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‘Dijo Elokim: Haya luz y hubo luz.’ Génesis 1:3

Que la gran luz del entendimiento ilumine nuestros cerebros y purifique nuestros corazones , a fin de que en un ambiente de intelectualidad y de perfecta fraternidad , nos entreguemos a buscar los senderos de nuestra propia superación. Eusebio Baños Gómez

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LA LUZ PRESTADA - El Espía de DIOS

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martes, 7 de mayo de 2013

BREVE CODIGO TEMPLARIO.

Los que son soldados del Temple son soldados de Dios. Como tales deben siempre andar con Dios y ser más que simples mortales.


Deben conducirse con humildad y ser los más honorables, los más nobles, los más corteses, los más honestos y los más caballerosos.
El templario debe servir a la Orden y no esperar ser servido por ella. Que lo que colabore lo haga en servicio de Dios y no debe esperar recompensa salvo el saber que con ello honra a la Orden por su devoción.

El templario no debe causar a ninguna criatura herida o daño, sea ésta una criatura humana u otra, sea por ganancia, placer o vanidad. Al contrario, el templario debe intentar llevar la justicia a todos aquellos que no la reciben porque todos son hijos de Dios y a todos a concedido Dios el don de la vida.

Ante todos los seres el templario debe demostrar caballerosidad, cortesía y honestidad, teniendo presente que son testigos de Dios.

Un templario debe vivir cada día como un crítico del día anterior, de esta manera cada nuevo amanecer será un paso hacia una mayor nobleza.

Ningún templario deberá ofender de forma alguna a una persona u otro ser.
Para todos, el templario debe ser un ejemplo de caballerosidad.

Ninguna mujer deberá temer nada de un templario, ni de sus palabras ni de sus acciones.
Ningún niño deberá padecer tampoco ese temor.

Ningún hombre, no importa cuan rudo sea, deberá temer a un templario.

Donde hay debilidad allí el templario debe llevar su fuerza.

Donde no hay voz allí el templario debe llevar la suya.

Donde están los más pobres allí el templario debe distribuir su generosidad.

Un soldado del Temple no puede estar esclavizado por creencias sectarias u opiniones estrechas.
Dios es la verdad y sin Dios no hay verdad.

El templario debe siempre buscar la verdad porque en la verdad está Dios.

Jamás un templario debe deshonrar a otro, porque dicha conducta le deshonrará a él y llevará descrédito a la Orden.

CODIGO DE CONDUCTA.

En su conducta el templario:

1. No debe ser brutal.
2. No debe emborracharse en forma ofensiva.
3. No debe ser ni inmoral ni amoral.
4. No debe ser cobarde ni bestial.
5. No debe mentir ni tener intenciones maliciosas.
6. No debe buscar posiciones de engrandecimiento dentro de la Orden. Se contentará con aquellos puestos que le sean encomendados para mejor servirla.
7. No debe juzgar a nadie dentro o fuera de la Orden por sus posesiones o su posición social. Antes al contrario debe juzgar por el carácter y la bondad o falta de ellos.
8. Debe expresar verdadero sometimiento a los principios del Temple y obediencia a sus oficiales en todas las cosas de la Orden, en tanto entienda que sean verdaderos templarios y merezcan dicha obediencia.
9. Debe ser un verdadero patriota hacia la tierra que Dios le ha dado.
10. No debe cazar a ninguna criatura ni por vanidad ni por deporte.
11. No debe matar a ninguna criatura salvo para alimentarse o en defensa propia.
12. Debe mantenerse firme y veraz en las justas causas de Dios.
13. No tomará actitud ofensiva contra ningún hombre por la forma en que se dirige a Dios, aunque esta sea diferente o extraña. Antes al contrario el templario deberá intentar entender como otros se acercan a Dios.
14. Debe siempre ser consciente de que es un soldado del Temple y tratar siempre que sus obras sean un ejemplo para los demás.

Gracias a E.Baños G. .:.

domingo, 4 de marzo de 2012

Breve Nota sobre los Templarios.


Tan rápida ha sido la evolución de la tecnología, que para cualquier ciudadano de este planeta mal llamado Tierra (1), la concienciación sobre ese esfuerzo y el salto  de la inteligencia que ello implica, no solo le han robado el asombro, sino que son débiles las posibilidades de comprensión para la suma de los conocimientos.

Hoy, quienes se han burlado del lenguaje de los Alquimistas, deben desviar sus ojos, avergonzados. Cualquier individuo sin la correspondiente formación, podría burlarse,  con la misma estupidez,  del lenguaje que utilizan los técnicos  en informática. Y si no, tómese el trabajo de ojear un libro sobre ella.

En síntesis, frente a los nuevos conocimientos y la necesidad de correr con su misma velocidad, el peligro de este nómade de la inteligencia, es convertirse en sedentario de la mediocridad.

¿Por qué decimos estas cosas? Porque ha ocurrido en muchas etapas de la historia del Hombre, que solo la espiritualidad y las normas éticas y morales pudieron llevarlo a consolidar sus conocimientos y descubrimientos. Y no a investigar por la investigación misma (2).

Muchos son los interrogantes que surgen sobre esos extraños ciclos en los que la humanidad cae en la mediocridad o en "las sombras"... Tiempos de confusión en los que caemos, sin rumbo y sin objetivos...

Sin embargo, cíclicamente surgen estadios en los que como el Ave Fénix, la humanidad retoma la Luz, emprende nuevamente el camino y alcanza momentos de altura intelectual, ética y moral  y desarrolla toda la fuerza que subyace en el espíritu creativo de su condición...

Uno de esos estadios ha sido sin duda alguna el impreso por La Orden del Temple, es decir, por los templarios, cuyo drama y misterio intentaré ofrecerles.

LA ORDEN

Tal vez la clave para conocer a los templarios, esté en la Abadía de Clairvaux, fundada por San Bernardo, creador de la Orden del Temple. Hombre santo, sabio y extraño.

El primer deber del templario era "Liberar".

Tres hombres claves en su génesis fueron Hugo de Payns, Hugo de Champaña y Bernardo de Clairvaux. El primero de ellos fundador oficial y Primer Gran Maestro de la Orden. Participó en la Primera Cruzada y su amistad con Godofredo de Buillón, sus hermanos Balduino y Eustaquio de Boulogne, su primo Balduino de Bourg -que sería luego Balduino II Rey de Jerusalem- tal vez haya sido la razón que les permitió "hallar" en la Ciudad Santa, aquello que por mandato de San Bernardo buscaron en las ruinas del Templo de Salomón...

EL ARCA DE LA ALIANZA

¿No eran 9 los Levitas que custodiaban el Arca de la Alianza? Así lo dice el Talmud.

Nueve fueron los caballeros que en 1118 dirigidos por Hugo de Payns, se presentaron al Rey Balduino II, recién coronado, expresándole su deseo de "asegurar la custodia de la ruta" de los peregrinos de Jaffa a Jerusalén.

Digamos, además, que con estos caballeros "temerosos de Dios", se hallaba Andrés de Monthard, tío de San Bernardo, al que luego se unió Hugo de Champaña, tal vez la pieza clave del misterio templario.

HUGO DE CHAMPAÑA

Hugo de Champaña no participó de la Primera Cruzada. Parece ser que estuvo en Jerusalén entre 1104 y 1105, regresando en 1108.

Pero algo muy importante y misterioso llevó a Francia en 1105, entregándolo al Abad de Citeaux, Esteban de Harding. Ese algo, se sabe, fueron textos hebreos que el Abad ordenó estudiar en su monasterio. Para profundizar  mas en los textos, al parecer sagrados, Harding se hizo ayudar por los sabios rabinos de la Alta Borgoña.

