Bienvenida

‘Dijo Elokim: Haya luz y hubo luz.’ Génesis 1:3

Que la gran luz del entendimiento ilumine nuestros cerebros y purifique nuestros corazones , a fin de que en un ambiente de intelectualidad y de perfecta fraternidad , nos entreguemos a buscar los senderos de nuestra propia superación. Eusebio Baños Gómez

Página del día

LA LUZ PRESTADA - El Espía de DIOS

Menú

Mostrando entradas con la etiqueta Mitología. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mitología. Mostrar todas las entradas

viernes, 21 de enero de 2011

Mitos y Leyendas Nórdicas.


1.- INTRODUCCIÓN E IMPORTANCIA ESOTÉRICA

 Nos dice el V.M. Samael Aun Weor en el capítulo XXIX de “El Matrimonio Perfecto” que “podemos considerar el Edda alemán como la Biblia germánica. En este arcaico libro está contenida la Sabiduría oculta de los Nórdicos”.

Es indudable que fueron muchos los pueblos y razas que en algún momento recibieron una enseñanza de tipo superior, sin embargo, hoy en nuestros días se tiende a creer que la cuna de la espiritualidad fue el Asia, la India, el Tíbet o el Egipto. Pero hay que decir que mucho antes de que la Sabiduría de la Serpiente hubiera llegado a estos lugares, estaba ya entre los Nórdicos.

Vikingos - La Mitología NórdicaSigue diciendo el V.M.: “La Mitología Germánica es Nórdica. La Sabiduría viene del Norte..., la cuna de la humanidad está en el Norte... La Sabiduría oculta vino del Norte a la Lemuria, y de la Lemuria pasó a la Atlántida. Después de la sumersión Atlante, la Sabiduría quedó en aquellas tierras que formaron parte del continente Atlante.”

Según esto, ¿es posible que la Mitología Nórdica que hoy conocemos sea la que contiene la línea más pura de las enseñanzas esotéricas, tal como fueron enseñadas en la Raza Hiperbórea? Seguramente es así, aunque con el paso de los siglos haya sufrido también muchas modificaciones.
En todo caso, S.A.W. enfatiza: “Es urgente estudiar el Edda Germánico, saberlo leer entre líneas, y luego investigar en la Isla de Pascua, México, Yucatán, etc.”
Vamos pues a seguir este sabio consejo y estudiar un poco de la Sabiduría Nórdica...

Vikingo - La Mitología Nórdica2.- LOS VIKINGOS

Lo que hoy los historiadores escriben acerca de los Vikingos trata de asaltos, luchas e invasiones.

Ciertamente entre los años 793 y 1066 d.C. entra en la escena europea un pueblo hasta entonces desconocido, los llamados Vikingos, formados por gentes de diferentes zonas de Escandinavia, principalmente suecos, daneses y noruegos.
Las razones del por qué es en ese momento que el pueblo Vikingo alcanza su esplendor no está clara, pero dos razones pueden ayudar a explicarlo:
Por una parte, es un pueblo de navegantes en unos mares azotados continuamente por terribles tormentas. Esto hace que desarrollen mejor que otros pueblos el arte de la navegación y lleguen a construir unos barcos superiores a los demás pueblos europeos, lo que les permite abrir rutas comerciales por los principales ríos navegables de Europa y de Rusia occidental y colonizar tierras inexploradas hasta entonces: como partes del Noroeste de Rusia, Islandia, Groenlandia –donde fundan ciudades–, e, incluso, como “Erik el Rojo” que llega a pisar América (en la península del Labrador) 500 años antes que Cristóbal Colon.
Como ejemplo de su amor por el mar y la aventura recogemos el siguiente poema Vikingo:
Puedo cantar                                      mi propia historia,
hablar de mis viajes,                       y como a menudo he sufrido
tiempos de dura navegación       y días de mucho afán;
Amargas carencias                         a menudo en muchos puertos,
Y a menudo he aprendido            que difícil morada
es un barco en una tormenta,     cuando llegaba mi turno
en la ardua noche de vigía           a la proa del navío
viendo pasar los acantilados.     A menudo estuvieron mis pies
aprisionados por el hielo              en helados calzados,
Torturado por el frío,                      dominado por la angustia
Acongojado mi corazón,               anhelando una ayuda
Mi cansada mente de marino...  ...Y todavía una vez más
La sangre en mi corazón                otra vez más
me empuja a intentarlo                  juegan las saladas olas;
El mar parecen montañas,            me urge nuevamente
El impulso de mi corazón              visitar lejanas tierras
A emprender un nuevo viaje,      en mares muy distantes...
Conocer a otras gentes
(El marino: Exeter book)
(El poema se lee como tiene sentido, es decir, primero la línea de la columna izquierda y luego la de la derecha. Si está escrito en esta forma es para respetar el original, ya que así se escribía en el lenguaje Nórdico antiguo.)
Arbo-Valkiria - La Mitología Nórdica
Por otra parte los mitos y leyendas en los que se basa su cultura son de un carácter heroico, guerrero y aventurero, tan extraordinarios que al interpretar estos mitos de una forma “exotérica” naturalmente ello impulsa a la aventura y a la conquista: llegan a saquear las principales ciudades de Inglaterra, del norte de Alemania, París, incluso hay relatos de un asalto a Sevilla donde son rechazados por los moros, entonces presentes en España (aunque también hay que decir que muchos historiadores empiezan a pensar que en estos relatos sobre asaltos hay más de leyenda que de realidad).
Que duda cabe que sus mitos, de tan extraordinario carácter heroico y guerrero, habían de ser entendidos en forma esotérica, como el camino del guerrero en lucha contra sí mismo. Pero como siempre sucede por estos tiempos ya tan degenerados, sólo unos pocos eran capaces de leer el mensaje oculto.
Pese a todo, cada vez son más los historiadores que coinciden en que el pueblo Vikingo era un pueblo culto que conocía y le gustaba escuchar estos mitos, había en ellos valor, poesía, y un algo de misterio...

3.- LOS MITOS Y LEYENDAS NÓRDICAS


3.1.- FUENTES HISTÓRICAS

Determinar el origen de estos mitos y leyendas no es fácil. Al transmitirse oralmente, de generación en generación, cualquiera de las fechas que hoy la ciencia les asigna (se habla de los siglos VIII o IX) son meras especulaciones.
Hoy, a la luz de la Gnosis, podemos decir que su origen se hunde en la noche aterradora de los siglos, sus raíces devienen de la Isla Sagrada del Norte, la misteriosa Thulé, situada en lo que hoy es el círculo Polar Ártico y donde en un pasado remotísimo habitara la Raza Hiperbórea.
Desde entonces la Sabiduría oculta de aquellos Dioses fue pasando en forma de mitos y leyendas de raza en raza y de generación en generación, hasta llegar a esta época actual.
Alrededor del siglo X los monjes irlandeses que se habían trasladado a Islandia buscando la soledad y el recogimiento, entran en contacto con los Vikingos –que comienzan a establecer asentamientos en Islandia– y a recoger por escrito algunos de los poemas paganos que circulan entre los Vikingos.
Edda - La Mitología Nórdica
Así pues, casi todo el material que existe actualmente sobre la Mitología Nórdica proviene de Islandia.
Este material se divide en dos grupos: Los Eddas (sobre cuyo significado los estudiosos no se ponen de acuerdo, mas nosotros nos permitimos sugerir que podría derivar de la raíz “Ed” que significa “acto solemne, juramento”) y los poemas Skaldicos (del noruego antiguo "Skáld", “poeta”).
Los Eddas se componen de dos manuscritos: El primero, llamado “Codex Regius”, consta de 29 poemas completos o fragmentarios y se guardó en Copenage (Dinamarca) hasta 1971 que fue devuelto a Islandia. El segundo consta de 7 poemas, uno de los cuales no está incluido en el Codex Regius. Estos poemas contienen mitos religiosos, historias sobre los héroes antiguos y consejos sobre la vida diaria. Entre ellos tenemos el Völuspá (que significa “las profecías de la Sibyla”), el Hávamál (“Las palabras de Altísimo”), etc.

Los poemas Skaldicos como el de “El marino” recogido anteriormente, por el contrario contienen eventos históricos, relatos de la vida diaria, sucesión de reyes, batallas, etc.
Finalmente, tenemos las “sagas” (relatos) en prosa, atribuidas la mayor parte de ellas a un gobernante y poeta de Islandia en el siglo XIII, llamado Snorri Sturluson, que recogió en dichas “sagas”, entre otras cosas, aclaraciones y explicaciones sobre los poemas Eddas, lo cual sirvió de gran ayuda para comprender mejor estos mitos.

Cuando uno estudia los Eddas se da cuenta que la tradición esotérica del pueblo Nórdico fue profunda y riquísima, pero desgraciadamente mucho se ha perdido. Algunos de los poemas de contenido esotérico son incompletos y están mezclados con muchas partes intrascendentes. Así, por ejemplo, en el Hávamál (“Las palabras del Altísimo”) tan solo hay un pequeño fragmento de profundo contenido esotérico (más adelante está recogido) que sin duda era parte de un texto mucho más amplio. El resto del Hávamál son consejos sobre el diario vivir, pero sin mayor trascendencia.
Pese a todo, lo que nos ha llegado es suficiente para que nuestra alma sedienta de sabiduría pueda deleitarse con “Las palabras del Altísimo”.

