.html

González, Federico; Francisco Ariza, Fernando Trejos, José Manuel Río, L. Herrera, Mª V. Espín, Mª A. Díaz y A. Wiechers (1985-1988). Introducción a la Ciencia Sagrada, Programa Agartha.

Gran Logia de Chile (s/f). Manual de Instrucción para el Grado de Compañero.

Guénon, René (1927). “Corazón y cerebro”, en Vâlsan (1969); pp. 389-398.

Guénon, René (1946). “El corazón irradiante y el corazón en llamas”, en Vâlsan (1969); pp. 384-388.

Guénon, René (1949). “El Éter en el corazón”, en Vâlsan (1969); pp. 415-421.

Nacar Fuster, Eloíno y Alberto Colunga Cueto (1978). Sagrada Biblia, Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid.

Ortega S., Oscar (1980). Cámaras de Instrucción para el Segundo Grado Simbólico, tercera edición corregida, Edición de la Gran Logia de Chile, Santiago.

Vâlsan, Michel (1969). Símbolos fundamentales de la Ciencia Sagrada, compilación póstuma de la obra de René Guénon, EUDEBA, Buenos Aires. Wirth, Oswald (s/f). El libro del Compañero.


Introducción
“La Leyenda Masónica personifica el trabajo en Adonhiram, quien tuvo a su cargo la provisión de los materiales que se utilizaron en el templo de Salomón. /.../ Una vez que dio fin a la obra continuó prestando sus servicios al Rey como asesor jurídico y financiero, como Sacerdote de los Misterios, como amigo y confidente. Es, por tanto, un ejemplo de la multiplicidad que debe tener el Masón para servir al prójimo y a la sociedad en cuanto sea necesario”.
(Ortega, Cámaras de Instrucción para el Segundo Grado Simbólico).

Muchas veces damos por sentado que la significación de una expresión o de una idea es lo que, en la práctica, ha sido su uso. Sucede con la palabra retejador. Todas las definiciones exotéricas señalan que el verbo retejar se refiere al hecho de poner en el techo las tejas que faltan. En el sentido masónico, implica “poner a cubierto de la indiscreción” de quienes no están preparados para recibir la intensidad de esta luz que ahora nos alumbra.

El retejamiento, entonces, sirve a los fines de poder reconocer al iniciado que ha recibido su aumento de salario y que está capacitado, desde ahora, para ejercer el trabajo masónico tanto intra como extramuros.

Muchas cosas tal vez pudieran decirse, pero como nos vemos enfrentados al reconocimiento del F\M\ de 2º grado, es evidente que la alusión aquí se refiere a los medios con que contamos para ello, esto es, el signo, el toque y la palabra; porque claro, cuando el tejador de la Lo\ acude a verificar quien golpea a las puertas del templo con la batería del grado, lo primero que debe observar es a un Q\H\ en la posición al orden. Luego, al acercársele, se debe ejecutar el toque y entregar la palabra correspondiente. Una vez efectuado esto, el tejador reingresa al templo y comunica la calidad masónica de quien espera ser admitido en los trabajos, lo que es anunciado y permitido por el V\M\, ante lo cual el Com\M\ ingresará con la marcha respectiva.

En este escrito me referiré a la perspectiva esotérica que implican los temas considerados. Desde ya, mis excusas por la extensión del trabajo, y a los Q\Q\H\H\ que ya han leído parte de las ideas, ojalá toleren mis reiteraciones.


Gracias al Q:. H:. Manuel Eduardo C.S.


E.B.G. Jacob Uriel Escalera  M.:.M.:. 
A.·. L.·. MMXIII
  Shalom aleijem

viernes, 28 de junio de 2013

Nuestra Escuadra.