La revelación que Hugo de Champaña hace al Abad de Citeaux y que lleva a este a preparar a todos los monjes de su monasterio, seguramente tiene algo que ver con el viaje de Hugo a Tierra Santa en 1115...

Es posible, porque a su regreso (en lo que se supone fue un viaje de "verificación") Bernardo de Fontaine*, joven monje a quien Esteban Harding confía la Abadía de Clairvaux junto con doce discípulos cuidadosamente seleccionados, comenzará a manejar lo que los investigadores afirman que fue "un nuevo renacimiento histórico de la humanidad..."

"Mientras tanto, Payns está en Jerusalén. En 1125 Hugo de Champaña repudia a su mujer, reniega de su hijo, renuncia a su condado y va a reunirse con los nueve caballeros que "residen en el emplazamiento de las ruinas del Templo de Salomón",  desde 1118.

Esta conducta perfila, no cabe duda, la verdadera labor que realizan en Jerusalén los nueve caballeros y que no es, precisamente, la de "custodiar caminos". 

Tal vez y sin audacia, podemos pensar que ellos estaban allí buscando algo misterioso y trascendente, que la leyenda dice que bien pudo ser "el Santo Grial" o el más atinado "hallar el Arca de la Alianza y verificar su contenido".

LAS RUINAS DEL TEMPLO DE
SALOMON

Vamos a pasar por alto aspectos singulares de la vida de San Bernardo. Aspectos de una riqueza increíble. Conocimientos de Alquimia. Tradiciones druídicas. El mismo llama sus maestros a las encinas, y a  las hayas. Este joven de veintiún años llega a ser una persona poco común. Reconocía que Dios lo había dotado de "poderes singulares y la voz unánime de sus contemporáneos le tenía por taumaturgo excepcional".

Curioso. En 1118 viene a morir en sus brazos Meal O'Morgair, arzobispo de  Armagh, en Irlanda que luego fuera... San Malaquías (3). Aquel monje Bernardo, que fue exégeta de Meal O'Morgair, reconocía en el arzobispo impresionantes dotes en la predicción del futuro.

Bernardo fue el hombre que hizo el Temple, que le dio su misión y enseñó a sus caballeros.

Durante todos los sucesos que ocurren en Jerusalén en el 1100 (Defensa de Antioquía en 1119 contra El-Ghazi; preparación de un ejército contra los turcos que amenazaban Apame; campaña contra El-Ghazi en 1120; contra Siria del Norte en 1121, otra igual en 1122; sitio de Alepo; aplastamiento de una coalición musulmana en 1125 contra el Emir de Damasco, todo ello concretado por Balduino II) los nueve caballeros no participan ni combaten. Pero ¿por qué?

Porque esos nueve caballeros que habitan el campamento sobre las ruinas del Templo de Salomón, no están allí para pelear, ni siquiera para reclutar para la pelea.

Están allí para investigar, buscar, excavar y hallar algo de fundamental importancia, especialmente sagrada, que saben se encuentra en el emplazamiento del Templo.

Se trata, sin duda, del Arca de la Alianza y Las Tablas de la Ley. Y por lo que sabemos y deducimos, ni el Arca era lo que dicen que era, ni las Tablas de la Ley contenían tan solo los diez mandamientos. Los caballeros tenían conocimiento de que el Arca verdadera, no había sido robada por los sicarios de la Reina de Saba, que se habrían llevado una réplica. Cosa tal vez muy bien planeada por el Rey Salomón para evitar el sacrilegio...

LAS CLAVES DE LA LEY

Hablamos en nuestra aclaración (ver nota (2)) de una Ley Universal. Esa Ley ha sido transmitida mediante claves, sin las cuales, interpretadas por algunos esclarecidos, el hombre ordinario no hubiese progresado jamas.(4)

Las claves a que aludimos han poseído diversas denominaciones. Todas ellas aludiendo al Oro (¿Oro alquímico?) La más conocida es El número de Oro, cuyo conocimiento permite el paso de la Recta a la Curva, es decir, el de las leyes terrestres a las leyes celestes. La manera de servirse de ese número, es, naturalmente, un secreto.

Podemos reconocer otras denominaciones a través de los tiempos: la Rodilla de Oro, Gonio de Oro, Angulo de Oro, este último con relación a la geometría y procede de la leyenda de Pitágoras y la Pierna de Oro.

El denominar a estas claves con el nombre de metales y piedras preciosas debe tener, seguramente, un alto significado esotérico o hermético. Por ejemplo, la leyenda de la esmeralda que cayó de la frente de Luzbel en el paraíso y según la cual con esa esmeralda se talló el Santo Grial... Y la Tabla de la Esmeralda de Hermes Trimegisto (lo que está arriba, es como lo que está abajo).

Desde las leyendas Atlantes hasta Las Cruzadas, muchas de las tradiciones vinculan la posesión de estas claves al desarrollo de las civilizaciones. Las Manzanas de Oro fueron conquistadas por los pelasgos de Hércules en el Jardin de las Hespérides; el Toison de Oro fue conquistado por Jason con la ayuda de la maga Medea, para los griegos. Nada se sabe del origen del pueblo egipcio, pero es evidente que su civilización surge en forma súbita. Y no cabe duda que Las Tablas de la Ley  fueron copiadas de documentos  egipcios y trasladadas por Moisés durante El Exodo, precisamente en el Arca de la Alianza.

Lo singular es que los hebreos, antes de Salomón, "poseían toda la sabiduría de los egipcios" pero no sabían manejar esas Tablas. Tampoco las sabían en tiempos de Salomón, quien debe recurrir al Rey de Tiro, Hiram, para construir el Templo...

Curiosidades. Curiosidades. Siempre anecdóticas. Siempre presentes. Siempre significativas y dramáticas. Israel no pudo construir una civilización propia, y sin embargo, a partir del "libro", La Biblia, surgen las civilizaciones cristiana y musulmana. Notable es que hayan poseído ambas a Jerusalén... donde estaban depositadas las Tablas de la Ley...

Y como lo indica Louis Charpetier en su libro El Misterio de los Templarios, podemos afirmar que "Asistimos entonces a dos fenómenos idénticos: una llamarada de civilización en Occidente después de la toma de Jerusalén..."

Otra genial incongruencia. Por ejemplo: la llamada civilización árabe. Pueblo de pastores nómades que súbitamente se hace constructor... Constructor mas allá de sus conocimientos persas. Porque la renovación no se circunscribe a la arquitectura, sino que avanza sobre la agricultura, la ganadería, la medicina, las matemáticas, la Alquimia.

Pero muere cuando Las Cruzadas. Como si algo les hubiera arrancado sus raíces, como si la savia hubiera sido... transplantada.

De los restos bizantinos y griegos, surge entonces la civilización cristiana, menos brutal, menos violenta. Y luego, los vientos de la civilización musulmana, que seguramente han pasado a Occidente por la ocupación de España.

RENACIMIENTO OCCIDENTAL

Una vez que Las Tablas de la Ley o lo que hayan hallado los caballeros cruzados, llegaran a Francia, comienza en Occidente un nuevo y magnífico día.

Tomemos estos conceptos de Louis Charpentier: "Es bien comprensible que para la lectura de Las Tablas de la Ley (5), sean los libros criptográficos de Moisés los que den la clave cabalística. Y son los cabalistas judios los que conservan el arte de transcribir "en números" los libros mosaicos (ahora se diría "en fórmulas").

"No es solamente por grandeza de alma por lo que los musulmanes de la época de esplendor protegen a los sabios judíos; no es solamente por grandeza de alma por lo que los Papas, benedictinos o cistercienses, protegen a "sus judios" (de lo que es una muestra Miguel de Nostradamus). Tampoco es por humanidad por lo que Bernardo de Clairvaux toma su bastón de viajero para ir a detener los progroms de Transrenania.(sic)".