3.2.- LA CREACIÓN

Así comienza el mito de la creación en el Völuspá (Las profecías de la Sybila):
Oigo y veo a sagradas gentes
Grandes y pequeñas, en el reino de Heimdal
(guardián de la morada de los Dioses)
Me pides Valford (padre de los guerreros, otro nombre de Odín), que yo te cuente
los antiguos mitos de los hombres,
que me interne en las profundidades de la memoria
El mundo comenzó en una edad de oro
Recuerdo gigantes nacidos en el comienzo del tiempo,
Que a mí me criaron en tiempos muy lejanos,
Nueve mundos yo recuerdo, nueve raíces del árbol del poder

(se refiere al Yggdrasil, el árbol cósmico)
Que sostenía a los mundos y también a los mundos bajo la Tierra.
En los comienzos del tiempo no existía nada;
No existía arena, ni mar, ni las frías olas,
No existía la tierra, ni los elevados cielos;
Sólo un gran vacío; surgido de la nada,
Hasta que los hijos de Bur (los Dioses) levantaron las tierras,
crearon la Tierra del Medio (el mundo físico), un lugar incomparable.
Desde el Sur brilló el sol sobre un mundo de rocas.
La hierba empezó a crecer y los campos reverdecieron.
Los Aesir (uno de los dos linajes de Dioses) se reunieron en Idavoll
altos templos y altares levantaron
establecieron forjas para hacer ricos tesoros
inventaron tenazas y herramientas
(para trabajar en las forjas)
*      *      *      *      *
Los versos continúan hablando de la creación. Pero vamos nosotros a resumirlo ayudándonos de los relatos contenidos en otros poemas:
En el principio solo existía un gran abismo vacío llamado “GINNUNGAGAP” y el “YGGDRASIL”, el árbol cósmico que sostiene a los mundos. En las raíces de este árbol había dos grandes reinos, uno de fuego llamado MUSPELL, y otro de oscuridad y niebla llamado NIFELHEIM. Entre los dos reinos, estaba HVERGELMIR, un gran caldero con agua burbujeante que alimentaba las aguas de los doce grandes ríos que flotaban sobre el gran abismo vacío “GINNUNGAGAP”, y que al precipitarse en él formaban gigantes bloques de hielo (éste es el “caos” original de todas las religiones primitivas).
En el amanecer de la existencia llamas de fuego del reino de MUSPELL caen sobre los bloques de hielo, formándose gigantescas nubes de vapor que surgen del gran abismo, formando los elementos, el espacio y un gran océano y la tierra, en un principio helada (vemos aquí al fuego fecundando las aguas, origen de mundos, bestias, hombres y Dioses).
Entonces surge a la creación la vaca “AUDHUMLA” (la Madre Espacio). Ella empieza a lamer y derretir el hielo y libera de él al gigante BUR, y de las gotas de hielo derretido se forma el gigante de hielo YMIR (los divinos hermafroditas, que surgen del absoluto en la aurora de la creación) a los que alimenta con cuatro ríos de leche que surgen de sus pechos.
Surgen los mundos sostenidos por el árbol sagrado, el YGGDRASIL, el árbol de la vida que sostiene a los nueve mundos (dimensiones superiores), la MIDGARD (tierra de los hombres o mundo físico), y el NILFLHEIM (las infradimensiones). Estos mundos se sostenían sobre sus ramas, y tres de sus raíces los comunicaban. He aquí el árbol de la Kábala con sus Sephirotes y los Kliphos.
De la unión de BOR (hermano de BUR) con una gigante surgen los Dioses a la existencia. Los primeros Dioses son ODÍN, VILI y VE.
A partir de aquí hay dos versiones:
Una dice que el gigante YMIR se duerme, y de las gotas de sudor de su brazo izquierdo nace la primera pareja humana ASK y EMBLA (Adán y Eva). Pero el gigante YMIR lleva en sí mismo las semillas del mal (el Ego) y sus otros descendientes serán “los gigantes de hielo” encarnación del mal, del Ego, de la caída angélica, estableciéndose a partir de este momento una lucha a muerte entre los Dioses y los gigantes de hielo, que será el centro de toda la épica nórdica hasta el terrible desenlace final en RAGNAROK.
La otra versión dice que Odín, Vili y Ve matan al gigante de hielo Ymir y crean la tierra como relata el “Vafprúonismál” (los relatos de Vafthrudnir):
De la carne de Ymir la tierra fue creada,
y de sus huesos las rocas,
la bóveda del cielo fue hecha con el cráneo del gigante de hielo,
y el mar se formó con su sangre.
*      *      *      *      *
Y a continuación crean a la primera pareja humana de un pedazo de madera; Odín con su aliento les dio la vida, Ve les dio los sentidos, y Vili les dio la inteligencia.
Hasta aquí, y en forma resumida, el relato de la creación. A partir de aquí los poemas siguen como decimos con una lucha entre los Dioses y los gigantes de hielo, encarnación del mal.
Podemos ver los paralelismos que guardan estos relatos de la creación con el génesis bíblico, con el árbol de la Kábala hebraica, o con los relatos mesopotámicos de la creación por el fuego y el agua, indicándonos todo ello que el relato Nórdico de la creación es pura alquimia sexual...

3.3.- LOS DIOSES

Los Dioses tenían su residencia en el ASGARD (los mundos superiores, los cielos) que estaba unido con el MIDGARD (mundo físico) a través de un arco-iris de fuego guardado por el Dios HEIMDALL.
Vivían felices y se alimentaban de las “manzanas de la juventud”, cultivadas y guardadas por la Diosa IDUN, y gracias a las cuales se mantenían siempre jovenes y llenos de vitalidad.
Pero dentro del Asgard habían distintas moradas, y habían también dos linajes de Dioses, entre los cuales llega a haber ciertos conflictos, aunque finalmente todos viven en armonía: Los AESIR de naturaleza guerrera que moraban en el VALHALLA, y cuyo jefe era ODÍN, y los VANIR (de naturaleza inferior, Dioses de la fertilidad, la naturaleza, etc.) que moraban en VANAHEIM.
Esta distinción entre los Dioses es única, no se encuentra en la mayoría de las demás Teogonías, y es la distinción entre los Dioses de la Vía directa y los Dioses Nirvánicos. Toda la épica Nórdica tratará sobre los Aesir y muy poco sobre los Vanir, lo cual indica claramente que la Mitología Nórdica es una enseñanza esotérica de la Vía directa...

3.3.1 ODÍN

ODÍN, el KETHER de la Kábala, también llamado Woden o Wotan es el “Padre de los Dioses”, se le conocía también como el “Señor de la guerra” (interior) y como padre de los “muertos gloriosos” (muertos psicológicos). Su residencia era el Valhalla y desde su trono se contemplaban los nueve mundos. Dos pájaros (Ravens) le acompañan y le informan de todo lo que ocurría en los nueve mundos.
Era también el más sabio de los Dioses, pero lograr la sabiduría no le fue fácil. En muchos grabados se le representa con un solo ojo. Veamos por qué conociendo su historia:
Desde su nacimiento se sintió ávido de alcanzar la Sabiduría; tras buscar donde la podría hallar, supo que en las raíces del árbol sagrado (el Yggdrasil) se encontraba un pozo cuya agua daba la Sabiduría. Dicho pozo estaba guardado por la cabeza de Mimir, una Diosa que había sido decapitada. Tras conseguir descender hasta el pozo en las raíces del gran árbol (el descenso a la novena esfera), se encontró con la cabeza de Mimir (la decapitación psicológica) que le puso como condición el que debía darle uno de sus ojos (el sacrificio) para dejarle beber del pozo de la Sabiduría.
Odín no lo duda, sacrifica uno de sus ojos para poder beber de la fuente de la Sabiduría. Conoce cosas inefables y adquiere la Sabiduría (la Maestría), pero necesita más, poder sobre la vida y la muerte (la Cristificación)...
Sé que estuve colgado de aquel árbol que el viento azota,
balanceándome durante nueve largas noches,
herido por el filo de mi propia espada,
derramando mi sangre por Odín,
yo mismo una ofrenda a mí mismo:
atado al árbol
cuyas raíces ningún hombre sabe
adónde se dirigen.
Nadie me dio de comer,
nadie me dio de beber.
Contemplé el más hondo de los abismos
hasta que vi las runas.
Con un grito de rabia las agarré,
y después caí desvanecido.
Nueve terribles canciones
del glorioso hijo de Bolthor aprendí
y un trago tomé del glorioso vino (*)
servido por Odrerir.
Obtuve bienestar
y también sabiduría.
Salté de una palabra a otra palabra
y de un acto a otro acto...
(Las palabras del Altísimo: Hávamál)
(*) Hemos traducido por vino el “mead”,una bebida alcohólica muy apreciada por los Vikingos.
En este relato Odín cuelga del , Yggdrasil, herido de muerte en un sacrificio voluntario para después resucitar lleno de poder y sabiduría. Después de esta experiencia, cuenta la leyenda, adquiere poder sobre la vida y la muerte.
Odin gnosis, vikingo, MITOS Y LEYENDAS NÓRDICAS - La Mitología Nórdica
Este relato ha sorprendido a los estudiosos por sus semejanzas con la crucifixión del Cristo Jesús. Mas, como nos dice el V.M. Samael Aun Weor, la vida de Jesús son simbólicamente los procesos de la Cristificación por los que todo Iniciado ha de pasar hasta lograr la resurrección del Cristo en su corazón.
Es, pues, natural encontrarnos un relato así en una enseñanza de la Vía directa, que deviene de la Raza Hiperbórea, donde en remotos tiempos estaban encarnados los grandes Maestros de este Maha-manvantara.
Este relato es parte de uno más amplio y seguramente de un gran valor iniciático, pero que desgraciadamente se perdió en el curso de lo siglos.
Después muchas serán las batallas que mantienen Odín, con su espada mágica, y sus guerreros contra los gigantes de hielo. Además, conocedor del destino que les espera a los Dioses, va reuniendo en el Valhalla a las almas de los héroes muertos en combate para formar un ejercito en espera de la batalla final en Ragnarok.
De aquí se deriva que los Vikingos fueran muy audaces, ya que tenían la creencia de que si morían heroicamente en combate irían al Valhalla (la residencia de los Dioses) a formar parte del ejército de Odín.
No vamos a hacer en este trabajo referencia a las RUNAS citadas en el poema anterior, ya que entonces se haría demasiado extenso. Remitimos al lector interesado al libro “Magia Rúnica” del V.M. Samael Aun Weor.