El Volumen de la Ley Sagrada permanece abierto en el Altar de la Masonería y, sobre la Biblia, están la Escuadra y el Compás. Son las tres Grandes Luces de la Logia, simultáneamente su credencial Divina y lasherramientas claves para trabajar. 
Son símbolos de la Revelación, la Regularidad y la Redención, enseñándonos que caminar a la luz de la Verdad y cumpliendo la Verdadera ley, lo Divino que hay en el hombre triunfa sobre lo terrenal. Cómo vivir es un asunto fundamental, y el hombre puede buscar todo lo lejos que quiera sin encontrar una manera más sabia que la que nos muestran las Grandes Luces de la Logia.
Escuadras y Compases son los más antiguos, sencillos y universales símbolos de la Masonería. A lo largo y ancho del mundo, sea como símbolo en un edificio o insignia usada por un hermano, incluso los profanos saben que son los emblemas de nuestro antiguo Arte. Hace varios años una empresa intentó adoptar la escuadra y el compás como su marca y la Oficina de Patentes lo rechazó, desde el principio, con una decisión donde se lee “no debe quedar ninguna duda sobre este símbolo, muy comúnmente llevado y empleado por los Masones, que tiene un significado místico consolidado, universalmente reconocido como evidente; sea o no comprendido por todos, ello no es asunto de esta decisión”. Es decir, son similares a las asociaciones establecidas a lo largo de la historia y del uso común.

Casi en cualquier parte de nuestro Ritual, como en el imaginario público, escuadras y compases aparecen juntos. Si no enlazados, a veces aparecen separados, pero el uno sugiere al otro. Y así es como debe ser, porque lo que simbolizan está entrelazado. En los tiempos antiguos, cuando se creía que la tierra era plana y cuadrada, la Escuadra era el emblema de la Tierra y, posteriormente, del elemento terrenal; como el cielo es un arco o un círculo, el instrumento que describe el Círculo se convirtió en el símbolo de lo celestial o del espíritu celeste en el hombre. De esta forma, los instrumentos del constructor se convirtieron en los emblemas de las ideas del pensador, y no hay nada más impresionante en Masonería que la lenta elevación del Compás sobre la Escuadra en el avance entre grados. Todo el sentido y objetivo de la vida está allí para los que tengan ojos para ver.

Separemos Escuadra y Compás y estudiémoslos aparte, que es lo mejor para ver sus adicionales significados y el uso. No es necesario decir que la Escuadra que tenemos en mente no es un Cubo, que tiene sus caras y ángulos iguales y fue considerado por los griegos como imagen de la perfección. Tampoco es la escuadra del carpintero, uno de cuyos brazos es mayor que el otro y con incisiones para medir. Es una Escuadra más pequeña, plana, sin marcas y con ambos brazos iguales, una sencilla escuadra de trazo utilizada para probar la exactitud de los ángulos y la precisión con la que se cortan las piedras. A partir de que esta escuadra fue usada para comprobar que los ángulos están bien, se convirtió naturalmente en el emblema de la exactitud, integridad y la pertinencia. Al igual que son cortadas las piedras para hacer un edificio, nuestros actos y pensamientos se integran en la estructura de la personalidad, débil o firmemente, y deben ser puestos a prueba con una norma moral de la cual es el símbolo la sencilla escuadra.

De esta forma, entre los Masones especulativos la pequeña escuadra ha sido siempre el símbolo de la moral, de la rectitud fundamental que debe probar cada acto y los cimientos de la personalidad y la sociedad. Desde el comienzo del restablecimiento, en 1717, esto quedó claro en las enseñanzas de la Masonería por el hecho de que la Sagrada Biblia fue situada sobre el Altar, junto con la Escuadra y el Compás. En uno de los primeros catecismos del Arte, fechado en 1725, se pregunta “¿Cuántos forman una Logia?”. La respuesta es concreta y sin lugar a error: “Dios y la Escuadra, con cinco o siete Masones rectos o perfectos”. 

Dios y la Escuadra, Religión y Moral, deben estar presentes en cada Logia como sus Luces guía, o dejará de ser una Logia justa y regularmente constituida. En todas partes, en todos los ritos donde la masonería es fiel a sí misma, la Escuadra es símbolo de Rectitud y se aplica a la luz de la fe en Dios.
Dios y la Escuadra. Es necesario mantener ambos juntos en nuestros días, porque la tendencia de los tiempos es separarlos. La idea de moda es ahora que basta con la moralidad, y que la fe en Dios, si es que este existe, puede ser importante o no. Algunos hombres del Arte muy capacitados inciden en que hacemos excesivamente religiosa la enseñanza de la Masonería. A cambio, como demuestra la historia, si decrece la fe en Dios, la moral llega a ser un mero uso, si no una telaraña a ser retirada rápidamente. No está enraizada en la realidad y carece, por ello, de autoridad y aprobación.