¿Hay identidad bajo formas diferentes debidas a los tiempos y lugares, entre las proporciones y las medidas rítmicas existentes en los monumentos del viejo Egipto (Las Pirámides) algunas mezquitas y algunas catedrales góticas? Buena pregunta.

¿Serán entonces las Tablas de la ley  una de las "fórmulas del Universo?". Parece que el abate Moreaux, astrónomo y matemático que defendió esta Tesis, no era ni un ignorante ni un pagano. Pero no cabe duda que los constructores de las catedrales Góticas, cuyo principio de la viga invertida rompe brutalmente todos los esquemas de construcción de Occidente, algo debían saber de ello... Porque no había lugar alguno donde aprenderlo y nadie está en condiciones de resolverlo en la actualidad. Tal vez desde el infausto día en que Jackes de Molay, arrojando su blanco hábito con la roja cruz fuera del fuego, se consume en él, como holocausto para la humanidad.

Nueve hombres, nueve "temerosos de Dios" buscan entre las ruinas del Templo de Salomón, en las más recónditas profundidades. En 1128, diez años después de su ingreso a esas ruinas, retornan a Champaña. Sea el Grial, "La Copa del Saber", de esmeralda, de oro o de piedra, la búsqueda de esos nueve, obtuvo sus resultados...

CONCILIO DE TROYES

A su regreso, los caballeros entregarán un mensaje de Balduino II al Papa. Usted, que está leyendo esta nota, podrá hallar en Les Mystéres de la Cathedrale de Chartres (Laffont) todo el revelado misterio de lo que pudieron traer a Occidente aquellos hombres.

Con el Concilio de Troyes nace oficialmente la Orden del Temple. Aunque no existe precedente de convocar un Concilio para crear una Orden. Pero así ocurrió en este caso y a solicitud de Bernardo de Clairvaux. El Concilio se llevó a cabo en el año 1128 en Troyes, cerca de Payns, cerca de Clairvaux, en las tierras del Conde de Champaña.

Participan del Concilio singulares personalidades. Están los Obispos de Orleans, Troyes, Reims y Laon. Bernardo, Abad de Clairvaux; Reynaldo de Semur, Abad de Vezelay; Esteban Harding, Abad de Citeaux; Hugo de Macón, Abad de Pontigny; Guido, Abad de Trois-Fontaines; Ursino, Abad de Saint-Denis de Reims; Herbeto, Abad de Saint Etienne de Dijón; Guido, Abad de Molesnes. Todos ellos cisterciences y benedictinos. Dos laicos también participan: el Conde Champaña y el Conde de Nevers.

Así nace la Orden del Temple. Allí adquiere su carácter religioso. Allí el Concilio acepta y encarga a Bernardo la redacción de la regla, que este dicta al clérigo Miguel.

En los preliminares leemos: "Bien ha obrado Madre de Dios con nosotros y nuestro salvador Jesucristo, que ha mandado a sus amigos a la ciudad santa de Jerusalén a la Marca de Francia y de Borgoña, los cuales, para nuestra salvación y la extensión de la verdadera fe, no cesan de ofrecer sus almas a Dios, buscando el sacrificio..."

Bien ha obrado: la Obra está cumplida. La Marca de Francia y Borgoña escapa de las jurisdicciones reales y ducales. Los caballeros cumplieron el mandato.

No nos vamos a extender sobre las características particulares de los caballeros Templarios, ni de su regla de ir de a dos montados en un caballo, ni de comer de una misma escudilla de a dos, ni el significado binario de esta costumbre; ni de sus extensiones territoriales; ni de su poder militar; ni de sus acciones seculares. No podemos hacerlo en un mero artículo periodístico. Usted buscará, sin duda, complementos que aportarán mayores conocimientos.

No obstante, resultan interesantes estos datos:  es con la Orden del Temple que nacen los primeros fundamentos de la caballería secular. Constituye un medio "civilizador", de una nobleza hasta allí excesivamente inculta. Se divulga a través de las canciones de gesta, obra de clérigos benedictinos, que intentan convertir la "caballería" en "caballeresca".

Todo ello forma parte, sin duda, de un plan preconcebido de civilización. Comienza en Occidente la intensificación de la agricultura, la artesanía y el comercio. San Bernardo dice a Teobaldo de Champaña: "La espada solo te ha sido dada para la defensa del débil y del pobre..." Y aquella frase: "Tu reinarás mientras seas justo", dicha por el prior de Inglaterra a Enrique III, es clara y terminante sobre la intención Templaria.

La manera iniciática de concientizar a los novicios que ingresan a la Orden, mas parece una catequización civilizadora que intenta una revolución inédita en el caos social que era la Alta Edad Media. Un intento puro de establecer un orden humano lógico y una concepción que data, no cabe duda cuando se profundiza en ella, de la noche misma de los tiempos.

No faltan argumentos para creer que San Bernardo y la Orden del Temple, constituyeron un acontecimiento en la historia de la civilización occidental.

Creo que pudieron dar el impulso de un nuevo amanecer para los hombres y su destino ulterior, sin aferrarse a la irónica estupidez de creer que aquí estamos para sufrir y vivir luego, mas allá, los beneficios del sacrificio... y la justicia.

La Orden era dura con sus integrantes. La misión era por entonces tremendamente importante.


Habría que enumerar hechos increíbles en el historial de la Orden. Pero a poco de ubicarse y ubicar la época, quien lea, descubrirá la relación inmediata de su accionar, con el renacimiento y creación de enormes posibilidades para el género humano.

Las ciencias florecieron. Las relaciones entre los hombres fueron ajustándose a la humanidad de esa relación... con gran desconfianza de Monarcas y Poderosos...

Veinte veces la Orden del Temple junto con la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, salvarán Tierra Santa y seis Grandes Maestres del Temple perecerán en combate por ello.

También hubo gestos como el del Rey de Aragón, quien quiso donar su reino a ambas órdenes. Por supuesto que sus vasallos guiados por el clero secular se opusieron resueltamente. Claro está que el Rey de Aragón había comprendido... pero la ignorancia no.

A poco de meditar sobre estos sucesos, cada uno de nosotros está en condiciones de imaginar qué hubiera sido de Occidente de continuar la Orden del Temple desarrollando aquel proyecto.

De no haberse interrumpido abruptamente ese proceso, las ciencias y las artes hubieran alcanzado dimensiones insospechadas. La continuidad pacífica de la investigación técnica, por ejemplo, habría sorteado cientos de años de oscuridad. La tecnología contemporánea, con todos los descubrimientos propios de este siglo vitalizado por la Libertad de investigación, habría sido alcanzada tal vez quinientos años antes.

Estaríamos seguramente a poco de descifrar secretos cósmicos que podemos intuir apenas.

Por todo eso, creo fervientemente que la interrupción de la continuidad de la Orden del Temple ha sido uno de los más trágicos sucesos ocurridos a la humanidad.

No deberemos mencionar a los culpables, ni siquiera darles una línea. Pero atención, porque el espíritu que guió a quienes destruyeron la Orden del Temple, ha resurgido en estos tiempos y lentamente avanza con su intolerancia, para atacar una vez mas al Hombre. ¿Propósito? Someterlo a  la opresión, la ignorancia y al vasallaje.

FINALE INFELICE

Ya para 1270 los Templarios poseían en Francia mas de un millar de encomiendas e innumerables granjas. En 1307 tendrían el doble.

¿Cómo vivían sus habitantes? ¿Qué tipo de relación económico social poseían? ¿Cómo se transmitían los conocimientos? ¿Qué artes, qué ciencias, qué investigaciones habían emprendido?