3.3.2 BALDER

Balder, MITOS Y LEYENDAS NÓRDICAS, Odin - La Mitología Nórdica
Balder es el Cristo en la Mitología Nórdica, hijo de Odín y padre de FORSETI (Dios de la justicia).
Cuenta la leyenda que desde pequeño sufría terribles pesadillas que presagiaban su muerte. Entonces su madre decide hacer algo. Recorre los nueve mundos haciendo prometer a todo ser viviente, animal, vegetal y mineral que no dañarían jamás a Balder. Todos los seres vivientes hacen tal juramento excepto la planta del muérdago. Su madre no le da importancia a este hecho y cree que ha resuelto el problema.
De esta manera Balder se vuelve inmortal. Los Dioses del Valhalla se divierten disparándole flechas que no le hacen la más mínima herida.
Pero LOKI, el Dios del Fuego, traiciona a los Dioses; engaña al Dios ciego HODR: le da una flecha en cuya punta ha puesto una planta de muérdago. El Dios ciego dispara a Balder y éste cae herido de muerte.
Vemos aquí en este pasaje como el Dios del Fuego, traicionando a los Dioses (la fornicación), asesina al Cristo Íntimo dentro de nosotros, hecho éste similar al de otras enseñanzas esotéricas: Osiris asesinado por Seth, Hiram Abiff por los tres traidores, etc.
Cuando Balder está en su lecho de muerte, Odín le dice unas palabras al oído. Nadie sabe lo que le dice, pero cuenta la leyenda que son la promesa de la resurrección después de la purificación del mundo tras la gran catástrofe en Ragnarok...

3.3.3 THOR

Thor, Odin, MITOS Y LEYENDAS NÓRDICAS - La Mitología Nórdica
Pero no todos los Vikingos eran aventureros, navegantes y guerreros. Lógicamente los había granjeros, agricultores, amantes de la tierra y la familia.
Así como los primeros sentían una predilección por ODIN, al que llamaban “Padre de la guerra”, los segundos preferían a THOR por su carácter noble y bonachón.
Thor era hijo de Odín al igual que Balder, y era muy venerado. Era el Dios del rayo y del trueno y su parecido con Zeus-Jupiter es tan grande que cuando los anglosajones adoptaron el calendario romano le asignaron el quinto día de la semana, jueves (día de Júpiter), “Torsdag” (día de Thor) en sueco.

3.3.4 FREYR y FREYJA

Los nombre de “Freyr” y su hermana gemela “Freyja” significan “Señor” y “Señora”. Son el Señor y la Señora de los mundos, el fuego que arde en todo lo existente, representan al Tercer Logos, se corresponderían con Shiva-Shakti de la mitología indostánica.
Freyr fue uno de los Dioses más venerados junto con Odín y Thor. Era el Dios de la fertilidad junto con Freyja, y tenía control sobre el sol, la lluvia, la fecundidad y la paz.
Hay una estatua de este Dios en el templo de Uppsala (Suecia) datada en el año 1200 donde se le representa con una cabeza triangular, una gran lengua (el verbo) y un gran falo en erección...
Freyja, por su parte, era la Diosa del amor y la voluptuosidad, Devi Kundalini, y recorría los cielos en busca de su amado en un carro tirado por gatos, y acompañada por los espíritus del amor a modo de Cupidos.



Gracias E.VOPUS   






viernes, 3 de diciembre de 2010

El Unicornio.


 



 Se dice que los unicornios son tan antiguos como el Tiempo. El primero de ellos, Asallam, venía en una nube que era impulsada por un torbellino blanco, y bajó hacia la tierra recién creada donde los últimos fuegos de la creación aún no se extinguían.



Se dice también que Galgallim, el primer espíritu creado por Dios obsequió a Asallam y al resto de sus descendientes, un cuerno en espiral lleno de una luz tan brillante que era capaz de iluminar el camino más oscuro y tenebroso, y lo dotó además de una belleza que ninguna otra criatura en el cielo o la tierra logró igualar.

Poco después, Asallam golpeó con su cuerno una roca de la cual emanó una fuente que apagó lo que quedaba del fuego inicial sobre la tierra y todo comenzó a ser fecundo: nacieron las flores, los campos, las montañas y los mares, poco después vinieron los primeros animales que poblaron aquél lugar; así surgió el jardín del Unicornio llamado Shamagin que significa “lugar donde hay agua”, del que sólo ahora podemos conocer a través de los libros antiguos.

Basado en:
De historia et veritate Unicornis = De la historia y la verdad del unicornio: Facsímil y traducción de un manuscrito original (1983). Barcelona, España : Urano.

ORIGEN DE LOS UNICORNIOS: 
El origen del unicornio al igual que muchas otras criaturas místicas, provienen de la mitología griega. Zeus, el famoso dios griego, de niño fue amamantado por una cabra llamada Amalthea. Se cree que esta cabra pudo haber sido un unicornio, pues tenía un cuerno en medio de su frente el cual Zeus un día quebró, y de el salió una cantidad impresionante de alimentos. Por este motivo el cuerno de los unicornios pasó a ser conocido como El Cuerno De La Abundancia y es posible verlo representado en pinturas y ornamentos de la época clásica y barroca. Zeus, en señal de agradecimiento y cariño, convirtió a la cabra en una estrella y la llamó Capella.

UNICORNIOS DE EUROPA:
En la Europa antigua se ha descrito a los unicornios como un animal pequeño, muy semejante al caballo con un cuerno en su frente, patas de antílope, cola de león y barba de chivo. Esta representación de los Unicornios ya había sido representada en las artes desde tiempos previos a los medievales y en culturas tanto europeas como asiáticas. En 400 AC, un físico griego llamado Ctesias describiá a los unicornios como asnos salvajes de la India con cuerpo blanco, cabeza púrpura y un cuerno derecho con base blanca, el medio negro y la punta roja, muy fuerte y ágil. Los Unicornios son además es mencionado por filósofos como Aristóteles, Pliny y Aelian. En El Libro De Hiob, se hace mención a una criatura llamada Re-em, nombre traducido como monoceros o unicornis y luego como unicornio. Uno de los primeros reportes existentes acerca de Unicornios en Europa es del famoso emperador Julio Cesar, quien escribió en el Bellum Gallicum (50 AC.): Se asemejaba a un ciervo pero con un solo cuerno en medio de su frente justo entre sus orejas. Este era mas largo y derecho que cualquier otro que conozcamos…

LA CAPTURA DE L UNICORNIO:
La historia de la captura del Unicornio es la historia más famosa de la Europa medieval, (representada en Los Tapices de la época). Se dice que un noble muy ambicioso se apoderó del cuerno de un unicornio por los poderes mágicos que poseía. En el siglo XV, los nobles y poderosos ofrecían hasta 40.000 monedas de oro a cualquiera capaz de capturar a un unicornio, para así cortar el codiciado cuerno. Mas los cazadores, para obtener la recompensa, usualmente entregaban el cuerno de cualquier otro animal. De acuerdo con uno de los últimos bestiarios medievales (enciclopedias de bestias y criaturas conocidas del mundo medieval), el unicornio es por naturaleza naturaleza enemigos del León. Parecen ser tradicionalmente rivales, y ninguno de ellos es mas fuerte que el otro. Son iguales en fuerza y ambos son capaces de ganar una lucha. Y dentro del reino animal, los dos son considerados reyes…

¿Unos Guardianes Del Infinito?. "Los Dragones",


La ciencia moderna los arrinconó en el folclore, y éste les recluyó en la leyenda. Lejos de esconderse entre los cuentos infantiles, sin embargo, la faceta esotérica de los dragones ha permanecido disimulada desde el inicio de la humanidad, protegiendo terribles arcanos. Su reinterpretación actual permite asociar tan fantásticas criaturas con la alquimia, los templarios y otros misterios seculares…

El ocaso del dragón en tanto un monstruo legendario se inició durante el “siglo de las luces”, cuando naturalistas del mundo entero se vieron incapaces de localizar y capturar ni tan siquiera un ejemplar. Más tarde, con el nacimiento de la paleontología en 1841, se abrigaron algunas esperanzas de hacer coincidir a tan sobrecogedora criatura con el extinto dinosaurio. Por desgracia, el objeto de esta búsqueda brillaba por su ausencia al igual que sus parientes del periodo jurásico. “Hasta aquel momento nadie acotó la palabra dinosaurio”, explicaban, entre otros, el célebre naturalista Charles Darwin. “Esperaríamos que en el pasado se emplearan términos como monstruo o dragón”. Fuesen o no la evolución final de un saurio, hacia 1910 la biología empezó a determinar su inexistencia aduciendo pruebas biométricas. 

De entrada, un pseudoreptil gigante blindado con zarpas, cola, cuernos, y que encima escupiera fuego perturbaba las teorías evolucionistas.
Asimismo, su hipotética envergadura alar no le permitiría levantar el vuelo, a menos que la extensión de dichos apéndices fuese cuatro veces superior a las dibujadas por los retratistas medievales. Por otro lado, sus grandes dimensiones también le impedirían llevar una dieta esporádica de doncellas. El metabolismo de una criatura tan descomunal le exigiría pasarse el día devorando sin cesar a cuantas víctimas asaltara.
 
Por tanto, la mención de los dragones en occidente se relegó a las fábulas infantiles o bien, por intereses políticos, a las manifestaciones folclóricas. La teoría de los arquetipos de C. G. Jung, ideas e imágenes atávicas grabadas en nuestro subconsciente, empero, añadió una nueva lectura por parte de los historiadores actuales. Desde que Aristóteles efectuara los primeros estudios en su De natura –s. IV a. de C.–, las descripciones posteriores hacían hincapié en hábitos y morfologías cada vez más caóticas. “Es importante distinguir entre serpiente y dragón”, escribía el medievalista Ignacio Malatcheverría en una obra afín: “Si éste último fuese una serpiente grande, jamás hubiera aparecido en los bestiarios. No en vano, el término proviene del sánscrito DRK –el que acecha–, un significado que en la antigua Babilonia venía asociado además con la expresión Tad Ekam, la conciencia. Más tarde, Grecia les denominó Derkhestai –la mirada–, junto a un papel muy concreto: guardián de secretos ocultos”.
 
El huerto de las Hespérides o el Vellocino de oro, por recurrir a los textos clásicos, constituían una muestra de los lugares y objetos que custodiaban de propiedades en absoluto banales. Con fuerza bruta y astucia, el campeón de turno burlaba su vigilancia apropiándose del codiciado botín, un aspecto que se radicalizó durante el dominio romano. A ellos se les debe el mote de draco –demonio–, emplazándoles además en cuevas y otros enclaves subterráneos.
 
Deformacion Medieval
Tras la caída de Roma y el advenimiento de la Iglesia, el dragón acabó criminalizado. Las descripciones bíblicas del Leviatán, y el Behemoth en el libro de Job y los salmos no dudaron en mencionar su aliento incendiario y la epidermis escamosa, sentando cátedra a la hora de generar el mito. Habida cuenta que el creacionismo impuesto desde el pujante poder eclesiástico abogaba por una naturaleza perfecta y divina, la criatura se transformó en la expresión final del maligno.
 