Esta idea, este espíritu, tan extendidos en nuestro tiempo encontrando tantos defensores diestros y creíbles, golpea los cimientos no sólo de la Masonería, sino de toda la sociedad ordenada y avanzada. Una vez se consiga que los hombres piensen que la moralidad es una invención humana, y no parte del orden del mundo, la ley moral perderá su sentido y su potencia. ¡Qué sabio es el libro titulado “Todo en todo y siempre lo mismo”, de John Advise, escrito en 1607, - a pesar de estar escrito por un profano -, cuando describe la realidad y naturaleza de Dios así: “No obstante, formo parte de la Deidad sin forma dibujada por la Escuadra y el Compás de nuestro Credo”!

Porque, inevitablemente, una sociedad sin normas será una sociedad sin estabilidad y puede acabar destruida. No sólo las naciones, sino también todas las civilizaciones del pasado, han desaparecido por falta de rectitud. La historia es clara al respecto, y haríamos bien en no olvidarla. Aquí está la importancia que tiene la Escuadra o Virtud, y la razón por la cual los Masones la consideran el mayor símbolo de su Arte. Es el símbolo de la ley moral sobre la cual debe apoyarse la vida humana si quiere mantenerse. Un hombre pude construir una casa como quiera, pero, si espera que se mantenga y que sea su hogar, debe adecuar su estructura a las leyes y fuerzas que rigen el mundo físico. De la misma forma, al menos que vivamos en obediencia a las leyes morales que ha puesto Dios en el orden de las cosas, nuestras vidas decaerán y acabarán en un naufragio. Cuando un joven olvida la sencilla Ley de la Escuadra, no requiere de un profeta para adivinar cuál va a ser el resultado. Es como un problema geométrico.

Tal ha sido el significado de la Escuadra, tan lejos como queramos llegar en el tiempo. Mucho antes de nuestra era, encontramos la Escuadra enseñando la misma lección que hoy nos da. En uno de los viejos libros chinos llamado ‘La Gran enseñanza', fechado en el siglo V a.C., encontramos que un hombre no debe hacer a los demás lo que no desearía le hicieran a él, y el autor añade ‘Esto es llamado el principio de la escuadra actuando'. Así está escrito hace mucho, mucho tiempo. Los más grandes filósofos no han hallado nada más profundo, y los viejos, en su madura sabiduría, no han encontrado nada más certero. Jesucristo sólo alteró en sus mandamientos la formulación en sentido positivo. De esta manera en cualquier parte, dentro y fuera de nuestro Arte, la Escuadra ha enseñado una sencilla verdad que no envejece.

El Diputado Gran Maestro Provincial de Yorkshire Norte y Este descubrió una curiosa reliquia, una vieja Escuadra de latón hallada bajo los cimientos de un antiguo puente cerca de Limerick en 1830. Llevaba grabada la fecha ‘1517' y estas palabras:
“Esfuérzate por vivir con amor y cuidado.
Sobre el nivel, en la Escuadra.”

Qué bello y simple es, revelando la antigua sabiduría que el hombre ha aprendido y el auténtico genio de nuestro Arte. Realmente la Escuadra rige tanto al Masón como a la Logia en la que trabaja. Tan pronto como entra en una logia, el candidato camina con pasos escuadrados alrededor del pavimento rectangular. A lo largo de toda la ceremonia, esta actitud mantenida traslada a su cerebro el mismo símbolo, para que acomode su vida como ha hecho con su postura. 

Cuando recibe la luz, contempla la Escuadra sobre el Altar, a la vez que la ve llevada por el Venerable maestro, como emblema de su oficio. En el rincón noreste se le muestra el sillar y se le instruye sobre su similitud con el Masón completo, quien debe ser un hombre en Escuadra, tanto en pensamiento como en conducta, en las palabras y en los hechos. Con toda su capacidad enfática, el Ritual graba en nuestros corazones esta lección y, si olvidamos esta primera verdad, la Palabra Perdida lo seguirá siendo siempre.