Templaban metales. Cubicaban las piedras; hacían cálculos aritméticos y geométricos; construían castillos y catedrales con el gótico; fabricaban cristales que permitían la polarización de los rayos solares... en fin, todo lo que ocurría en esos tiempos y que pocos se han tomado el trabajo de verificar, plantea interrogantes hasta hoy indescifrables.

La seguridad en los caminos. Este aspecto es fantástico. Gracias a la Orden, el intercambio cultural y comercial fue posible en Occidente. Fue un renacimiento vivo, andante, creativo. Detalle fundamental éste. La Orden custodia las rutas, las abre, las limpia de ladrones y asesinos.

Llega un momento en que la Orden posee nueve provincias: tres sencillas y seis dobles: Portugal, Aragón y Mallorca; Francia y Auvernia; Inglaterra e Irlanda; Alemania y Hungría; Castilla y León; Alta Italia y Baja Italia; Apulia y Sicilia. Las provincias sencillas son las que están en contacto con los musulmanes.

El poder se deduce.

Digamos que el asombroso y estructural misterio de las Catedrales Góticas nos abren la mente a la Grandeza Cósmica que los Templarios desataron. Pero cínicamente hablando, tanta alegría no podía durar mucho.

El 14 de diciembre de 1307, toda la obra fue aniquilada. Felipe IV, el Hermoso, de Francia, da la orden de arresto a los templarios. (Quiere su oro y teme su poder) Clemente V, tiara en ristre, avala. (Tiene idénticas apetencias).  No vamos a relatar aquí los miserables argumentos que promovieran esa destrucción.

Queda la Orden a merced del libre albedrío de los príncipes, al sectarismo sangriento de los religiosos, -igual romanos, anglicanos o reformistas- al poder del dinero, que ninguna regla ni siquiera moral podrá contener. Luego vendrán la calumnia, la tortura, la abyección y la hoguera.

Hoguera en la que muere el espíritu vivificador de Occidente. Siete años consecutivos de torturas que no podrán acallar, sin embargo, las verdades templarias.

A principios del siglo XIX un autor semianónimo escribía "Seguramente fue preciso que la destrucción de la Orden de los Templarios fuera mucho más grave y de un mayor alcance político de lo que se ha supuesto hasta ahora, al haber provocado desde entonces tan enérgicas protestas y para
qué, quinientos años después, la tradición conserve los ecos de la misma y los mismos clamores de  venganza..."

Así es. A fines del siglo XX, aún estamos en eso.

Felipe el Hermoso de Francia fue emplazado por Jackes de Molay, último Gran Maestre de la Orden, al morir en la hoguera junto a sus templarios. Felipe murió misteriosamente antes de un año, como anticipó de Molay. Clemente V morirá también un año después... de idéntica manera.

Hay quien sostiene que el 21 de enero de 1793 al caer la cabeza de Luis XVI, a la cesta bajo la guillotina, se escuchó un grito: ! Santiago de Molay, estás vengado...!

No hablaremos en esta nota sobre el proceso instaurado a la Orden, Inquisición mediante y que motivó su aparente destrucción. Eso constituye un capítulo aparte...

Solo finalizaremos este trabajo diciendo que el drama de la Orden está dado en la espera. En esa espera que varios siglos no ha mitigado.

Si analizáramos con esperanza alguno de los signos de estos tiempos, podrá asociar la devoción de los Templarios a la imagen de la Virgen Negra, misteriosamente resurgida en Polonia, con algo curiosamente simbólico... ¿Sabrá Juan Pablo II, Karol Woijtila...sobre ese misterio...? ¿Cuál es la relación de la Virgen Negra con la Orden del Temple? ¿Acaso este papa podría iniciar un proceso para reivindicarla?

No hay duda que existe una espera. Una tensa espera que acumula mucho misterio. Porque el misterio y el silencio creador y tradicional, acunan el sueño y ensueño de quienes han transmitido generación tras generación, el secreto de los Templarios, tal vez a la espera de una transmutación en el Hombre.

Porque el secreto existe. Porque de las sombras de remotos orígenes encadenados a la otra historia, la que nace en la noche misma de los tiempos, cualquiera sea el origen que los haya desencadenado, deviene la esperanza para la humanidad. La esperanza de su progreso y su humanización... Tal vez la explicación de su origen y destino.

Fueron sin duda los Templarios otros de los que a través de las generaciones, transmitieron el conocimiento. Como lo fue Moisés; como antes que él, seguramente Noé; como antes que él, el Adam que aprende del árbol de la sabiduría... y paga su precio por ello.

Todas esas alegorías esconden un mismo secreto. Un mismo lenguaje. Una misma clave. La clave de la Alianza del Hombre con su Arquitecto. Y la revelación que le hace para que comprenda la magnífica Obra que EL ha realizado y que el Hombre deberá continuar y perpetuar.

De algún remoto arcano surge, sin duda, la voz del ancestro herido. Pero que no clama venganza como podrá creerse.

No. Clama por reivindicación. De aquel generoso sacrificio, que, sobreponiéndose al drama, golpee la conciencia del hombre contemporáneo para expresarle su ruego:  reivindicación y justicia...

Han pasado casi 700 años desde que la Orden del Temple fue destruida como tal. Quienes profundizan en estos temas saben que a pesar de tantas centurias, el espíritu de los caballeros templarios no ha muerto y que en muchas partes de la Tierra, todavía brilla la roja cruz de la Orden.

COROLARIO

Desaparecieron las bailías, las encomiendas, las granjas, el poder templario. Sin embargo, en todas las instancias del proceso instaurado, no apareció el oro alquímico que sus detractores buscaban, ni los tesoros, ni nada...

Siquiera alguna cosa que tuviera relación con los aspectos secretos de la Orden.

Y menos aún aquello que trajeran en 1128 los caballeros cruzados desde Jerusalén. Que seguramente es el verdadero tesoro de la Orden.

¿Dónde se encuentran, entonces, los testimonios del conocimiento que los Templarios adquirieron provenientes de la Ciudad Santa...?

Algunos sostienen que el día preciso en que se logre descifrar el contenido de los bajorrelieves de la Catedral de Chartres, surgirá con luminosidad la gloria de quienes, "temerosos de Dios", siguieron las enseñanzas de San Bernardo.






(1) La superficie de la Tierra es un 75% de agua.

(2) Pareciera existir desde los tiempos mas remotos, tal vez mas allá del o de los Diluvios anteriores, una continuidad en la transmisión de los conocimientos generación tras generación. "He hecho el mundo con medida, con número y con peso", nos dice la Palabra en el Génesis. ¿Quiso decirnos con eso que rige una ley física general en el conjunto del Universo? Citando a Louis Charpentier nos es posible afirmar que "...algunos hombres particularmente intuitivos o particularmente instintivos -aunque se  tenga que imaginar que han venido del mas allá- puedan haber encontrado los caminos y hayan llegado bastante lejos en el conocimiento de esta Ley Universal..."  Pero no cabe duda que la transmisión de las claves descubiertas ha sido siempre un secreto... A causa del peligro de transmitir posibles poderes a seres insuficientemente evolucionados... O mas exactamente inaccesibles para el que no haya sufrido preparaciones necesarias para comprenderlas..." Acaso el conocimiento de potencias como la energía atómica, el arma bacteriológica, el arma biológica o todas las sutiles e increíbles fuerzas del mal no se han transmitido a seres no suficientemente evolucionados...? ¿Son evolucionados los que las han transmitido...? ¿Las civilizaciones egipcia, griega, romana, en un punto la civilización cristiana y musulmana, no fueron resurgimientos posteriormente detenidos...? ¿Y cual ha sido la causa... ?