Esta curiosa tesitura degeneró en una doble moral. Inicialmente, el clero atemorizaba a sus creyentes narrando los horrores de la bestia, exaltando a quienes osaban enfrentarse y –con suerte– derrotarla. En esta versión de la historia, el dragón mantenía el extraño hábito de almacenar cuantiosos tesoros que pasaban a ser propiedad del vencedor. Y si además se sumaba el rescate de alguna princesita cautiva, mejor que mejor. 

Tal resultaría el expediente relacionado con el señor de Belzunce, quien en 1407 peleó contra un gran dragón en San Pedro de Irube. Tras matarlo, Carlos II de Navarra le permitió en adelante que él y sus descendientes lucieran en su escudo la figura de una hidra con tres cabezas. Incidentes similares quedaban recogidos en la biblioteca universitaria de Cambridge (Inglaterra), donde entre 1510 y 1620 se organizaron en este país al menos un centenar de cacerías.
 
Al mismo tiempo, la aristocracia parecía superar los temores en torno a este ser adoptándolo en sus divisas nobiliarias. A guisa de ejemplo, Jaime I “el conquistador” (1213-1276) acostumbraba a lucir un yelmo dotado con las alas de un dragón, bastante útiles en las campañas de Valencia y las Baleares. En el mismo orden cabría situar la Orden del Dragón Vencido, creada en 1418 para contrarrestar el avance sarraceno sobre Europa, empleando la efigie invertida de dicha criatura a fin de reflejar el triunfo sobre los herejes.
 
A título anecdótico, uno de sus mayores paladines fue el hijo del célebre príncipe rumano Vlad Tepes, alias “el empalador”. Su descendiente del mismo nombre, no menos cruel, se paseó por la historia bajo el apodo de Drácula demostrando sadismo y religiosidad con idéntico fervor. Un fervor rememorado con bestialidad similar en la conquista de Jerusalén en 1099, cuando los cruzados invocaban al dragón antes de acuchillar a los defensores.
 
Parafraseando al antropólogo Julio Caro Baroja, lucir la figura de esta entidad en escudos y pendones equivalía a impregnarse de sus presuntos poderes. El origen de esta tradición apenas admite un origen claro, aunque las pistas señalan indefectiblemente a la extinta civilización egipcia. Sin extenderse demasiado en la cuestión, conviene recordar que la palabra faraón –al-firaun– era sinónima de dragón, emparejándole con la responsabilidad de gobernar sobre los elementos.

Alquimia Llameante
La anterior mención a los constructores de pirámides, junto a las cruzadas, en absoluto resultaría una casualidad. Ambos poseen un nexo de unión con la recóndita Orden del Temple, quien por espacio de varios siglos recogió el saber oculto de aquellas latitudes. El mismo dragón entró a formar parte de una complicada simbología, según expone el investigador británico Nicholas Wilcox en su libro Los templarios y la mesa de Salomón. “Al Dragón –la efigie– se le situaba delante del baphomet”, escribe este autor, si bien admite que se ignoran los motivos reales de la anómala ubicación. Tal vez ejerciera de cancerbero de un objeto ciertamente misterioso con apariencia de cabeza humana que, se especificaba, era capaz de brindar respuestas a todo tipo de cuestiones. O, tal vez, su presencia impedía que el propio Baphomet aportara soluciones a preguntas demasiado atrevidas para la época.

En segunda instancia, los propios templarios eligieron a la criatura con vistas a encubrir secretos relacionados con el arte alquímico. El ouroboros, la serpiente que se muerde la cola, era un símbolo conocido en Egipto desde el 1700 a. de C., y que a la sazón fue adoptado posteriormente por griegos y fenicios. A simple vista, representa los ciclos de la naturaleza que van repitiéndose sin cesar, junto a las fuerzas destructivas. Y aquellas que reinstauran el equilibrio.

Examinado desde otro nivel más profundo, el círculo que conforma el ouroboros remite a la inmortalidad o, en palabras de los alquimistas, “el todo es el uno”. Un opúsculo de aquel periodo, el Codex Marcianus –s. XI–, sugiere a propósito de esta frase que la experimentación proviene de una sustancia y al final regresa a ésta cuando ha conseguido transformarse. O lo que es lo mismo, se destruye para renacer a lo largo de una rueda interminable.

De ahí viene que la muerte del dragón revierta hacia un significado muy particular, donde interviene la figura de su apropiado ejecutor. La atormentada santa Margarita, sin ir más lejos, provoca la explosión de un lagarto demoníaco que se le aparece en su celda de castigo, engulléndola inmediatamente. Al poco rato, el estómago de la bestia revienta al santiguarse en su interior la víctima recién devorada, saliendo sana y salva.

Eruditos como el enigmático Fulcanelli, ven en este episodio una metáfora de las reacciones químicas mal preparadas y peor desarrolladas, al carecer éstas del debido equilibrio. El famoso incidente entre san Jorge y otro miembro de esta fauna reptiliana posee además connotaciones mucho más explícitas. El egiptólogo Hans Goedicke llegó a sostener hace escasos años que, en realidad, se hacía alusión al dios Horus –Jor, pronunciado en egipcio–.

Sea cuál sea su procedencia, el uso de una lanza para acabar con el susodicho dragón ofrecía interpretaciones bastante dispares, plasmadas a lo largo del arte gótico y renacentista. Aunque de madera, la punta del arma acostumbraba a perfilarse de plata, metal que los alquimistas mezclaban para acelerar las reacciones. Mayor interés merecen los colores con que se dibuja a la escamada bestia, casi siempre ocres y oscuros, esto es, materia tosca y grosera.

Al clavarse la punzante lanza en la garganta de la criatura, comienza una transformación. El alquimista medieval Basilio Valentín sostenía que el caparazón externo eran las impurezas que debían refinarse. Un coetáneo suyo, Nicolás Flamel, iba más lejos al exponer en su Libro de las figuras jeroglíficas que matar al dragón equivalía a dominar ese elemento inestable. Pero los lienzos de aquel momento histórico amagaban muchas claves más.

Manifestaciones Encriptadas
En primer lugar, raramente se muestra al dragón dentro de su cubil, sino en el exterior, en campo abierto. Cueva, en latín, significa refugio pero también residencia o torre, y la criatura abandona ese lugar tan seguro –y tan lóbrego– para fallecer a plena luz del día. Junto al mismo, se colocan el caballero y la dama a rescatar, uno a cada lado del supuesto monstruo, ésta última engalanada y sin las habituales señales de haber sufrido un secuestro.

De nuevo, hay que requerir a Fulcanelli para aportar datos con los cuales entender el significado de las escenas expuestas. Los escritos que legó hablan de que la reacción deseada cabe originarse fuera del crisol.

Aparte de ese detalle, la figura de la princesa cautiva recuerda con sus colores las claves alquímicas. El blanco –mercurio– predomina junto a rojo y verde, aludiendo a otros elementos, mientras que el caballero debe protegerse –con armadura– ante el carácter violento de la reacción.

La idea de la torre, junto a los elementos masculino y femenino, se repite de forma solapada en las ediciones más modernas del Tarot. El arcano mayor 16, la torre, muestra un edificio cuya porción superior estalla en llamas y, simultáneamente, caen a tierra dos figuras. La correspondiente a la mujer se suele dibujar medio escondida tras la edificación, si bien lo sorprendente consiste en el número de pequeñas esferas dibujadas a lo largo del naipe.

Los trazos de la alquimia vuelven a relucir al estudiar el número de tales esferas, de colores blanco, azul y rojo, precipitándose desde el techo de la torre. Para los entendidos en el referido sistema de adivinación, el arcano habla de energías mal contenidas, o de tareas inacabadas. Aplicado a la simbología, cabría considerar lo que sucede si se dejan de respetar las debidas condiciones de trabajo. O sea, dejar suelto al dragón antes de tiempo.

Richard Wagner, en su Tännhauser, el héroe Sigfrido mata al monstruo y se baña en su sangre, pero una hoja cae sobre un punto de su espalda que le convierte en vulnerable, y esta debilidad le cuesta la vida cuando un rival arroja sobre él un venablo… ¡cuya punta es de plata, por supuesto! La metáfora acerca de los errores de cálculo a la hora de experimentar supondrían la lección que convendría aprender.

Ahora bien, ¿Sobre qué? El objetivo prioritario de la alquimia residiría en hallar la Gran Obra, paso final que se logra tras sintetizar la piedra filosofal. En palabras más simples, la propia inmortalidad o el poder de dominar el infinito si se prefiere, de dar crédito a los textos prohibidos. El dragón, sencillamente, impide el acceso a ese conocimiento. Y, tras vencerle, se superan los temores que anidan dentro de uno mismo, dudas y prejuicios que impiden adentrarse en conocimientos tan profundos. En ello perduraría la simbología que emana de esta criatura única…

domingo, 10 de octubre de 2010

EL CADUCEO. HERALDICA MEDICA. Y VAN YA MÁS DE 4.600 AÑOS DE SIMBOLO EN SIMBOLO.

 
Etimología y definición.
F. Caduceo.- In. Cadeus.- A. Schlangestab.-P. Caduceo.-C. Caduceu.- E. Kaduceo, Merkurstango, serpentango. (Enm.-Del Lat. Caducenm. Relativo al heraldo). M. Vara delgada, lisa y cilíndrica o ligeramente cónica. Con dos alas extendidas en su parte superior y a lo largo dos serpientes enroscadas, insignia de Mercurio. Los gentiles la consideran como símbolo de la paz, y actualmente se emplea como emblema del comercio. Fue también insignia, con igual significación, de los heraldos o embajadores en tiempo de guerra. En Grecia consistía éste en una rama de olivo o laurel despojada de las hojas, y en Roma en un ramo de verbena.

El Caduceo, según la ciencia del Blasón es una figura artificial, representando por una vara coronada por dos alas explayadas y acotada con dos serpientes entrelazadas y afrontadas de modo que la parte superior de sus cuerpos forma un arco.