Porque la Masonería no es un simple Ritual; es una forma de vivir. Nos ofrece un plan, un método, una fe mediante la cual podemos construir nuestros días y años con un carácter tan fuerte y verdadero que nada, incluso la muerte, puede destruirlo. Cada uno de nosotros tiene en su propio corazón una pequeña escuadra llamada Conciencia, con la que comprobar la verdad o el error de cada pensamiento, palabra y acción. Cuanto más aplique honestamente un hombre esta prueba en su propio corazón y en las relaciones con sus semejantes, su vida será más feliz, estable y certera. Hace mucho tiempo fue hecha y contestada la pregunta: “¿Señor, quién habitará en tu tabernáculo?” –“Aquel que camine recto, que trabaje de forma justa y hable con la verdad de su corazón”. La primera obligación de un Masón es estar en Escuadra en todos sus deberes y en lo concerniente a sus compañeros, y si falla en esto, no puede ganar en nada.

Dejemos que uno de nuestros poetas lo resuma:

No importa cuál es tu parte
O cuál será tu tarea.
Hay un trabajo para ti
Hay un trabajo para mí.
Seas un doctor experto y sabio
O trabajes por un salario
Un trabajador en la calle,
Un artista en el escenario.
Te espera una gloria,
Un honor que es justo.
Que los hombres digan cuando pasas
“Este hombre está en Escuadra”.
Ah, es una frase que vale mucho,
Significa que los hombres confían
En todo lo que haces.
Significa que te has ganado lo que posees,
Y que has hecho lo mejor.
Y cuando vas a dormir
Descansas con la conciencia tranquila.
Significa que la conciencia es tu guía,
Y el honor tu preocupación.
No hay mayor alabanza que esta:
“Este compañero está en escuadra”.
Y cuando muera no deseo
Un epitafio muy largo.
No quiero una gran lápida
Tallada con excesiva paja.
No destaquéis ningún hecho mío,
Si es que hubiera alguno
Para grabar en mi monumento
Y que lo vean quienes llegan.
Sólo elijo una frase entre todas
Para decir que mi vida fue justa:
“Aquí descansa ahora un compañero
Que estuvo siempre en escuadra”. 

E.B.G. Jacob Uriel Escalera  M.:.M.:. 
A.·. L.·. MMXIII
 
 Shalom aleijem

viernes, 22 de febrero de 2013

Estar en Escuadra.


El Volumen de la Ley Sagrada permanece abierto en el Altar de la Masonería y, sobre la Biblia, están la Escuadra y el Compás. Son las tres Grandes Luces de la Logia, simultáneamente su credencial Divina y las
herramientas claves para trabajar. Son símbolos de la Revelación, la Regularidad y la Redención, enseñándonos que caminar a la luz de la Verdad y cumpliendo la Verdadera ley, lo Divino que hay en el hombre triunfa sobre lo terrenal. Cómo vivir es un asunto fundamental, y el hombre puede buscar todo lo lejos que quiera sin encontrar una manera más sabia que la que nos muestran las Grandes Luces de la Logia.

Escuadras y Compases son los más antiguos, sencillos y universales símbolos de la Masonería. A lo largo y ancho del mundo, sea como símbolo en un edificio o insignia usada por un hermano, incluso los profanos saben que son los emblemas de nuestro antiguo Arte. Hace varios años una empresa intentó adoptar la escuadra y el compás como su marca y la Oficina de Patentes lo rechazó, desde el principio, con una decisión donde se lee “no debe quedar ninguna duda sobre este símbolo, muy comúnmente llevado y empleado por los Masones, que tiene un significado místico consolidado, universalmente reconocido como evidente; sea o no comprendido por todos, ello no es asunto de esta decisión”. Es decir, son similares a las asociaciones establecidas a lo largo de la historia y del uso común.

Casi en cualquier parte de nuestro Ritual, como en el imaginario público, escuadras y compases aparecen juntos. Si no enlazados, a veces aparecen separados, pero el uno sugiere al otro. Y así es como debe ser, porque lo que simbolizan está entrelazado. En los tiempos antiguos, cuando se creía que la tierra era plana y cuadrada, la Escuadra era el emblema de la Tierra y, posteriormente, del elemento terrenal; como el cielo es un arco o un círculo, el instrumento que describe el Círculo se convirtió en el símbolo de lo celestial o del espíritu celeste en el hombre. De esta forma, los instrumentos del constructor se convirtieron en los emblemas de las ideas del pensador, y no hay nada más impresionante en Masonería que la lenta elevación del Compás sobre la Escuadra en el avance entre grados.