(3) San Malaquías habría sido el autor de las profecías sobre la continuidad de los Papas romanos. Hasta la fecha, se han cumplido.

(4) Podemos preguntarnos por qué un homínido a quien la paleontología contemporánea reconoce una existencia de más de cien millones de años, se ha  transformado en un homo-tecnológicus en el efímero lapso de unos pocos años... suponiendo que esa evolución haya sido direccional. Pero si así fuera, el misterio es insondable. ¿Qué causó el salto...? Otra pregunta sería: ¿si el cambio del eje de la Tierra se da aproximadamente cada 25.000 años y este período de la evolución tiene unos 12.000 años y el Hombre ya lo sabe... No ocurrirá acaso que se prepara en el ámbito inconsciente para salir del planeta...? En un planeta con 25 millones de años de existencia, ¿cuántas veces ha cambiado el eje...? ¿Cuántas humanidades pudo haber en lapsos de 25.000 años...? ¿Qué mensaje pudieron dejar sucesivamente antes de desaparecer... o partir....?

(5) Podemos pensar que las Tablas de la Ley no eran otra cosa que un compendio de los conocimientos egipcios, obtenidos a su vez de un origen remoto y tal vez Atlante. Pero no hay duda de que esas tablas contenían profundos conocimientos matemáticos y geométricos, al igual que toda una concepción universal para el destino de la humanidad.

* Bernardo de Fontaine, será luego Bernardo de Charvaux, es decir, San Bernardo.

Gracias a Ricardo E.P.

domingo, 10 de abril de 2011

La Historia De Los Templarios. ¿Hasta HOY?

Templarios
La mayor parte de las personas piensan que los Templarios se acabaron con la muerte de Jacques de Molay. Eso es falso. como dice el libro de M.N. Piobb: “Revelación”, en 1318, se reunió en salón de provenza un gran cónclave de los Templarios, y ellos decidieron quedar en sueño hasta el advenimiento de un gran maestre 600 años después.
INICIOS:
Llamamos ORDEN DE LOS TEMPLARIOS a la Orden fundada en 1118 por Hughes de Payens, de origen flamenco.
La Orden Nació en Jerusalén con el nombre de ORDEN DE LOS POBRES CABALLEROS DE CRISTO. Hugo, junto con otros 8 Caballeros, pidieron al Rey de Jerusalén, descendiente de Godofredo de Bouillon, un lugar donde reunirse y asentarse. El rey les concedió como donación las ruinas del TEMPLO DE JERUSALÉN, y por eso, se les comenzó a llamar CABALLEROS DEL TEMPLO DE JERUSALÉN o CABALLEROS TEMPLARIOS. Fueron convocados a las Cruzadas, al igual que los Caballeros Hospitalarios; pero, a diferencia de estos últimos, no sólo eran guerreros, sino que tenían una agrupación de carácter monacal. Tan es así, que Bernard de Clairvaux (BERNARDO DE CLARAVAL) presentó ante el Papa reinante las Reglas de la Congregación Templaria, en 1127.
Los siguientes años, encontramos a los Templarios en las Cruzadas, y pelearon en Los Cuernos de Hattin en la Tercera, al lado de los Hospitalarios.

Empero, al terminar la Tercera Cruzada, pasaron a Arabia, conocieron al Anciano de la Montaña y a los Ashashins, quienes compartieron enseñanzas; los árabes derviches les enseñaron el Sufismo y los Templarios les enseñaron la Sabiduría Occidental. También viajaron algunos a India, China, Tibet y hasta Japón.
Aunque no fueron los primeros que lo hicieron, promovieron el comercio de las especias o aliños.
Ya en las Cruzadas promocionadas por Luis IX, al quedar apresado este Rey por los árabes, pidió ayuda para el rescate a los Templarios.
Debido a que muchos nobles los contrataban para defender sus tierras, llegaron a tener un gran caudal monetario. Y le prestaron ayuda económica a varios reyes.
Al prestarle a Felipe el Hermoso, rey de Francia, éste, que había ayudado a Clemente IV a ser Papa. los acusó de herejía, de ser sodomitas, de ser idólatras.
(1307-1318)
En 1307, siendo Gran Maestre Jacques Molay, fueron apresados muchos templarios. Fueron torturados, mediante sistemas medievales y obligados a confesar cosas que no eran verdad.
Se condenó a la hoguera a Jacques Molay, al Conde de Angulmois, a Hughes de Peraldes y a Geoffroy de Gonneville. Sin embargo Jacques de Molay y el Conde de Angulmois se retractaron de lo que habían sido obligados a decir bajo tortura. Por tanto, ellos fueron acusados de relapsos. Y, en forma que nadie sabe hasta hoy, quedaron en libertad Peraldes y Gonneville. Estamos en 1313-1314 (Juliano y Gregoriano).
Ya en 1318, Gonneville y Peraldes convocaron a un Congreso Templario, y acudieron muchos templarios. Estaban indignados y quisieron venganza. Pero Gonneville los apaciguó. Se hizo un equipo de trabajo y el resultado fue:
1) Se hizo el documento llamado de “NOSTRADAMUS” .
2) Se hizo otro documento llamado de “MALAQUÍAS“.
3) Se hizo una agrupación de alquimistas llamada: LOS R + C = LOS RESPETABLES CABALLEROS quienes ahora se les conoce como los Rosa Cruces.
4) Se organizó otra agrupación, llamada LOS FM (CONSTRUCTORES LIBRES). Ahora conocidos como Masones o Francmasones.
En esta verdadera historia de los Templarios, quedó oculto por un tiempo que el Gran Maestre Interno (o sea, el que dirigía a los monjes) era DANTE ALIGHIERI. Él formó los FIELES DE AMOR, grupo Illuminati medieval.
DESDE 1318 HASTA NUESTROS DÍAS
Aunque ciertas enciclopedias de internet propagan la noticia de que no se puede probar QUE SEA VERDAD que haya templarios actualmente; debido a que Dante sí fue Templario, podemos formar ahora la historia desde 1318 hasta nuestros días.
Después de Dante, se comienza a tener las célebres GUILDAS.
Se formaron en España y Portugal, dos Órdenes para encubrir a los Caballeros Cruzados:
La Orden de Calatrava en España, y
La Orden de Cristo en Portugal.
Llega el Renacimiento. Hay grupos de 3 personas que ya no se conocen como Templarios. El riesgo era enorme, debido a la Inquisición.
En Italia trabajan:
Leonardo da Vinci,
Michelangelo Buonarroti, y
Raphaelo Sanzio Da Urbino como líderes de ese grupo (Priorato Italia), en el cual está estudiando Jacoppo dei Barbari.
En Alemania:
Johannes Trithemius ofrece estudios a:
Paracelso,
Cornelius Agrippa, y a
Albrecht Dürer (que ya había estudiado con Jacoppo dei Barbari). (Priorato Alemania).
En Inglaterra:
Robert Fludd,
Francis Bacon, y
Michael Maier, que formaron también otro grupo: Los AMIGOS DE LA VERDAD:
Filaleteo,
Valentín Andrea, y
Arnold de Villeneuve (alquimistas) .
En Francia:
Arnold de Villeneuve da enseñanzas a grupos, y de estos, surgieron Rabelais, Moliere y Racine.
En España:
Cervantes, Lope de Vega y Calderón de la Barca.
En el siglo XIX, surge el célebre escritor esotérico, que fue sacerdote, Alphonse Louis Constant, quien escribió DOGMA Y RITUAL DE LA ALTA MAGIA, con el pseudónimo de ELIPHAS LEVI.
Luego, EL Dr. Gerard Encausse (PAPUS) hace la agrupación martinista, y escribe muchos libros, tales como: Tratado de Magia, Tratado sobre Ciencias Ocultas y otros. En esa época se asocia con ocultista como Saint Yves De Alveidre (EL ARQUEOMETRO es su obra principal y otras como LAS MISIONES…) , y Stanislas de Guaita, quien vive poco, pero deja escritos muy valiosos (LA SERPIENTE DEL GÉNESIS entre otros).
Ya en 1908, el Conde francés PIERRE FRANÇOIS XAVIER VINCENTI DEI PIOBBETA, publica LOS MISTERIOS DE LOS DIOSES, con una primera entrega: “VENUS”. Y revive de esta forma la GNOSIS TEMPLARIA, dándole el nombre de ORDEN SUBLIME DEL TEMPLO. Escribe muchos libros (FORMULARIO DE ALTA MAGIA, EL SECRETO DE NOSTRADAMUS, LA CLAVE DE LAS CIENCIAS SECRETAS, LAS PROFECIAS DE SAN MALAQUÍAS y otros). Fué un gran periodista y un gran esoterista. Conoció en forma profunda las Profecías de Nostradamus y San Malaquías, Devolvió a las Ciencias Secretas su lugar científico, el cual había perdido con personas que desconocieron el valor de la Geometría, y se dieron a sueños y divagaciones sobre la escasa profundización de los Textos Sagrados Orientales y Occidentales.
A América llegó, por instrucciones de PIERRE PIOBB, el Arquitecto Jules Federick Capt-PIOBB, el cual conoció a otro buscador de la Verdad, llamado Maurice Francis Nouveau-PIOBB. Ambos le entregaron al Sucesor del Gran Maestre PIERRE PIOBB las enseñanzas templarias y él, un Profesor Universitario de Matemáticas y de Filosofía, estudió con ellos durante 22 años, desde 1967 hasta 1989, la Sabiduría Templaria en toda su extensión, no sólo en su forma histórica, sino en sus 5 ramas de:
1.- Física Desconocida,
2.- Ley de los Grandes Números,
3.- Evolución Humana,
4.- Ciencia de las Religiones, y
5.- Simbolismo Geométrico del Arte.
Bajo las leyes de las Correspondencias, en 1993, tomó posesión de su cargo, el cual ejerce hasta hoy.
Por tanto, sí se puede hablar de Templarios hoy en día. Sólo que habemos pocos y estamos prudentemente detrás de bastidores, pero ayudando al planeta en forma adecuada y sin buscar ni fama ni poder material.
la directiva internacional radica ahora en América, de acuerdo al carácter sinistrófilo de la evolución humana. Y, voy a decirlo en forma adecuada. No se trata aquí de probar mediante documentos -que pueden ser amañados- la sucesión de los nuevos Grandes Maestres. Se trata, más bien, de saber impartir en forma pedagógica y científica y en forma exacta LA VERDAD Y EL AMOR, PARA LLEGAR A LA LUZ ETERNA DE LA SABIDURÍA CÓSMICA.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Salmo 115