El Caduceo, según la Mitología es el atributo de ciertas divinidades de la mitología grecoromana, cuya misión consiste en llevar los mensajes y dispensar los favores del Olimpo, figurando entre ellas la Paz , Iris y la Victoria , y especialmente Hermes o Mercurio, cómo intermediario de los dioses y los hombres. Primitivamente el caduceo no era más que una varita, especie de varita mágica con un abultamiento o nudo por la parte superior en que nacían dos ramas, que, bifurcándose, se rodeaban para aproximarse en sus extremidades.

Tenía la virtud de trocar en oro todo cuanto tocaba, lo que indica el vocablo Jryscrrapis, epítelo aplicando a Hermes. Homero menciona la virtud que tenia el caduceo de adormecer y despertar a los mortales, y la facultad que tenía Hermes de atraer con él las almas de los muertos. Era símbolo de la prosperidad y de la concordia, de la riqueza y de la abundancia: análogo, por esto último, según Decharne, a la vara mágica de las leyendas germánicas. Con él transformaba Mercurio las tinieblas en luz, fuente de prosperidad y bienestar.

El caduceo fue después una vara o bastón alado y en derredor de él se enroscan dos serpientes entrelazadas, a cuyos cuerpos reúne un nudo en la extremidad de la varilla y cuyas cabezas se miran y se tocan. La fábula dice que el caduceo fue regalado por Apolo a Mercurio cuando éste, para terminar una disputa entre ambos, ofreció su lira al dios de la música.

Cuenta igualmente la leyenda que Mercurio encontró dos serpientes que se peleaban e interpuso su vara, al que se enroscaron cesando la pelea; y según otra visión, representa a Rea que se convirtió en culebra para huir de Júpiter que la asediaba, quien astutamente hizo lo mismo. Probablemente estas leyendas nacieron del símbolo, y como razón artística y decorativa. Los arqueólogos pretenden ver en el caduceo un atributo de Baal importado de Oriente.

Pero sin justificar esta opinión. En los tiempos históricos el caduceo es principalmente atributo de Mercurio, dios de los comerciantes y de las relaciones pacíficas, aunque también se representaba con él a Baco, por haber reconciliado a Júpiter y Juno, y a Ceres, Venus, Hércules y Amilis, y en general a toda figura que simbolizará la paz o la concordia.

Mercurio y su caduceo

Fue también la insignia de los heraldos en Grecia y en Roma (pranerones); de aquí caduceo > deherakenion > de kerys, heraldo. En buen número de medallas, entre ellas las de los primeros emperadores romanos hasta Póstumo, el caduceo va representado solo.

En las de Marco Antonio, las de Apamea a Ilio, aparece con el águila; en las de Litio, entre dos lechuzas; en las de Atenas, detrás de una lechuza. Además se ve con el águila y el caballo, sobre trípode: con la serpiente y una espiga y en una muy rica variedad de disposiciones.

Por cierto existió la profesión de caduceador , era el rey de armas (persona autorizada para otorgar escudos de familia o heráldica gentilicia), heraldo o internuncio en los ejércitos de Grecia y Roma se publicaba la paz, empuñando el simbólico caduceo. El cargo de caduceador lo copiaron los romanos de los griegos, y el caduceo que usaban era distinto.

Los romanos utilizaron el caduceo como símbolo del equilibrio moral y de la buena conducta; el bastón expresa el poder; las dos serpientes la sabiduría; las alas la diligencia; (1) el yelmo es emblemático de elevados pensamientos.

El caduceo es, en la actualidad, la insignia del obispo católico ucraniano. Desde el punto de vista de los elementos, el caduceo representa su integración, correspondiendo la vara a la tierra, las alas al aire, las serpientes al agua y al fuego (movimiento ondulante de la onda y la llama) (2).

La antigüedad del símbolo es muy grande y se encuentra en la India grabado en las tablas de piedra denominadas nágakals, una especie de exvotos que aparecen en la entrada de los templos. Erich Zimmer deriva el caduceo de Mesopotamia, donde lo ve en el diseño de la copa sacrificial del rey Gudea de Lagash ( 2600 A . J.)

A pesar de la lejana fecha, el autor citado dice que el símbolo es probablemente anterior, considerando los mesopotámicos a las dos serpientes utilizadas como el símbolo del dios que cura las enfermedades, sentido que pasó a Grecia y a los emblemas de nuestros días (3).

Desde el punto de vista esotérico, la vara del caduceo corresponde al eje del mundo y sus serpientes aluden a la fuerza Kundalini, que, según las enseñanzas tántricas, permanece dormida y enroscada sobre sí misma en la base de la columna vertebral (símbolo de la facultad evolutiva de la energía pura). Según Schneider, las dos S formadas por las serpientes corresponden a enfermedad y convalecencia (4).

En realidad, lo que define la esencia del caduceo es menos la naturaleza y el sentido de sus elementos que su composición. La organización por exacta simetría bilateral, cual en la balanza de libra, o en la triunidad de la heráldica (escudo entre dos tenantes) expresa siempre la misma idea de equilibrio activo, de fuerzas adversarias que se contrarrestan para dar lugar a una forma estática y superior. En el caduceo, esta binariedad equilibrada es doble: las serpientes y las alas, por lo que ratifica ese estado supremo de fuerza y auto-dominio (y en consecuencia, de salud) en el plano inferior (serpientes, instintos) y en el superior (alas, espíritu).


1.- El caduceo, emblema de Hermes (Mercurio), es una varita alrededor de la cual se enrollan en sentido inverso dos serpientes. La serpiente posee un doble aspecto simbólico, benéfico y maléfico, cuyo antagonismo y equilibrio presenta el caduceo: tal equilibrio o polaridad es propio sobre todo de las corrientes cósmicas, figuradas más generalmente por la doble espiral. Mercurio, dice Saint-Martin << mantiene el equilibrio entre el agua y el fuego>>. Nicolás Flamel y los alquimistas llaman Mercurio y Azufre a los dos principios. La leyenda del caduceo se relaciona claramente con el caos primordial (dos serpientes se baten). Con su polarización (separación de las serpientes por Hermes) y con el enrollamiento alrededor de la varita que realiza el equilibrio de las tendencias contrarias alrededor del eje del mundo, los cual permite a veces afirmar que el caduceo es símbolo de paz. Hermes es el mensajero de los dioses y también el guía de los seres en sus cambios de estado, lo que cuadra, observa Guénon, con ambos sentidos ascendentes y descendente de las corrientes figuradas por serpientes rampantes y simétricas.

2.- Otra interpretación pone el acento en el simbolismo de fecundidad. Compuesto por dos serpientes acopladas sobre un falo en erección, el caduceo parece ser una de las más antiguas imágenes indoeuropeas. Se le encuentra en la India antigua y moderna asociado a numerosos ritos, en la mitología griega donde es el emblema de Hermes, y también entre los latinos que lo transfieren a Mercurio. Espiritualizado, este falo de Hermes el psicopompo, penetra, según expresión de Henderson, discípulo de Jung (JUNS, 156), del mundo conocido al mundo desconocido en busca de un mensaje espiritual de liberación y curación. El caduceo es hoy en día el emblema universal de la ciencia médica.

Pero el caduceo cobra todo su sentido en la época griega, cuando las alas vienen a coronar las dos serpientes. El símbolo se convierte entonces en una síntesis ctónico-uránica que trasciende sus orígenes y evoca los dragones alados chinos y el dios azteca, Quetzacóatl que, después de su sacrificio voluntario, renace por una ascensión celeste bajo la forma de la serpiente emplumada.

<> (SECG, 268).

• B.G.P. Diccionario Universal de la Mitología. Barcelona 1835
• El simbolismo del sueño. Teillard Ana. Milano 1950
• Mitos y símbolos dentro de la civilización India. París 1951
• La danza de espadas y la tarantela. Schenieder. Marius 1945
• 3. <>(BOUA,166).
Según Court de Gébelin, que cita a Atenágoras y a Macrobio, el bastón simboliza el ecuador, las alas el tiempo, las dos serpientes, macho y hembra,<>. Semejante interpretación cuadra sobre todo con el papel que desempeña Hermes como padre de la astronomía y de la agricultura (BOUA, 168).

4. Los alquimistas dan al caduceo la siguiente interpretación: <>(VANA, 18-19).

5. Esta interpretación enlaza con la idea del caduceo como símbolo de equilibrio a través de la integración de fuerzas contrarias. Representa el combate entre las dos serpientes que arbitra Hermes. Semejante liza puede simbolizar la lucha anterior entre fuerzas opuestas, sean biológicas o morales, que compromete la salud y la honestidad de un ser. Es así que para los romanos, por ejemplo, el caduceo representa el equilibrio moral y la buena conducta: <>Pero aquí la interpretación no rebasa apenas el nivel de lo emblemático.

El caduceo reúne también los cuatro elementos de la naturaleza y su valor simbólico: la varita corresponde a la tierra, las alas al aire, las serpientes al fuego y al agua. Pero no es solamente su reptar lo que las asemeja al movimiento ondulante de las olas y las llamas y las asimila al agua y al fuego: es su propia naturaleza, a la vez ardiente por la mordedura venenosa, y casi líquida por su fluidez, que las convierte a la vez en fuentes de vida y de muerte.

6. Pero el caduceo queda como símbolo de la enigmática complejidad humana y las indefinidas posibilidades de su desarrollo. El atributo de Hermes (Mercurio), es la vara de oro: el árbol de la vida, en cuyo derredor se enrollan simétricamente, en forma de ocho, dos serpientes. Hermes, dice Homero, agarra la varita con la cual encanta a su grado los ojos de los mortales o despierta a los que duermen (Ilíada, XXIV, 343-344).

La varita recuerda el origen agrario del culto de Hermes y los poderes de mago que detenta; las dos serpientes evocan el carácter originalmente ctónico de este dios, capaz de descender a los infiernos y enviar allí a sus víctimas, así como de retornar a su grado y devolver a la luz a ciertos prisioneros. Pausanias señala un culto rendido al Hermes negro y al Hermes blanco, sendos aspectos ctónicos y uránico, nefasto y favorable, del mismo dios. Las serpientes del caduceo designan esta ambivalencia, que no es sino la propia del hombre.

7. Por último Paul Diel, siguiendo la interpretación simbólica, inspirada en su ética biológica, y siguiendo la interpretación mitológica que atribuye el caduceo a Asclepios (Esculapio) padre de los médicos y dios de la medicina, porque sabe utilizar los venenos para curar a los enfermos y resucitar a los muertos, explica así el caduceo: <> (DIES, 230).