Todo el sentido y objetivo de la vida está allí para los que tengan ojos para ver. Separemos Escuadra y Compás y estudiémoslos aparte, que es lo mejor para ver sus adicionales significados y el uso. No es necesario decir que la Escuadra que tenemos en mente no es un Cubo, que tiene sus caras y ángulos iguales y fue considerado por los griegos como imagen de la perfección. Tampoco es la escuadra del carpintero, uno de cuyos brazos es mayor que el otro y con incisiones para medir. Es una Escuadra más pequeña, plana, sin marcas y con ambos brazos iguales, una sencilla escuadra de trazo utilizada para probar la exactitud de los ángulos y la precisión con la que se cortan las piedras. A partir de que esta escuadra fue usada para comprobar que los ángulos están bien, se convirtió naturalmente en el emblema de la exactitud, integridad y la pertinencia. Al igual que son cortadas las piedras para hacer un edificio, nuestros actos y pensamientos se integran en la estructura de la personalidad, débil o firmemente, y deben ser puestos a prueba con una norma moral de la cual es el símbolo la sencilla escuadra.

De esta forma, entre los Masones especulativos la pequeña escuadra ha sido siempre el símbolo de la moral, de la rectitud fundamental que debe probar cada acto y los cimientos de la personalidad y la sociedad. Desde el comienzo del restablecimiento, en 1717, esto quedó claro en las enseñanzas de la Masonería por el hecho de que la Sagrada Biblia fue situada sobre el Altar, junto con la Escuadra y el Compás. En uno de los primeros catecismos del Arte, fechado en 1725, se pregunta “¿Cuántos forman una Logia?”. La respuesta es concreta y sin lugar a error: “Dios y la Escuadra, con cinco o siete Masones rectos o perfectos”. Dios y la Escuadra, Religión y Moral, deben estar presentes en cada Logia como sus Luces guía, o dejará de ser una Logia justa y regularmente constituida. En todas partes, en todos los ritos donde la masonería es fiel a sí misma, la Escuadra es símbolo de Rectitud y se aplica a la luz de la fe en Dios.

Dios y la Escuadra. Es necesario mantener ambos juntos en nuestros días, porque la tendencia de los tiempos es separarlos. La idea de moda es ahora que basta con la moralidad, y que la fe en Dios, si es que este existe, puede ser importante o no. Algunos hombres del Arte muy capacitados inciden en que hacemos excesivamente religiosa la enseñanza de la Masonería. A cambio, como demuestra la historia, si decrece la fe en Dios, la moral llega a ser un mero uso, si no una telaraña a ser retirada rápidamente. No está enraizada en la realidad y carece, por ello, de autoridad y aprobación.

Esta idea, este espíritu, tan extendidos en nuestro tiempo encontrando tantos defensores diestros y creíbles, golpea los cimientos no sólo de la Masonería, sino de toda la sociedad ordenada y avanzada. Una vez se consiga que los hombres piensen que la moralidad es una invención humana, y no parte del orden del mundo, la ley moral perderá su sentido y su potencia. ¡Qué sabio es el libro titulado “Todo en todo y siempre lo mismo”, de John Advise, escrito en 1607, - a pesar de estar escrito por un profano -, cuando describe la realidad y naturaleza de Dios así: “No obstante, formo parte de la Deidad sin forma dibujada por la Escuadra y el Compás de nuestro Credo”!

Porque, inevitablemente, una sociedad sin normas será una sociedad sin estabilidad y puede acabar destruida. No sólo las naciones, sino también todas las civilizaciones del pasado, han desaparecido por falta de rectitud. La historia es clara al respecto, y haríamos bien en no olvidarla. Aquí está la importancia que tiene la Escuadra o Virtud, y la razón por la cual los Masones la consideran el mayor símbolo de su Arte. Es el símbolo de la ley moral sobre la cual debe apoyarse la vida humana si quiere mantenerse. Un hombre pude construir una casa como quiera, pero, si espera que se mantenga y que sea su hogar, debe adecuar su estructura a las leyes y fuerzas que rigen el mundo físico. De la misma forma, al menos que vivamos en obediencia a las leyes morales que ha puesto Dios en el orden de las cosas, nuestras vidas decaerán y acabarán en un naufragio. Cuando un joven olvida la sencilla Ley de la Escuadra, no requiere de un profeta para adivinar cuál va a ser el resultado. Es como un problema geométrico.