¡No a nosotros, Señor, no a nosotros,
sino a tu nombre da la gloria,
por tu amor y tu fidelidad!
¿Por qué han de decir las naciones:
«Dónde está su Dios»?

Nuestro Dios está en el cielo,
y hace todo lo que desea.
Sus ídolos son plata y oro,
obra de manos humanas:

tienen boca y no hablan,
tienen ojos y no ven,
tienen oídos y no oyen,
tienen nariz y no huelen,

tienen manos y no tocan,
tienen pies y no andan,
no tiene voz su garganta.
¡Los que los hacen son como ellos,
todos los que en ellos confían!

¡La casa de Israel confía en el Señor:
él es su auxilio y su escudo!
¡La casa de Aarón confía en el Señor:
él es su auxilio y su escudo!
¡Los que temen al Señor confían en el Señor:
él es su auxilio y su escudo!

Que el Señor se acuerde de nosotros
y nos bendiga:
-bendiga a la casa de Israel,
-bendiga a la casa de Aarón,
-bendiga a los que temen al Señor,
pequeños y grandes.

¡Que el Señor os multiplique,
a vosotros y a vuestros hijos!
¡Que os bendiga el Señor,
que hizo el cielo y la tierra!
El cielo pertenece al Señor,
pero la tierra se la ha dado a los hombres.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

La supervivencia de la Orden del Temple.


Desde que en el año 1119 un pequeño grupo de caballeros diese origen a los “Pauperes commilitones Christi Templique Salomonis” (Pobres caballeros de Cristo y del Templo de Salomón, conocidos también como Orden de los Caballeros del Temple), con el objetivo de proteger a los peregrinos que visitaban Palestina tras la primera Cruzada; hasta el 11 de marzo de 1314 en que fue ejecutado Jacques de Molay, Gran Maestre de los Templarios, transcurrieron dos siglos de la historia de una de las organizaciones más enigmáticas que nunca han existido.

La leyenda de la Orden del Temple comenzó a forjarse a partir del suplicio del último gran Maestre de la Orden, Jacques de Molay y Geoffrey de Charney, preceptor de Normandía, ardiendo “a fuego lento” en una hoguera de la isla de los Judíos de París, frente a la gran catedral de Nôtre-Dame, un fatídico lunes, 18 de marzo de 1314.

Si uno se molesta en seguirle la pista a los Templarios a lo largo de la Historia de la Literatura, descubrirá que el interés por la Orden Templaria no es un asunto exclusivo de nuestra época, donde cada año se editan centenares de títulos sobre el mismo tema, sino que la fascinación por los “Pobres Caballeros de Cristo y del Templo de Salomón” ha sido una tónica general a lo largo de los siglos por todo tipo de intelectuales y literatos. 

Así, por ejemplo, y ya que este artículo va destinado a lectores de su cultura, en España: Benito Jerónimo Feijoo y Montenegro escribe el ensayo "Sobre la causa de los Templarios", incluido en sus "Cartas Eruditas I " en 1742. Aunque ya otro español Pérez de Montalbán, discípulo de Lope de Vega, había compuesto una comedia de titulada "Los templarios", en 1638. Voltaire les dedicará el capítulo 66 de su Historia Universal, "Du supplice des templiers et de l´extincion de cet ordre", en 1753. Y Johan von Kalchberg publica el drama histórico Die Tempelherren en 1778, considerando al Temple como una encarnación histórica de la "masonería eterna", existente desde tiempo inmemorial.

Seis años más tarde, en 1813, se publicará la aportación científica más importante al tema templario en el siglo XIX: "Monument hist., relatifs à la condamnation des chevaliers du Temple, et l´abolition de leur Ordre", obra de Raynourd, y en la que guarda un elocuente silencio por lo que respecta a la relación entre la Orden del Temple y los masones.

Dentro del Romanticismo español, Bécquer y Espronceda también incluyeron a los templarios en alguna de sus obras. Pero será Enrique Gil y Carrasco quien publique, en 1844, la más lograda novela histórica de esa época literaria, "El señor de Benbibre", inspirada en la desaparición de la Orden de los Caballeros Templarios en España.

Podríamos seguir citando obras y obras que ejemplifique la fascinación que la cruel historia de estos caballeros ha supuesto en todas las épocas, desde el “Parzibal” de Wolfram von Eschenbach hasta este momento. Pero queremos llamar la atención sobre un escritor y una obra que resume de forma inusitadamente absoluta todo cuanto tiene importancia en la tradición del tema templario.