La aventura entera de la medicina se desarrolla en el mito de Esculapio y se resume en el caduceo: la verdadera curación y la verdadera resurrección son las del alma. La serpiente se enrolla alrededor del bastón, que simboliza el árbol de la vida, para significar la vanidad domada y sumisa: el veneno se torna remedio, la fuerza vital pervertida halla de nuevo la recta vía. La salud es <> (DIES, 233). Tal interpretación ve en el caduceo el símbolo privilegiado del equilibrio psicosomático.

PERO ¿QUIÉN ERA HERMES?

Uno de los símbolos de la inteligencia industriosa y realizadora: preside el comercio. Tiene por atributo las sandalias aladas, que significan la fuerza de elevación y la aptitud para los desplazamientos veloces; pero es una fuerza limitada a un nivel poco utilitario y fácilmente corruptible. Hermes significa también <> (DIES, 46-47), forma de perversión intelectual, que se encuentra en todos los tipos de estafa, habilidad maliciosa, astucia y tunantería.

Inventa la lira tensando sobre el caparazón de una tortuga cuerdas fabricadas con los intestinos de bueyes por él sacrificados. Esta es la primera lira que adopta Apolo, después de oír los acordes provenientes del fondo de una gruta donde se halla refugiado Hermes.

A continuación inventa la flauta que regala a Apolo, a cambio de una lecciones de magia adivinatoria y del caduceo de oro. Impresionado por esta habilidad, Zeus elige a Hermes especialmente para servirle de mensajero ante los dioses de los infiernos, Hades y Perséfone.

Se le ve representado a menudo con un cordero sobre los hombros: de donde su nombre de <>; divinidad originalmente agraria y sin duda protectora de los pastores, pero también guía de las almas en la estancia de los muertos. De esta función deriva el nombre de Hermes Psicopompo, <>. A este respecto simboliza al Buen Pastor. Es como un mediador entre la divinidad y los hombres.

POR QUE EL SIMBOLISMO DE LAS SERPIENTES

<> La misma observación se encuentra en René Guénon.

El simbolismo de la serpiente está efectivamente ligado a la misma idea de la vida; en arábico la serpiente es el-hayyah y la vida el-hayat (GUES, 159) y añade, lo cual es capital, que El-Hay, uno de los principales nombres divinos, debe traducirse no por <> como se hace a menudo, sino por <>, el que da la vida o que es el principio mismo de la vida.

En el plano humano, es el doble símbolo del alma y de la libido. La serpiente, escribe Bachelard (BACR, 212), <>.

En el tantrismo es la Kundalini , enroscada en la base de la columna vertebral, sobre el chakra del estado del sueño; <> (DURS, 343).

Cuando se despierta, la serpiente silba y se empina, y la ascensión sucesiva de los chakras tiene lugar: es la subida de la libido, la manifestación renovada de la vida. Los infiernos y los océanos, el agua primordial y la tierra profunda, no forman más que una materia prima, una substancia primordial, que es la serpiente.

Espíritu del agua primera, es el espíritu de todas las aguas, sean las de abajo, las que corren por la superficie de la tierra, o las de arriba. Innumerables ríos de Grecia y del Asia menor, subraya Krappe (KRAM 205), llevan el nombre de Ophis o de draco; es también el padre Rin, el Sena Deus Sequana, la madre Ganges, cuya importancia religiosa es notoria, y la madre Volga, el río-dios. Ciertos artibutos teriomorfos precisan a menudo la función terrena o celeste de esta divinidad de las aguas: así se explica el <> de Virgilio, imagen en la cual la serpiente se anexiona el poder del toro, representado por los cuernos del mismo modo Aqueloo, el río más grande de la Grecia antigua, toma alternativamente las apariencias de serpiente y de toro para afrontar a Heracles.

Divinidad de las nubes y de las lluvias fertilizantes, la serpiente adquiere a veces los poderes del morueco (es la serpiente criocéfala, frecuente en la iconografía céltica y sobre todo en la gálica) o del pájaro (son los dragones alados del Extremo Oriente y sus homólogos del panteón mesoamericano, las serpientes emplumadas).

Conocida es la importancia fundamental que revisten tales imágenes simbólicas en esas dos grandes civilizaciones agrarias que conceden particular atención a los fenómenos meteorológicos. El dragón celeste es, en el Extremo Oriente, el padre mítico de numerosas dinastías y los emperadores de la China lo llevaban bordado en sus estandartes para significar el origen divino de su monarquía.

En las mitologías amerindias, subraya Alexander (ALEC, 125ss), desde México hasta el Perú, el mito del pájaro-serpiente coincide con las religiones más antiguas de la cultura del maíz; está asociado a <>

Por tanto la serpiente es ese dios, es el ancestro mítico . Convertida en antepasado mítico y héroe civilizador-cuya forma más común es el Quetzalcóatl de los toltecas, adoptado luego por los aztecas-, se encarna y se sacrifica por el género humano. La iconografía mesoamericana nos ilustra sobre el sentido de semejante sacrificio. Así, el Códice de Dresde presenta <> (GIRP, 269).

Habría mucho qué decir sobre este sacrificio, que no es solamente el de la nube; es también la muerte del deseo, en el cumplimiento de su misión de amor. En un plano más concretamente cosmogónico-que, en el sufismo, se convierte en la base de una mística- es el desgarramiento de la unicidad primera, doble en una, que se separa en esos dos componentes para hacer posible el orden humano. Para Jacques Soustelle el sacrificio de Quetzalcóatl es una reasunción del esquema clásico de la iniciación, hecho de una muerte seguida de renacimiento: se convierte en el sol y muere en el oeste para renacer en el este; dos en uno y dialéctico en sí mismo, es el protector de los gemelos .

El vivificador-inspirador: la serpiente médico adivino. Más que una voluntad de hegemonía del espíritu en detrimento de las fuerzas naturales, hay que ver aquí un afán de equilibrar estas dos fuerzas fundamentales del ser, impidiendo que una de ellas- la que no es comprobable- intente prevalecer sobre la otra. El mismo afán se vuelve a encontrar en la mitología griega, con el episodio de la lucha de Zeus contra Tifón, equivalente de Apofis. Tifón hijo de Gaya (la tierra) o Hera, no es ya una serpiente, sino un monstruoso dragón de cien cabezas.

El papel de inspirador de la serpiente aparece a plena luz en los mitos y los ritos relativos a la historia y al culto de las dos grandes divinidades de la poesía, de la música, de la medicina y sobre todo de la adivinación, que son Apolo y Dionisios. Apolo, el más solar, el más olímpico de los olímpicos, inaugura podría decirse, su carrera liberando el oráculo de Delfos de esta otra hipertrofia de las fuerzas naturales que es la serpiente Pitón. La serpiente no es médico, es medicina; así debe ser comprendido el caduceo, cuyo bastón está hecho para ser cogido por la mano. El espíritu es el terapeuta que debe experimentarlo en primer lugar sobre sí mismo, para aprender a hacer uso de él en beneficio del cuerpo social. De lo contrario mata en lugar de curar, trae el desequilibrio y una locura del carácter en lugar de armonizar las relaciones entre ser y la razón. De ahí la importancia de los guías espirituales que encabezan las cofradías inciáticas.

Son en cierto modo terapeutas del alma – en el sentido griego de la palabra -, psicoanalistas avant la lettre o mas bien psicagogos. Si no han hecho morir y renacer en ellos la serpiente, no practican más que un psicoanálisis salvaje y nocivo. Es lo que ocurrirá con la decadencia de las sociedades dionisíacas, consecutiva a la clandestinidad en que las encierra el mundo moderno. Aun cuando este mundo se reclama de los antiguos, parece que olvida la lección de templanza que se desprende del conjunto de su mitología cada vez que ésta trata de la serpiente; condición de todo equilibrio, esta templanza parece en algunos sentidos próxima a <>, de la que habla Cristo. Hemos hablado de la ambivalencia sexual de la serpiente.

Esta se traduce en este aspecto de su simbolismo por el hecho de que es a la vez matriz y falo. Semejante hecho viene atestiguado por un gran número de documentos iconográficos, tanto del neolítico asiático como de las culturas amerindias, en las cuales el cuerpo del animal (fálico en su totalidad) está decorado con rombos simbólicos de la vulva.

Si en realidad todos los símbolos son funciones y signos de lo energético, la serpiente es simbólica por antonomasia de la energía, de la fuerza pura y sola; de ahí sus ambivalencias y multivalencias. Otra razón de la diversidad de sus aspectos simbólicos se deriva de que éstos provienen o de la totalidad de la serpiente o de uno de sus rasgos dominantes: avance reptante, asociación frecuente al árbol y analogía con sus raíces y ramas, muda de la piel, lengua amenazante, esquema onduloso, silbido, forma de ligamento y agresividad por enlazamiento de sus víctimas, etc.

Otra razón de su multivocidad simbólica depende de la localización de su vida; hay serpientes que viven en el bosque, serpientes del desierto, serpientes marinas, serpientes de los lagos y los estanques, de los pozos y de las fuentes. La contraposición de dos serpientes, cual en el caduceo de Mercurio, indica el equilibrio de fuerzas, la contraposición de la serpiente domada (fuerza sublimada) a la serpiente salvaje (bien y mal, salud y enfermedad).

También incluye esta imagen repetida, como muy agudamente señala Jung, el presentimiento de la homeopatía, la curación por lo que causó el daño. La serpiente es entonces fuente de salud del daño causado por la serpiente. Por eso puede ser símbolo de San Juan Evangelista y aparecer junto a un cáliz. Las cualidades centrales de la serpiente, como dijimos, determinan sus significaciones. Teillard dice a su propósito: Animal dotado de fuerza magnética. Por su muda de piel, símbolo de la resurrección. Por su carácter reptante (y sus anillos estranguladores) significa la fuerza.

Por su peligrosidad, el aspecto maligno de la naturaleza. La muda de la piel impresionó poderosamente a los autores antiguos: Filón de Alejandría cree que la serpiente, al desprenderse de su piel, se desprende también de la vejez; que puede matar y curar, siendo por ello símbolo y atributo de los poderes adversarios, positivo y negativo, que rigen el mundo (idea gnóstica y maniquea de origen persa). Llega a considerarla como <>.