Tal ha sido el significado de la Escuadra, tan lejos como queramos llegar en el tiempo. Mucho antes de nuestra era, encontramos la Escuadra enseñando la misma lección que hoy nos da. En uno de los viejos libros chinos llamado ‘La Gran enseñanza', fechado en el siglo V a.C., encontramos que un hombre no debe hacer a los demás lo que no desearía le hicieran a él, y el autor añade ‘Esto es llamado el principio de la escuadra actuando'. Así está escrito hace mucho, mucho tiempo. Los más grandes filósofos no han hallado nada más profundo, y los viejos, en su madura sabiduría, no han encontrado nada más certero. Jesucristo sólo alteró en sus mandamientos la formulación en sentido positivo. De esta manera en cualquier parte, dentro y fuera de nuestro Arte, la Escuadra ha enseñado una sencilla verdad que no envejece.

El Diputado Gran Maestro Provincial de Yorkshire Norte y Este descubrió una curiosa reliquia, una vieja Escuadra de latón hallada bajo los cimientos de un antiguo puente cerca de Limerick en 1830. Llevaba grabada la fecha ‘1517' y estas palabras:

“Esfuérzate por vivir con amor y cuidado.
Sobre el nivel, en la Escuadra.”

Qué bello y simple es, revelando la antigua sabiduría que el hombre ha aprendido y el auténtico genio de nuestro Arte. Realmente la Escuadra rige tanto al Masón como a la Logia en la que trabaja. Tan pronto como entra en una logia, el candidato camina con pasos escuadrados alrededor del pavimento rectangular. A lo largo de toda la ceremonia, esta actitud mantenida traslada a su cerebro el mismo símbolo, para que acomode su vida como ha hecho con su postura. Cuando recibe la luz, contempla la Escuadra sobre el Altar, a la vez que la ve llevada por el Venerable maestro, como emblema de su oficio. En el rincón noreste se le muestra el sillar y se le instruye sobre su similitud con el Masón completo, quien debe ser un hombre en Escuadra, tanto en pensamiento como en conducta, en las palabras y en los hechos. Con toda su capacidad enfática, el Ritual graba en nuestros corazones esta lección y, si olvidamos esta primera verdad, la Palabra Perdida lo seguirá siendo siempre.

Porque la Masonería no es un simple Ritual; es una forma de vivir. Nos ofrece un plan, un método, una fe mediante la cual podemos construir nuestros días y años con un carácter tan fuerte y verdadero que nada, incluso la muerte, puede destruirlo. Cada uno de nosotros tiene en su propio corazón una pequeña escuadra llamada Conciencia, con la que comprobar la verdad o el error de cada pensamiento, palabra y acción. Cuanto más aplique honestamente un hombre esta prueba en su propio corazón y en las relaciones con sus semejantes, su vida será más feliz, estable y certera. Hace mucho tiempo fue hecha y contestada la pregunta: “¿Señor, quién habitará en tu tabernáculo?” –“Aquel que camine recto, que trabaje de forma justa y hable con la verdad de su corazón”. La primera obligación de un Masón es estar en Escuadra en todos sus deberes y en lo concerniente a sus compañeros, y si falla en esto, no puede ganar en nada.




Dejemos que uno de nuestros poetas lo resuma:

No importa cuál es tu parte

O cuál será tu tarea.

Hay un trabajo para ti

Hay un trabajo para mí.

Seas un doctor experto y sabio

O trabajes por un salario

Un trabajador en la calle,

Un artista en el escenario.

Te espera una gloria,

Un honor que es justo.

Que los hombres digan cuando pasas

“Este hombre está en Escuadra”.

Ah, es una frase que vale mucho,

Significa que los hombres confían

En todo lo que haces.

Significa que te has ganado lo que posees,

Y que has hecho lo mejor.

Y cuando vas a dormir

Descansas con la conciencia tranquila.

Significa que la conciencia es tu guía,

Y el honor tu preocupación.

No hay mayor alabanza que esta:

“Este compañero está en escuadra”.

Y cuando muera no deseo

Un epitafio muy largo.

No quiero una gran lápida

Tallada con excesiva paja.

No destaquéis ningún hecho mío,

Si es que hubiera alguno

Para grabar en mi monumento

Y que lo vean quienes llegan.