Nos referimos a Zacharías Werner, considerado por muchos el heredero de Schiller y que publicará en 1803 la obra teatral "Die Sohne des Tals" ("Los Hijos del Valle"), un poema dramático de nada menos que 750 páginas, un autor, por cierto, de verdadero “culto” entre los adeptos a las organizaciones esotéricas que florecieron en la Alemania del siglo XIX y principios del XX y que acabaron dando un sentido místico religioso a la ideología nazi, siendo el caldo de cultivo de la misma. Se trata de una pieza dramática verdaderamente enciclopédica, que hace desfilar ante los ojos del lector la multiplicidad de hechos que tienen relación con la leyenda templaria.

No sólo se recapitula la historia de la fundación y de los doscientos años de existencia de la Orden, o se presentan de manera plástica todos los usos rituales de los templarios acreditados históricamente, en escenas que por ejemplo exponen una asamblea del Capítulo de la Orden, los ritos de iniciación de un neófito o la expulsión de un caballero insubordinado, sino que también se hallan todos aquellos elementos legendarios surgidos de las acusaciones levantadas durante el proceso inquisitorial, de la nueva interpretación masónica y de su empeño por resucitar la Orden y de su inversión polémica durante los años de la Revolución.

Vemos la misteriosa imagen del ídolo venerado por los iniciados, vemos al neófito que ha de pisotear la Cruz y renegar de Cristo; escuchamos la profecía de la pronta muerte del Papa y de Felipe el Hermoso, así como aquella otra que interpreta la prisión de Luis XVI en el "Temple" y su ejecución en el patíbulo como desquite por la aniquilación de la Orden. Como colofón, se nos ofrece cómo tras del martirio de Jacques de Molay algunos miembros de la Orden escapados a la persecución prestan un solemne juramento para mantener en vida secretamente la Orden, y emprenden la huida hacia Escocia para ponerlo en práctica inmediatamente.

Pero el mito que Zacharias Werner –quien desde su juventud había tomado parte activa apasionada en las corrientes masónicas de su época– sitúa en el centro mismo de su poema dramático, es el mito de los Superiores Desconocidos de la Orden, que en cierto modo es una encarnación pseudo-histórica de la idea de la "francmasonería eterna".

Por ello se titula la obra de Werner “Los Hijos del Valle”, porque éste es el nombre de aquella misteriosa cofradía que habita en una gruta subterránea y gobierna los destinos de la humanidad según un plan soteriológico místico que abarca toda la historia universal. Ellos son los verdaderos autores del hundimiento de los caballeros templarios.

El rey Felipe el Hermoso fue simplemente el ejecutor inconsciente de su voluntad. No
es que aniquilasen a los templarios porque éstos fuesen una secta perversa; los templarios, muy al contrario, participan también en cierto modo y medida de la verdad última. Su error consiste en que no mantuvieron esta verdad lo suficientemente oculta en una época en la que la humanidad no estaba madura todavía para recibirla y comprenderla, y en que, por tanto, causaron un gran daño con su anuncio prematuro. Como podemos ver aquí está prefigurado lo que, en el XIX y XX sería conocido como el reino de Agharta, que tanto obsesionó a los discípulos de la teósofa Madame Blavatsky y a muchos miembros del gobierno nazi de Hitler.

Cuando la Orden del Temple fue disuelta por la bula pontificia, sus bienes fueron mayoritariamente entregados a la Orden de San Juan de Jerusalén o Caballeros Hospitalarios (hoy llamada Orden de Malta) y a las órdenes militares de la Península Ibérica, como es el caso de la Orden de Montesa en España y la de Cristo en Portugal, que fueron creadas expresamente para recibir a los caballeros templarios que participaban en la Reconquista. Pese a ello, no es fácil descubrir en estas órdenes ninguna de las posturas desviacionistas de la ortodoxia católica, de las que fueron acusados los Templarios, ni tampoco comprobar que mantengan ritos sospechosos de ser susceptibles de herejía. Es posible que estas órdenes no hubieran recibido los posibles secretos del Temple.

¿Son algunos masones los herederos del Temple?:
Otra de las hipótesis que nos llevan a considerar la pervivencia de los Templarios hasta nuestros días (sino siempre como Orden, al menos en lo que atañe a un supuesto legado esotérico) establece una directa relación entre la Francmasonería y los Templarios. Presuntamente las obediencias principales de los masones remontan sus orígenes hasta las antiguas órdenes de caballería medievales y, sobre todo, a la Orden del Temple. ¿Pero se basa dicha argumentación en una base real o se trata de una pretensión sin fundamento? Mucho es lo que se ha venido especulando, desde dentro y fuera de la Masonería, en torno a la vinculación histórica y tradicional que existiría entre los caballeros templarios medievales y los masones.

El asunto desde luego no es trivial, ni algo que promuevan únicamente grupos de charlatanes, sino que se trata de un debate que, aún hoy en día, sigue generando las más vivas controversias. Se ha pretendido buscar a la masonería un origen mucho más remoto del que seguramente tiene, quizá por ese afán de remontar todo lo esotérico a Egipto, Mesopotamia, Grecia, o al Oriente en general.

En España, durante finales del siglo XVIII y toda la primera mitad del siglo XIX, las investigaciones expuestas por el obispo de Vich, el jesuita Agustín Barruel S.J., en los dos volúmenes de sus “Memorias para servir a la historia del jacobinismo” (Luis Barja, Vich, 1870), levantaron una gran polvareda. Entre otras, estaba su convicción de que había una dependencia templaria en los masones.

El hecho de que Barruel fuese duramente fustigado por los liberales (tan unidos y apoyados por la Masonería), así como su asesinato en extrañas circunstancias, hace crecer más el enigma. No olvidemos tampoco que, como los templarios, los jesuitas
sufrieron persecuciones en todos los países en más de una época.

Una de las pruebas más tajantes para demostrar de forma concluyente la estrecha relación existente entre los templarios y la masonería medieval la ofrece Paul Naudon, estudioso de la Masonería en su obra “Les origenes religieuses et corporatives de la Franc-Maçonnerie” (París, 1979), cuando se refiere al caso de Metz, donde los templarios instalaron una encomienda a partir de 1133: Según parece, esta encomienda creció rápidamente y ya se hallaba profundamente arraigada cuando el mismo san Bernardo vino a la diócesis a predicar la Segunda Cruzada en 1147. Pero lo más interesante es una lápida funeraria, descubierta en 1861 frente a la capilla, que recuerda la memoria de cierto “Freires Chapelens ki fut Maistres des Mazons dou Temple de Lorene” (Freire Capellán –o sea Caballero Templario– que fue Maestre de los masones del Temple de Lorena) durante veintitrés años y que murió en “la vigille de la handelour Ian M.CC.IIII.XX.VII” (la vigilia de la Candelaria el año 1287)”

Existe una teoría muy fundada que podría explicar la posible forma de sucesión entre el Temple y la masonería. Al parecer, durante los hechos acaecidos en Francia, con el proceso y posterior ejecución del gran maestre Jacques de Molay, siete templarios se refugiaron en una isla de Escocia para contactar con el comendador escocés George de Harris. A la cabeza de ellos se encontraba el caballero Pierre D´Aumont, del que se decía fue Preceptor de Auvernia y sucesor directo de Jacques de Molay.

D´Aumont, que más tarde fue nombrado Maestre de los templarios de Escocia durante el Capítulo extraordinario celebrado el día de San Juan de 1313, habría disimulado los rituales templarios tras los símbolos de la masonería.

En cualquier caso, parece ser que en 1361 la sede de la Orden habría sido establecida en Aberdeen, para luego expandirse nuevamente por toda Europa bajo el velo de la Masonería. 