VARITA (vara) .

1. Como el bastón, la varita es símbolo de potencia y de clarividencia, tanto si estos atributos vienen de Dios, como si son de naturaleza mágica, hurtados a las fuerzas celestes o recibidos del demonio, como ocurre con la varita del mago, de la bruja o del hada. Sin la varilla mántica, el adivino no puede trazar el círculo sobre la tierra, donde éste se encierra para evocar a los espíritus; o en el cielo, el cuadrado con que encuadra las aves, para poder interpretar su vuelo.

La varita de virtudes de los zahoríes, sobre todo la de avellano, servía antaño no solamente para descubrir los manantiales, sino también los yacimientos de minerales, o los depósitos de ciertas materias. El atributo de Asclepios el dios curandero, hijo de Apolo, es una varita mágica; el nombre mismo del dios significaba, según A. Carnoy, <>. El caduceo, símbolo de la medicina, no es otra cosa que una varita mágica compuesta de un palo alrededor de la cual se enrollan dos serpientes; <> (SECG, 278).

También es una varita mágica lo que Apolo promete como regalo a Hermes, a cambio de la lira que el joven dios acaba de inventar y confeccionar con un caparazón de tortuga, una piel y nervios de buey, <> ( Himno homérico a Hermes. 530). Esta varita maravillosa posee, entre otros privilegios, el de adormecer y despertar a los hombres, y <> (SECG, 274), es decir, del patronaje de Hermes (Mercurio).

El justo reconocimiento al bastón de Esculapio como emblema de la Medicina

La gran mayoría de las personas y tal vez algunos médicos, no se han percatado todavía de las diferencias existentes entre los dos emblemas que tradicionalmente han servido para representar a la Medicina , a través de los años: el caduceo de Mercurio (Hermes) y el bastón de Esculapio (Aesclepes, Asclepio).Según algunos autores, la costumbre de venerar la serpiente data de 3000 a de J. C., cuando la estrella Alpha Draconis de la Constelación Draco era la Estrella Polar,que se consideraba muy importante para determinar el sino del hombre.

Incluso en la Biblia aparece este juicio: “Y Moisés hizo una serpiente de bronce y la colocó sobre el polo. Y cuando una serpiente atacaba a un hombre, si éste contemplaba la serpiente metálica, no moría”.

El bastón de Esculapio

Otro símbolo semejante al caduceo es la vara de Esculapio, o sea una vara de ciprés con una serpiente enroscada. Este emblema apareció unos 800 años a de J. C., en tiempos de Homero. Según la mitología, Esculapio era hijo de Apolo y de Coronis; ésta era hija de Flegias, rey de Tesalia.

Existe una leyenda en la que, encolerizado Apolo porque Coronis estaba enamorada del hijo de Eratos, cuando nació su hijo (por cesárea) lo dejó abandonado en el Monte Titón, donde fue amamantado por una cabra. Un pastor encontró al niño y lo entregó al cuidado del centauro Qirón, quien le enseñó la medicina.

A este dios de la Medicina los griegos le llamaban Asklepios,(significa "incesantemente benévolo") y los romanos Aesculapius (Esculapio). Esculapio acompañó al héroe Jasón, jefe de la expedición de los argonautas que iban en busca del vellocino de oro.

Los templos dedicados a Esculapio se llamaban asclepiones. El famoso Santuario de Epidauro (Peloponeso) fue probablemente el primer asclepión. Tenía uno de los mayores teatros del mundo antiguo; allí los enfermos encontraban por lo menos alivio mental.

Los enfermos que visitaban el santuario de Esculapio, que tardó varias generaciones en construirse, solían llegar de muy lejos. Los peregrinos tenían la esperanza de que el dios médico les curaría mientras dormían. El templo estaba conformado por tres terrazas estructuradas en niveles y a las que se llegaban por grandes escalinatas. En la terraza más baja se abrían numerosos pozos en donde se practicaban abluciones rituales.

En la terraza central, los peregrinos ofrecían sacrificios al dios. En ella se hallaba también el Tesauro o tesoro del templo. Cada persona que obtenía la ayuda del dios debía hacer una donación; es decir, debía pagar honorarios. La tercera terraza, a la que se llegaba por una majestuosa escalinata, era la más alta. Estaba rodeada por tres de sus lados con salones columnarios. En este abatón se llevaba a cabo el llamado sueño terapéutico, la "incubación". Todo este servicio, era proporcionado por sacerdotes que disponían a los enfermos en las salas donde se hallaban dispuestas camas en las que se producían las curaciones mientras dormían.

El único documento que describe las actividades nocturnas, que acaecían durante el sueño terapéutico, es un fragmento de una comedia escrita por Aristófanes. En ella, un esclavo inculto describe los hechos de la siguiente manera: "Al anochecer los enfermos se acuestan en las camas de reposo (gr. cline; de donde proviene el término clínico). Los siervos del templo (gr. therapeutes) apagan la luz y piden silencio. Un sacerdote da entonces una vuelta para recoger el pan de oblación de los altares. Después aparece el dios escoltado por sus dos hijas y un esclavo. Va de cama en cama para examinar a los enfermos y mezcla ungüentos y jarabes".

Actualmente se considera que las causas psicosomáticas de muchas enfermedades, la disposición y la fe de los que buscaban auxilio, así como la irradiación del lugar desempeñaron un papel decisivo en el éxito que alcanzaron las curaciones en el templo bajo la protección de Esculapio.

Las serpientes representadas en los símbolos de Esculapio corresponden al género Coluber longissimus, de color amarillo y negro y de uno a dos metros de largo. Estos ofidios aún se encuentran en las ruinas de los templos romanos del Sur de Europa. Es improbable, como dice la literatura antigua, que las serpientes chuparan las heridas de los pacientes, pero según los sacerdotes de Epidauro, bajo su influjo se conseguían curas milagrosas.

Actualmente la vara de Esculapio sirve de emblema del cuerpo médico del ejército en Gran Bretaña, Alemania, Suecia, Francia, México y Filipinas. En 1818, los Estados Unidos también incluyeron este símbolo en las insignias del cuerpo de Sanidad Militar; las fuerzas aéreas lo adoptaron en 1957. En 1912 la American Medical Association adoptó el símbolo de Esculapio como emblema oficial de esta organización. La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo usa desde su fundación en 1947.

¿Por qué el color amarillo es el que representa a la Medicina ?

Una curiosidad, la serpiente del símbolo de Esculapio es del género Coluber longissimus , de color amarillo y negro y de uno a dos metros de largo, y hoy en día aún pueden ser visualizadas en las ruinas de los templos romanos al sur de Europa.

Siendo una serpiente arborícola no venenosa, al enroscarse en el bastón del dios sanador, parece incorporar un tipo de mediación entre la tierra y el cielo. La vestimenta académica universitaria ha evolucionado a lo largo de los siglos teniendo su origen en los hábitos clericales.

Aunque en las Constituciones del Cardenal Cisneros se reseñan la forma y colores del birrete y del resto de la indumentaria académica, es en la Constitución XII de Carlos III, promulgada en 1779, en la que se diferencia por primera vez las distintas titulaciones (gramáticos, filósofos, de lenguas, médicos y teólogos), adjudicando a Medicina el color amarillo.. Dicha indumentaria llega a su reglamentación gracias a las normativas impuestas por Isabel II en 1850.

La posterior ratificación de las normativas promulgadas en 1931 configura el traje académico que conocemos en la actualidad. El amarillo (oro) de la serpiente Coluber longissimus , es el color aceptado internacionalmente para representar la Medicina.

¿En nuestra cultura cuándo se adopta el caduceo como símbolo médico?

El caduceo se desarrolla durante la Edad Media. Se pudo observar en la portada de la edición griega de la obra de Hipócrates, de “Janus Cornarius”, impresa en Basilea por Frobenius en 1538 y también figuró en la tapa del primer diccionario y enciclopedia hipocrática de “Anuce Foes” en la ciudad de Metz.

El caduceo no se empezó a usar como emblema de la Medicina hasta que el aristócrata William Butts, médico del rey Enrique VIII de Inglaterra lo incluyó en su escudo nobiliario; tres siglos más tarde, la Casa Editorial de Libros Médicos, J. S. M.

Churchill, siguió el ejemplo de Froeben. En 1856, el Servicio del Hospital de la Marina (EE.UU.), antecesor del actual organismo de la Salud Pública , pensó que el caduceo sería un buen símbolo para significar el carácter no combatiente de la clase médica.

El bastón de Esculapio fue adoptado en 1898 por el ejército inglés. Los médicos de la Armada belga lo pusieron en sus uniformes un año después. En 1902 fue adoptado oficialmente por el cuerpo médico de Estados Unidos en sustitución de la "Cruz de San Juan". Actualmente el bastón de Esculapio, verdadero símbolo de la Medicina, se usa como emblema médico en: España, Gran Bretaña, Alemania, México, Perú, Bélgica, Filipinas y Cuba, entre otros países. La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo usa desde su fundación en 1947.

Siendo sabedores de que el verdadero y original Caduceo de Esculapio presenta una sola serpiente en torno a la vara y que el de Hermes, deidad que representa al comercio, dos serpientes con alas. En aras de la “licencia de los autores” hemos permitido la dualidad del reptil despojándole del emblema que las define como mensajeras, porque el caduceo ha ido evolucionando a lo largo de la historia, y la Medicina representa propiedades duales: el hombre es materia y espiritualidad, la Medicina gira en torno a la salud y la enfermedad y además Esculapio era hijo de la luz, de la razón, de la vida; pero también es una deidad tectónica, que proviene de la tierra, del inframundo, en suma, de la muerte; situándose la Medicina entre la vida y la muerte.

Numerosas espirales que se encuentran en la naturaleza, sobre las conchas por ejemplo. Es un motivo abierto y optimista: nada es más fácil, cuando se ha partido de una extremidad de esta espiral, que alcanzar la otra extremidad>> (BRIL, 198). <> (CHAS, 25).