Sólo elijo una frase entre todas

Para decir que mi vida fue justa:

“Aquí descansa ahora un compañero

Que estuvo siempre en escuadra”.


viernes, 21 de diciembre de 2012

Blanca Nieves y la Iniciación


Las antiguas escuelas de los misterios se encargaron de encerrar en un lenguaje simbólico todas sus enseñanzas secretas, convirtiéndolas en relatos populares, con el propósito principal de mantenerlas ocultas a los ojos y el conocimiento de los profanos.

Es por ello que muchas de estas leyendas, como el caso de "Blanca nieves y los siete enanos", así como el Libro de la Selva y Pinocho, contienen conceptos, mensajes y enseñanzas esotéricas que son narradas en toda la historia y que están dirigidas y solo son develadas a los verdaderos iniciados, quienes reciben las claves para descifrar y entender la verdadera enseñanza.

Esta ha sido la única forma segura de preservar y difundir los conocimientos secretos que se transmitieron de generación en generación, hasta nuestros días. Jacob Ludwig Karl Grimm y Wilhelm Karl Grimm, nacidos en Alemania, recorrieron su país entrevistando a los campesinos, vendedoras de mercados y leñadores, recogiendo historias de los lugareños, estudiando además la lengua y su uso, al igual que el antiguo folclore de cada región. Los hermanos Grimm escucharon todas las leyendas que los campesinos alemanes, habían oído a sus abuelos y que estos, a su vez, habían aprendido también de sus abuelos.

Se dice que obtuvieron de una mujer llamada Pastora la mayor parte de las historias que fueron recopiladas como Los Cuentos infantiles y Caseros, en 1812 y Cuentos para la Infancia y el Hogar, en dos volúmenes en 1812-1815, esta colección fue aumentada en 1857 y hoy es conocida como los Cuentos de Hadas de los Hermanos Grimm, en ellas recrearon las historias de los campesinos y las relataron con gracia y gran sencillez, logrando que los niños del mundo entero apreciaran la belleza y la maravilla de sus cuentos.

"Blanca Nieves y los siete enanitos" con el transcurrir del tiempo se convirtió en uno de los cuentos clásicos infantiles, más populares. El año 1934 empezó el aumento de su popularidad y difusión con la intención de nuestro V∴ H∴ Walt Disney de adaptarlo y crear un largometraje completamente animado en Technicolor, esta película fue estrenada en diciembre de 1937, en una avant-première que reunió a las grandes estrellas hollywoodenses del momento (cosa insólita tratándose de una animación), al término del film se escucharon sollozos en la sala y luego una gran ovación para nuestro Q∴ H∴ Disney.QQ∴ HH∴ todo eso es parte sólo del aspecto exotérico, para poder entender el simbolismo iniciático que encierra este cuento, es necesario identificar a sus protagonistas, para ello les asignaremos los siguientes significados simbólicos a cada uno: 1.

La Madrastra es el mundo profano, con sus constantes ataques y maldad imperante, que pretende adueñarse de nuestro corazón. 2. Blanca Nieves representa al iniciado que debe escapar y alejarse de la malvada Reina y así empezar el proceso de la iniciación, que le permitirá encontrarse o conocerse a sí mismo, llegando a identificar y reconocer a los siete pecados (defectos) capitales, que son aquellos, que forman parte de nuestra propia naturaleza humana, estos están simbolizados por los siete enanitos.

Es importante para el iniciado que desea avanzar en el camino de la superación interior o espiritual, aprender a detectar y reconocer estas tendencias en su propio interior, debe realizar un examen interior sobre las características de estos defectos o pecados, tomando en cuenta que ellos están presentes en todo nosotros, nadie escapa, todos los tenemos ya sea uno de ellos, o a todos. Debemos comprender que todo lo que se deseamos o rechazamos en los pecados puede tener naturaleza material o espiritual, pero si son afrontados con la voluntad (el mazo) y la verdadera conciencia (el cincel) para vencerlos, se dará lugar a una encarnizada lucha interior que permitirá vencer a cada uno de ellos y así podremos transformarlos en virtudes (pulir la piedra bruta), este es el método más adecuado que nos hará avanzar en el camino hacia nuestra superación, labor que hemos emprendido y nos hemos comprometido a seguir y cumplirla al ingresar a nuestra augusta orden.QQ∴ HH∴, ahora me queda por explicar y tratar de identificar a cada uno de los siete enanitos, que forman parte de nuestro propio ser.