La tradición templaria habría entonces sobrevivido en las primeras logias masónicas escocesas, incorporando a las mismas los ritos y la simbología del Temple. Y será en Escocia donde la evidencia nos muestre que los símbolos templarios grabados en piedra conviven estrechamente con los masónicos. Es de notar la extraordinaria capilla de Rosslyn:

Capilla de Rosslyn
La Capilla conocida como de Rosslyn, por su ubicación en la población de este nombre, o de los Sinclair por el apelativo de su promotor, comenzó a construirse en 1446 bajo el mecenazgo de William Sinclair. Su nombre real es el de Colegiata de San Mateo, y su estilo arquitectónico puede encuadrarse en el gótico tardío. La roca matriz con que se tallaron los sillares, mampuestos y todas las formas ornamentales, es una arenisca extraída de canteras de los aledaños. En ella se han encontrado inquietantes evidencias de una iconografía de claro simbolismo templario, algunos investigadores la citan como el lugar donde posiblemente pudiera estar escondido el “tesoro del Temple”… Los Sinclair descendientes del citado William guardan todavía tradiciones de la relación de su antepasado con el Temple. Yo personalmente tengo el honor de tratar con regularidad a Harvey James Sinclair, anticuario de armas blancas de profesión y afición, residente en Sutton Coldfield, que más de una vez ha tenido la amabilidad de llamar mi atención
sobre las marcas (que podrían fácilmente pasar inadvertidas) de signos en piezas antiguas de uso personal (vajillas, libros, espadas, etc.) que parecen demostrar la pertenencia a la masonería escocesa continuadora del Temple de su propietario.
           
Las columnas de Rosslyn:
COLUMNA DEL APRENDIZ (BOAZ) y COLUMNA DEL MAESTRO (JAQUIN)
Representan las dos columnas que Hiram construyó en el atrio del templo de Salomón.
La Columna del Aprendiz es la de la izquierda (Boaz, Él Guarda la Fuerza), la Columna del Maestro es la de la derecha (Jaquin, Él Mantiene Firme).

La primera representa el Árbol de la Vida, alrededor de su base hay ocho dragones o serpientes aladas, de sus bocas salen parras. Y es que la vid es símbolo de vida.                   

A este respecto debemos fijarnos en que quizá la irresistible ascensión de los Estados Unidos desde sus primeros pasos como nación hasta nuestros días, no ha sido algo ajeno a las corrientes masónicas que impulsan ideas y promocionan políticos, su labor escondida tras la política norteamericana es notable para cualquier investigador que se fije en ello. Durante su corta historia en los Estados Unidos han proliferado no solamente los grupos o logias masónicos en general, sino también los llamados a sí mismos “templarios”. A sus fraternidades han pertenecido, y pertenecen, la mayor parte de los presidentes. El actual, Bush no es una excepción, ya al menos desde su abuelo la tradición familiar de los Bush les vincula a una logia.

Ciertamente, la región donde se sitúa Rosslyn es uno de los lugares más idóneos para una posible supervivencia templaria. En Escocia, que a principios del siglo XIV se hallaba en guerra con Inglaterra, las bulas pontificias de supresión de la Orden nunca fueron promulgadas, por lo que la orden templaria de ese país nunca quedó oficialmente disuelta.

Parecen existir pruebas de que el Temple escocés se mantuvo como un cuerpo coherente durante cuatro siglos más. Incluso se dice que un nutrido contingente de templarios luchó a las órdenes de Robert Bruce en la batalla de Bannockburn, en 1314.

Precisamente es al rey Robert Bruce a quien citan los francmasones como fundador de las primeras logias escocesas. Por lo que es muy posible que las tradiciones templarias se perpetuaran en esta región.

No parece casualidad que la fundación de la masonería especulativa en Inglaterra se deba a la dinastía escocesa de los Estuardo. Actualmente, es la Gran Logia de Inglaterra la que sustenta los más importantes grados masónicos, que hallan asimismo presentes en las demás obediencias.

Estos grados, que son las divisiones en que se jerarquiza la masonería, se clasifican a su vez en varias clases. Es en estos ritos donde encontramos un templarismo vigente en los grados masónicos, ya que entre el grado 15 y el 30 se muestran innumerables rasgos relacionados con los Caballeros Templarios y el Templo de Salomón. Así por ejemplo tenemos que los grados dieciséis y diecisiete se denominan respectivamente "Caballero de Jerusalén" y  "Caballero de Oriente y Occidente"; el 27 es el grado del "Gran Comendador del Templo", que resalta la potestad suprema del Maestre sobre la orden templaria; y el grado 30, titulado "Caballero Kadosch" se refiere a la venganza del Temple hacia la corona francesa y el papado, responsables de la desaparición de la Orden.

Podemos decir que, en lo que al aspecto “visible” se refiere, actualmente el llamado Rito Escocés Rectificado representaría el último eslabón de una cadena de transmisión entre los templarios medievales y la masonería. Sin embargo, ¿existirán en nuestros días otros eslabones no tan “visibles”?

Interrogantes y teorías sobre el Priorato u Orden de Sión:

El “Priorato de Sión” realmente existe. Es una asociación francesa registrada desde 1956, originada por tanto tras la II Guerra Mundial. La lista de grandes maestros que han estado en sus filas y que la misma se ha encargado de publicar no es comprobable. Del resto no vale la pena ocuparse ya que tiene todos los tintes y aspectos de ser un fraude.

Pero hay otro históricamente cauto, mejor diríamos secreto, que siempre ha causado interés, por varias razones, la principal su relación con la Orden del Temple, de la que se ha afirmado que era su rama esotérica y secreta.
Según lo poco que se puede deducir sobre la misma, la Orden o Priorato de Sión fue juanista, esto es, seguidora de las doctrinas de Juan Evangelista, al que modernas investigaciones anteponen (no solo cronológicamente, sino también doctrinalmente) a las de Jesús. Si tuvo realmente una vinculación con la Orden del Temple, en Gisors se produjo la ruptura entre ambas.

Fue el enigmático suceso conocido como “la tala del olmo”, en el que según parece se utilizó el corte o tala de un árbol de tal especie para simbolizar y dejar constancia de esa ruptura.

Hay dos corrientes de opinión entre los investigadores, la primera dice que el Priorato de Sión se fundó aproximadamente al mismo tiempo que la Orden del Temple, limitándose a ser su parte oculta donde se guardaban y transmitían las enseñanzas secretas. La otra enlaza con esa tradición juanista, antes expuesta, según la cual la verdadera religión de Juan y Jesús sería egipcia siendo Juan el maestro, y siendo por
tanto el Priorato algo así como una secta juanista que conservó las enseñanzas “puras” sin ser alteradas por el posterior cristianismo.

Conservando esos secretos (incluido el de la verdadera personalidad de Jesús), más antiguos conocimientos, habría influido (a la sombra del cristianismo) en sucesos transcendentales. Bernardo de Claraval, el fundador del Temple, habría sido uno de los iluminados por dichos conocimientos al ser miembro secreto de esa Orden, y en ese contexto se inscribiría la creación de la Orden Templaria, como un instrumento “terrenal y visible” del Priorato para influir en la Historia.

Quizá ambas corrientes no sean irreconciliables y haya un término medio, como podría ser que efectivamente ambas órdenes se fundaran en fechas próximas, incorporando solamente el priorato ciertos conocimientos transmitidos a través de generaciones y de las que el inefable Bernardo de Claraval parece era depositario ¿se trataba de una transmisión de conocimientos entre los miembros de lo que luego sería la moderna masonería?.

Como veremos en el siguiente artículo es muy posible que, sin embargo, la separación entre Priorato y Temple no fuera finalmente radicalmente total e, incluso, que algo tan insólito como las posibles mujeres templarias fueran, en realidad, miembros femeninos del Priorato de Sión.

Gracias a Christopher K

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