La espiral se vincula al simbolismo cósmico de la luna, al simbolismo erótico de la vulva, al simbolismo acuático de la concha y al simbolismo de la fertilidad (doble voluta, cuernos, etc.); representa en suma los ritmos repetidos de la vida, el carácter cíclico de la evolución. Se trata en efecto de la espiral helicoidal, pero el simbolismo en poco difiere del de la espiral plana. Esta se emparentó más bien con el laberinto, evolución a partir del centro, o involución, retorno al centro. La espiral doble simboliza simultáneamente los dos sentidos de este movimiento, el nacimiento y la muerte, kalpa y pralaya, o la muerte iniciática y el renacimiento en un ser transformado. Indica la acción en sentido inverso de la misma fuerza alrededor de los dos polos, en las dos mitades del huevo del mundo. La doble espiral es el trazado de la línea media del yin-yang , que separa las dos mitades, negra y blanca, de la figura.

El ritmo alternativo del movimiento queda así expresado en ella con más precisión, lo mismo que el antiguo carácter chen , que representa con la doble espiral la expansión alternante del yin y el yang. La doble espiral es también la doble enroscadura de las serpientes alrededor del caduceo, la doble hélice alrededor del bastón brahmánico, el doble movimiento de las ñadi alrededor de la arteria central sushumna: polaridad y equilibrio de las dos corrientes cósmicas contrarias.

Por otra parte el dragón se enrolla en espiras helicoidales alrededor de las columnas de los templos.

Y lo mismo la serpiente de la kundalini, alrededor del svayambhuvalinga, en la base de la columna vertebral; pero la espiral es aquí no desarrollado, embrionario. Y el yin – yang puede ser considerado como el rastro descriptivo, en el plano horizontal, de lanh hélice evolutiva.

Esta hélice de paso infinitesimal simboliza el desarrollo y la continuidad de los estados de la existencia, o también de los grados iniciáticos, como ocurre en el uso simbólico de la escalera de caracol (AVAS, BENA, EPEM, GUED, GUEC, GUET, GUES, LIOT, MATM, VARG, WIEC)

La espiral, aparece en todas las culturas. <

Las especulaciones aritmológicas sobre el “número de oro”, cifra de la figura logarítmica espiriforme, vienen naturalmente a completar la meditación matemática sobre la significación de la espiral. Por todas estas razones semánticas y por sus prolongaciones semiológica y matemática la forma helicoidal del caparazón del caracol o de la caracola es un glifo universal de la temporalidad, de la permanencia del ser a través de las fluctuaciones del cambio>> (DURS, 388).

Entre los indios del pueblo de Zuní, pueblo amerindio de Estados Unidos que vive actualmente en reservas en Nuevo México y Arizona , en la gran fiesta del solsticio de invierno, que es también la fiesta del año nuevo, se entonan cantos – y se danzan danzas -espirales (MURL, 292).

Esta costumbre podría dar la clave simbólica del origen de todas las danzas giratorias, entre las cuales la más famosa es la de los derviches-danzarines turcos: como dice Gilbert Durand, <>. Los voladores de Papantla, voladores aéreos en espiral.

El solsticio de invierno es en efecto, simbólicamente, el momento cero de la cosmología maya, y tiene la espiral por símbolo.

Es el instante crítico en que debe asegurarse el nuevo inicio del ciclo anual, sin el cual ocurrirá el fin del mundo. El terror provocado por esta amenaza debe relacionarse con los sacrificios humanos practicados por los aztecas para dar fuerza y sangre al sol, a fin de que recomenzase su recorrido.

DÍA INTERNACIONAL DEL MÉDICO

En 1933, la Confederación Médica Panamericana, en la Ciudad de Dallas, Texas, E.U.A. acordó que el Día Internacional del Médico fuera el 3 de diciembre, para conmemorar el natalicio del Dr. Juan Carlos Finlay, quien nació el 3 diciembre de 1833, en la ciudad de Camagüey Cuba. Emitió y sometió a contrastación la hipótesis de que: “la transmisión de la fiebre amarilla se efectuaba a través de la picadura de un mosquito”.

El 14 de agosto de 1881, en la Academia de Ciencias de la Habana presentó el resultado de su investigación. Descubrió que por la picadura del mosquito Aedes aegypti se transmite esta enfermedad. Los frailes del Monasterio de Nuestra Señora de El Carmen en la Habana Cuba, participaron como voluntarios en esta investigación clínica. En el claustro existe una placa de bronce alusiva a este acontecimiento. Al doctor Finlay, sus compañeros lo llamaban: “El Médico del Mosquito”.

EL DÍA DEL MÉDICO EN MÉXICO

El evento se celebraba, desde el 23 de octubre de 1930. En 1937, se efectuó en la ciudad de Cuernavaca, Morelos, una Convención de Sindicatos Médicos Confederados de la República y se acordó que el Día del Médico fuera en esa fecha. Debido a que el 23 de octubre de 1833 el Dr. Valentín Gómez Farias, erigió el Establecimiento de Ciencias Médicas. Dr. VALENTÍN GÓMEZ FARIAS Fue Presidente Interino de la República Mexicana del 1° de abril al 15 de mayo de 1833; del 2 al 17 de junio de 1833; del 6 de julio al 27 de octubre de 1833; del 5 de diciembre de 1833 al 23 de abril de 1834; del 24 de diciembre de 1846 al 20 de marzo de 1847.

Referencias

ALEC. Alexander Harley Burr. El Círculo del Mundo. PARIS. 1962.

AVAS. Avalon A. El Poder Serpentino. KIER. BUENOS AIRES. 1979

BACR. Bachellar Gastón. La Terre et la Reveries du Repos. PARIS. 1948.

BENA. Benoist. El Arte en el Mundo. PARIS. 1941

BOUA. Boulnois J. El Caduceo y su Simbolismo. PARIS. 1939.

BRIV. Marcel Brion. Leonardo de Vince. PARIS. 1952

CHAS. Champeaux G. Introducción al Mundo de los Símbolos. Juventud.

BARCELONA. 1966. DIES. Diel Paul. El Simbolismo de la Mitología Griega. Labor. BARCELONA.

1976.



DURS. Durand G. La Estructura Antropológica de lo Imaginario. Taurus. MADRID. 1983.

EPEM. Epes – Brow J. Una Mirada a China. PARIS. 1954.

GIRP. Girad Rafael. El Popol – Vuh Historia Cultural Entre los Maya-Quiché.

PARIS. 1954.

GUED. El Esoterismo de Dante. Dédalo. BUENOS AIRES. 1976.

GUEC. El Símbolo de la Cruz. PARIS. 1931.

GHYN. Ghika Matila. El Número de Oro. BARCELONA. 1978.

GUES. Guermon R. Los Símbolos Fundamentales de la Ciencia Sagrada. BUENOS AIRES. 1969.

JUNS. Jung G. G. El Hombre y sus Símbolos. 1964.

KRAM. Krappe Alexandre. La Génesis de los Mitos. PARIS. 1952.

LIOT. Lionet L. Los Orígenes de la Civilización China. LIMA. 1972.

MATM. Matgiol. La Vida Metapsíquica. PARIS. 1936.

MULR. Muller Werner. Las Religiones Amerindias. PARIS. 1962.

VANA. Van Lennep. Arte y Alquimia. MADRID. 1978.

SECG: Secham Louis.m Las Grandes Divinidades de Grecia. PARIS. 1966

VARG. Varanag A. El Arte Galo. PARIS. 1956.

WIEG. Wieger León. Los Caracteres Chinos. BUENOS AIRES.

Este símbolo pasó a través de los años a los griegos y lo introdujeron a su mitología; Apolo le regaló una varita al dios Mercurio (Hermes); al interponer la varita entre dos serpientes que peleaban se formó el caduceo al que, posteriormente, le agregaron las alas, atributo de Mercurio dios del comercio. Así que, el caduceo con alas es símbolo del comercio y no de la medicina.

El bastón con una o dos serpientes está ligado a Asclepio y Esculapio dios de la medicina.

Este símbolo lo portan las ambulancias de los servicios paramédicos.

Este símbolo no es exclusivo de la medicina convencional sino de otras licenciaturas universitarias como son la medicina veterinaria odontología, química y la medicina homeopática.

Ej.: Odontologia de Cuba

De los griegos pasó a los romanos que adoptaron todos los dioses pero con otro nombre excepto el de Apolo que fue el más olímpico de los olímpicos, se puede decir que fue el dios politécnico.

El caduceo de Hermes esta presente en la heráldica estatal o municipal como símbolo del comercio.

Ej.:Escudo de Cárdenas, Cuba

Ej.:Escudo 3 de Febrero, Argentina

Ej.:Escudo de Barinas, Venezuela

Las serpientes representan la energía del macrocosmos y microcosmos mismos que se encuentran en el ser humano es el Yin-Yang de los orientales. El palo simboliza el árbol de la vida y el poder de curación; la doble espiral simboliza el principio y continuidad de la vida, como las del las moléculas de ADN.

El dragón es uno de los principales símbolos del mal y de las tendencias demoníacas y por tanto de la enfermedad; es guardián de los tesoros escondidos (salud) y como tal el adversario que debe vencerse para poder acceder a ella. El simbolismo del dragón es ambivalente por eso el enfrentamiento de las serpientes en el caduceo – principio de la teoría de la medicina oriental – energía positiva (+) y energía negativa (-). También principio homeopático.

El sable o espada están ligadas al dragón y al agua; en la tradición bíblica la espada forma parte de las tres plagas: guerra – hambre – peste. El dragón es Yin y Yang, cuando se asocia a las espadas o sables es Yang (enfermedad). De allá que las espadas están declinadas, o sea, está vencida la enfermedad. La tabla con los caracteres sumerios indican que el médico debe atenerse a las leyes divinas y del hombre.

http://www.crystalinks.com/caduceus.html

Piedra nagakal, India.
Serpiente con discos de jade.
Arte Maya (de una representación inca) hombre. Arte Méxicano.(Codex Borbonicus, París)
Escudo con la simbología más antigua de la medicina:
En un campo de gules, una varita con dos serpientes de oro, dichas serpientes están en doble espiral.
Al exterior dos tenantes en forma de dragones de oro con sables de plata (símbolo de la enfermedad vencida); tabla con escrituras sumeria, color natural (piedra) todo eso sobre una cartela en azur.

Este símbolo tiene una antigüedad de 4 600 años o más y está escrita en una copa sumeria que corresponde al Rey Gudea de Lagash, una de las primeras ciudades – estado de la humanidad.

Actualmente esta en el Museo del Louvre, Paris.
La espiral, aparece en todas las culturas. <> (DURS, 388).

Twitter