Cada una de estas personalidades, en ciertos momentos nos gobierna y hace que actuamos de cierta forma.

Los siete pecados capitales están claramente representados por sus respectivos enanos, la siguiente explicación mostrará claramente la relación que existe entre una virtud que se debe cultivar y el pecado capital o personalidad, que se debe derrotar. Les pido que hagamos un viaje imaginario para poder visualizar estos personajes en nuestro modo de ser e identificarlos con las características de propias de cada pecado y así hagamos el firme propósito de trasmutarlos en virtudes.

Enanitos, Pecados Capitales que simbolizan y Virtudes para Vencerlos DOC.- Soberbia: es el deseo de recibir altos honores y gloria a cualquier costo, creerse superior a los demás. Humildad.

Reconocer que nosotros mismos solo tenemos la nada y los siete pecados y también somos nada comparados con el G∴ A∴ D∴ U∴ ESTORNUDO.- Avaricia: es el deseo desmedido de acaparar riquezas materiales, sin importar el daño que se haga al prójimo.Generosidad. Dar con gusto de lo propio a los pobres y los que necesiten, sin esperar nada a cambio. TONTIN.- Lujuria: Ante el apetito sexual, que nos convierte en esclavos tontos.Castidad.

Logra el dominio de los apetitos sexuales. GRUÑON.- Ira: es la dificultad para aceptar contrariedades o vivir en permanente descontento y odio a los demás.Paciencia. Sufrir en paz y serenidad todas las adversidades. FELIZ.- Gula: ante la comida y bebida nuestro accionar. Templanza. Moderación en el comer, en el beber y en nuestro actuar. TIMIDO.- Envidia: vivir resentido por las cualidades, bienes o logros de otros, reduciendonuestra auto-estima. Caridad. Desear y hacer siempre el bien al prójimo. DORMILON.- Pereza: desgano por obrar en el trabajo o por responder a los bienes espirituales y hacer el bien a los demás. Diligencia. Prontitud de ánimo para hacer el bien, sin mirar a quien. Para recorrer el camino iniciático descrito en este cuento y haber vencido a estos siete pecados, tenemos que morir (renunciar) al mundo profano (abandonarlo o escapar de él) y al igual que lo hizo Blanca Nieves y así renacer como virtuosos, teniendo dentro de nuestro ser a los siete enanitos convertidos en virtudes, que nos alumbraran el sendero y permitirán continuar la eterna búsqueda de la verdad y de la luz.QQ∴ HH∴ pidamos al G∴ A∴ D∴ U∴ que nos ayude a evitar la SOBERBIA que solo nos hará tener un amor propio indebido, buscando solo la atención y el honor, creyéndonos superiores a todos los demás, ocasionando daño a todos los que nos rodean por el mal trato que se les podemos dar.

También es importante evitar caer en las GARRAS DE LA AVARICIA, tal como le sucedió al personaje de Ebenezer Scrooge en el clásico de Charles Dickens, titulado "Un Cuento de Navidad", que representa a un impiadoso empresario, oprimido por la avaricia, que tuvo la oportunidad de escoger entre sus amigos y el dinero, prefiriendo el segundo, por ello representa a un hombre con un estilo de vida confuso y siniestro, obcecado por la avaricia. En conclusión QQ∴ HH∴, debo decir que para lograr encontrar esa riqueza que muchos han buscado y no la han encontrado aún, hay un pequeño, pero significativo secreto, "La verdadera búsqueda de este Gran Paitití o Dorado, debemos hacerla en nosotros mismos, toda esa riqueza, está dentro de nosotros", recordemos esas palabras sabias, antiguas y muy conocidas, que estaban inscritas en el TEMPLO DE DELFOS, que indican claramente el camino a seguir y que dicen lo siguiente: "Te advierto, quien quiera que fueres, Oh! Tu que deseas sondear los arcanos de la Naturaleza, Que si no hallas dentro de ti mismo, aquello que buscas, tampoco podrás hallarlo fuera.

Si tu ignoras las excelencias de tu propia casa, ¿Cómo pretendes encontrar otras excelencias? En ti se halla oculto el tesoro de los tesoros. Oh! Hombre, conócete a ti mismo y conocerás al Universo y a los Dioses."Que de una manera muy resumida dice "Nosce Te Ipsum" o "Conócete a ti mismo".

Es cuanto,gracias a Israel H.A.


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